10 de marzo de 2016 00:35 AM
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Solución creativa: el gobierno argentino evalúa pagar con leche en polvo deuda energética venezolana heredada de la gestión kirchnerista

Busca así aliviar el excedente presente en el mercado local.

Argentina está nadando en un océano de leche en polvo: se estima que existe un sobrante de unas 50.000 toneladas que no tienen dónde ir a parar.

Las razones de semejante fenómeno se encuentran en la desaparición de la demanda venezolana. En lo que va de 2016 se declararon exportaciones de 2520 toneladas de leche en polvo entera con destino al mercado bolivariano (parte de las cuales son realizadas por SanCor como parte de pago del crédito bolivariano de 80 millones de dólares recibido por la cooperativa en 2006).

El dato es que en el mismo período de 2015 –del 1 de enero al 8 de marzo– los registros de exportaciones argentinas de leche en polvo a Venezuela habían sumado ¡30.590 toneladas!.

El año pasado las autoridades del gobierno kirchnerista –fundamentalmente Julio de Vido– promovieron, en el marco del acuerdo “petróleo por alimentos” gestionado con funcionarios bolivarianos, exportaciones monumentales de leche en polvo destinadas a Venezuela. Pero con el gobierno macrista esa movida se cortó.

Así como la gestión kirchnerista dejó de factura impaga de unos 300 millones de dólares por la importación de gas boliviano, tampoco terminó de abonar las importaciones de fuel oil venezolano (deuda que algunas fuentes estiman en alrededor de 500 millones de dólares).

En ese contexto, una de las alternativas que está estudiando el equipo económico del gobierno macrista –adelantada por el ministro de Agroindustria Ricardo Buryaile– es comprar todo el excedente de stock de leche en polvo entera presente en el mercado argentino para emplearlo como parte de pago de la deuda energética con Venezuela heredada de la gestión anterior.

No existen muchas alternativas para sacarse de encima semejante stock de leche en polvo: la industria láctea argentina está vendiendo, por ejemplo, el producto a destinos exóticos (como Afganistán o Pakistán) a valores FOB de unos 1700 u$s/tonelada (cuando el precio de equilibrio se ubica en torno a 2400 u$s/tonelada con los valores pagados actualmente a los tamberos).

La opción de recurrir al salvoconducto venezolano es atractiva, aunque no está exenta de dificultades. En estos días, por ejemplo, se conoció que el gobierno bolivariano congeló la distribución de unas 25.000 toneladas de leche en polvo porque el precio del envase es superior al valor de venta máximo fijado oficialmente para el alimento.

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