6 de marzo de 2016 14:15 PM
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Así se despidió el trigo de la era K

La última cosecha bajo el gobierno kirchnerista tuvo una fuerte contracción, a pesar de una mejora sustancial en los rendimientos. El próximo ciclo se avizora más promisorio, aunque la situación de los productores no es la mejor.

El Centro de Estudios y Servicios de la Bolsa de Comercio de Santa Fe elaboró un trabajo sobre la “actualidad y resultado económico del trigo” en el centro-norte de la provincia de Santa Fe, región en la que se sembraron 199.850 hectáreas de trigo durante la última campaña, lo que representa una caída del 35,5% en relación al ciclo agrícola previo, mientras que la producción obtenida fue de 586.309 toneladas, un 27,1% menor a la registrada en 2014/15.

El trabajo explica que la principal causa de la menor siembra ha sido la sucesiva pérdida de rentabilidad del cultivo en los últimos años, y llevó a que para disminuir costos se utilice menos tecnología —principalmente fertilizantes—, afectando la calidad promedio obtenida en la producción.

En otra parte agrega que el precio internacional del trigo ha venido evidenciando caídas en los últimos dos años en relación a los valores promedio de años anteriores, y los fundamentos del mercado indicarían que es poco probable que comience una tendencia alcista en los precios. En tanto, la variabilidad de precios que reciben los productores en el mercado local está siendo muy elevada y es explicada principalmente por los niveles de proteína y gluten.

En lo referente a los resultados económicos obtenidos en la última campaña, en el centro-norte de la provincia de Santa Fe, el trabajo exhibe ejemplos de producciones trigueras de San Justo y General Obligado. Los resultados obtenidos indican que se obtuvo un margen bruto en campo propio de U$S 45,1 por hectárea en San Justo y U$S 4,8 en General Obligado. La modificación en el tipo de cambio y eliminación de las restricciones a la exportación colaboraron en que se produzca un resultado mejor al esperado a comienzos de campaña. De todas maneras, con el monto obtenido a muchos productores no les cierran los números, habida cuenta de que con estos valores luego se deben hacer frente a la totalidad de impuestos nacionales, provinciales y municipales, con lo que las cuentas se comprimen notoriamente.

Para la próxima campaña, se espera un repunte en la producción de trigo argentino en respuesta a las nuevas políticas comerciales del país. De todas maneras, la falta de crédito en el sector y las deudas acumuladas por muchos productores, sumado a los bajos niveles de precios y los altos costos de transporte serán variables a seguir y que tendrán un peso considerable en las decisiones de siembra finales.

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Rentabilidad. El esquema, elaborado por la Bolsa de Comercio de Santa Fe, se hizo en base a información de cooperativas y productores.

Rendimientos y costos

A nivel general, los rendimientos de las explotaciones trigueras de los departamentos del centro-norte se encontraron en niveles elevados en términos históricos, lo cual fue un factor clave a la hora de compensar en los números del productor los bajos niveles de precios. En particular, para los ejemplos presentados, el rendimiento considerado fue de 37 quintales por hectárea en San Justo, mientras que en General Obligado la cifra bajó hasta 17 quintales por cada hectárea sembrada de trigo, lo cual fue un valor bueno considerando que en años con Niño la producción de trigo suele verse afectada en este departamento. La diferencia se explica por la mayor productividad de la tierra en la zona de San Justo en relación a General Obligado, y por la utilización de una mejor tecnología en la producción. A pesar de esto, en ambos casos se presentaron problemas en la calidad del trigo, principalmente por bajos niveles de proteína, pero también en algunos casos por presencia de panza blanca en grano.

Por el lado de los costos, los mismos ascienden a U$S 487,7 en San Justo y a U$S 240,0 en General Obligado. La mayor proporción de los mismos corresponden a los costos de producción, que representan un 56,0% del total de costos en San Justo y del 52,3% en General Obligado. Los costos incurridos en las labores de cosecha por hectárea han sido de U$S 44,8 en San Justo y de U$S 40,0 en General Obligado. Como se ha mencionado anteriormente, uno de los factores de ajuste para comprimir los costos ante la falta de fondos ha sido la menor fertilización del cultivo. Por su parte, las erogaciones realizadas en la etapa comercialización de los granos ascendieron a U$S 169,9 por hectárea en San Justo y de U$S 74,5 en General Obligado, representando un 34,8% y un 31,0% respectivamente, lo que da cuenta de la mayor importancia que van teniendo en las últimas campañas los costos de comercialización, principalmente impulsados por el peso del flete a puerto.

 

El dato

Rindes superiores

El rendimiento en los lotes de trigo en el centro norte tuvo, durante la última campaña, un comportamiento inversamente proporcional al del volumen total de la cosecha. El promedio de los 12 departamentos en estudio fue de 29.5qq/ha, un 13.3% más que la campaña anterior, mientras el tonelaje total disminuyó 27.1%. Sólo un distrito obtuvo una media por hectárea menor al año anterior: los 22qq/ha en Vera representaron un retroceso de 4.3%. El mayor crecimiento lo tuvo San Justo, que con 29qq/ha promedio resultó 26.1% superior.

Fin de ciclo complicado para el girasol

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Desde el Centro de Estudios y Servicios de la BCSF dieron a conocer los números finales de la campaña 2015/16 de girasol en el centro norte provincial. Si bien el rendimiento promedio de 20qq/ha se mantuvo sin cambios respecto del ciclo previo, la producción total ascendió a 124.295 toneladas, un 28% (unas 49.000 toneladas) menos que el ciclo anterior. Un retroceso del 30% (unas 26.700 hectáreas) en la superficie sembrada explica la situación.

El reporte también indica que en el final del ciclo productivo, diversos eventos climáticos impactaron en la producción: vientos, granizo y abundantes precipitaciones, con los consecuentes excesos hídricos. También destacaron el ataque de cotorras y palomas, que incidieron en forma directa en la producción final

Fuente: El Litoral

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