16 de marzo de 2016 13:19 PM
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“No podemos trabajar con una merluza a 17 pesos”

Roberto Funes explicó los motivos que lo llevaron a detener el proceso productivo en la explanta Barillari y sus fasoneras. “Hay poco pescado, especulan y con estos precios todos nos vamos a fundir”, dijo el empresario, quien negó deudas con proveedores de pescado

Roberto Funes, el empresario cuyos trabajadores tomaron este lunes las plantas de procesamiento en reclamo de continuidad laboral, aseguró que en las condiciones actuales el negocio pesquero para las fábricas que no tienen barcos propios es inviable.

“No voy a seguir trabajando en estas condiciones. No es lo que quiero porque no sé hacer otra cosa que trabajar, pero es imposible”, dijo en una charla telefónica con REVISTA PUERTO.

“Hoy la merluza llegó a los 17/18 pesos (IVA incluido) el kilo, entera en muelle. Quién puede salvar los gastos con ese precio si vale 2800 dólares la exportación y al mercado interno cuesta 61 pesos el kilo de filet puesto en Buenos Aires. No dan los costos”, resumió.

Funes negó tener deudas con Baldino y Agliano, armadores que le entregan pescado entero. “No le debo a ellos ni tampoco a los trabajadores. Hoy se les dio el vale, todos están al día. Pero no quiero seguir porque nos estamos fundiendo. Una cosa es que el pescado cueste 11 pesos pero muchos especulan, pescan poco, hay mucha demanda y sube a estos precios imposibles”, sostuvo.

“Estas son las consecuencias de la política de los grupos concentrados para que desaparezcan los más chicos”.

“Con Newsan solo trabajo cuando necesito liquidez –aclaró-. Les vendo al costo para hacer frente a las obligaciones. Son 220 mil pesos por quincena para los trabajadores con el último aumento. Y no le debo nada a ninguno”, reiteró el empresario.

Funes no está en Mar del Plata. Dice estar en Buenos Aires donde intenta una reunión con las autoridades de la Subsecretaría para ponerlos al tanto de la situación y las consecuencias que para él ha generado la puesta en marcha de nuevas reglas o el fin de otras, vinculadas a la subdeclaración de merluza. También reveló que busca apoyo financiero para intentar seguir aunque no sabe si lo conseguirá.

“Esto será un efecto dominó. Hoy cae Funes y mañana otros frigoríficos. El pescado no tiene misterios. Si no te dan los costos, no hay chances. Y acá suben todos los días. EDEA me avisó que la factura de 120 mil pesos por bimestre que pagábamos en José Hernández, pasará a costar 500 mil pesos según lo que consumimos con la nueva tarifa. Cómo hacemos para sobrevivir con estos aumentos”, se preguntó.

Casi como un monólogo, Funes no escucha las acotaciones ni preguntas del otro lado de la línea. “Durante 12 años acá hubo mucha corrupción. Pero de un día para el otro quisieron cambiar las cosas y eso generó que muchas fábricas que dan trabajo en tierra no cuenten con materia prima para procesar porque los barcos no traen pescado, o la tengan a precios de locura. Esto lo tenemos que resolver entre todos. Para eso me gustaría que me acompañe el sindicato y no para presionarme para lograr un garantizado para los trabajadores cuando yo no tengo posibilidad de tener garantizado el acceso al pescado”, especificó.

El empresario reconoce que tiene parte de su personal no registrado bajo convenio. “Ellos no quieren ser registrados –asegura-. Un filetero que corta 250 kilos por día se lleva casi 1500 pesos. Trabaja dos días, se consigue un certificado médico, se va a hacer changas por ahí, y el sábado regresa para cobrar el garantizado”.

Funes no brindó certezas sobre el futuro de los más de 150 trabajadores que dependen de su pescado. “Quisiera volver a Mar del Plata para poder seguir trabajando. Pero no de esta manera. Todos tenemos que reflexionar. Hay que sincerar la industria porque vamos camino a la desaparición”.

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Fuente: Revista Puerto - Mar del Plata

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