11 de marzo de 2016 13:58 PM
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Denuncian que la compra de leche del Gobierno es un negocio a la medida de SanCor y La Serenísima

. Además, el sobrante que compraría el Gobierno tiene fecha de vencimiento en el corto plazo.

Fue “el anuncio” que el gobierno se guardó para terminar de seducir al campo durante la visita del presidente Mauricio Macri a la muestra Expoagro, que organizan Clarín y Nación y recibió un millonario apoyo oficial, después de años de ausencia oficial.

“El Estado va a salir al mercado a comprar sobre stocks de leche en polvo”, adelantó el lunes el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, sorprendiendo a un sector usualmente afin a la economía de mercado y que durante la década kirchnerista se cansó de decir que quería precio y no subsidios. Igual que el macrismo.

Enseguida, La Política Online -que estuvo en dicha cena en un tradicional hotel en San Nicolás- comenzó a indagar por el impacto que puede generar la medida oficial que busca aliviar la crisis terminal que están atravesado los productores tamberos.

“Esto sólo ayuda a SanCor y La Serenísima a vender su sobre stock y terminará agravando la situación de los tamberos, explicó Manuel Ocampo de APL.

Los funcionarios que responden a Buryaile se mostraban confiados en las charlas que mantenían con dirigentes y periodistas especializados. “Si podemos colocar todo ese sobre stock encontramos la solución”, repetía, esperanzado, un secretario de Estado.

Pero, como era de esperar, a unos cuantos se les vino a la cabeza lo que pasó en la década del 80 con los recordados “pollos Mazzorín”. En ese entonces, el secretario de Comercio Interior, Ricardo Mazzorín, convenció al presidente, Raúl Alfonsín, para importar unas 38.000 toneladas de pollo proveniente de Hungría.

La cuestión es que esa decisión tuvo un alto costo político para Alfonsín: un 20% del pollo importado no pudo ser vendido, sumado a que el alimento se descompuso y que el alquiler de cámaras frigoríficas representaba un alto costo para el Estado.

Como sea, en la actualidad se estima que en el mercado local existe un sobrante de más de 35.000 toneladas de leche en polvo que no tienen destino alguno por la caída de Venezuela del comercio y la baja demanda internacional.

“La medida terminará agravando la problemática. El gobierno no entendió cuál es la magnitud del asunto y siguen pensando que la solución está en atacar el sobre stock”, apuntó Manuel Ocampo, gerente de la Asociación de Productores de Leche (APL).

“Solo ayudará financieramente a La Serenísima y SanCor para que puedan deshacerse del sobrante que tienen”, explicó Ocampo a LPO. “El problema está en que las empresas no quieren exportar para no perder participación en el mercado interno”, agregó.

Los valores de exportación de la leche en polvo se ubican actualmente en torno a los 1700 dólares por tonelada. “Cuando la tonelada costaba 5 mil dólares el kirchnerismo no dejaba exportar y ahora que se puede los precios no son tentadores”, dijo el entrevistado.

 


La millonaria inversión en publicidad oficial en la muestra de Clarín y La Nación.

Otro punto que genera preocupación es que buena parte del sobre stock está a cerca de vencerse (hay un remanente importante del año pasado y otro tanto que se acumuló en lo que va de 2016). Y, como muchos comentan en el sector, las empresas intentarán vender esa producción con vencimiento próximo al Estado.

“El gobierno corre riesgo de comprar una mercadería con fecha de vencimiento en el corto plazo y, en caso de no colocarla rápido en otros mercados, se echaría a perder”, destacó Ocampo mientras recordaba inevitablemente el caso de los pollos Mazzorín.

De todas maneras, en el gabinete agropecuario están confiados en que podrán emplear sin mayores inconvenientes la leche en polvo comprada a las industrias como parte de pago de la millonaria deuda energética con Venezuela y Bolivia (heredada de la gestión kirchnerista).

Es que, con la compra del sobre stock la idea del gobierno sería descomprimir la oferta que se registra en el mercado interno y alentar así la competencia entre las industrias con el objetivo de forzar una suba de precios a los tamberos (que cobran $ 2,50 por litro).

En tanto, quizás el problema es que los funcionarios macristas pusieron todas sus fichas en una eventual recuperación pronta del mercado internacional. El tema es que los analistas proyectan que la reactivación de la demanda mundial no ocurrirá este año.

Así las cosas, la compra del sobre stock se suma al pago de compensaciones que ya empezaron a cobrar los tamberos y a la posibilidad de lanzar líneas de financiamiento a través del Banco Nación (aunque en este tema recién habría novedades a mediados de año).

 

Protesta de Tamberos

En este contexto, finalmente un grupo de tamberos autoconvocados se movilizarán el próximo lunes 14 de marzo a partir de las 14 horas en reclamo por mejoras en el precio de la leche. La protesta se llevará a cabo en la intersección de la autopista Rosario/Córdoba y la ruta 158 bajo el hashtag en Twitter “niuntamberomenos”.

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Fuente: LPO

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