2 de junio de 2016 11:17 AM
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Tambalea el frigorífico de Allen

Está ubicado a la vera de la ruta chica y comenzó a funcionar realmente en marzo del 2013. Actualmente utiliza el 20% de su capacidad de frío porque no hay fruta para guardar, a lo que se agrega el fuerte incremento en la tarifa de energía eléctrica.

Tres años después de su inauguración oficial y de que comenzara a operar plenamente, el frigorífico de los productores frutícolas en Allen está teniendo algunas dificultades debido a la escasez de fruta en frío, la que deriva directamente en menores fondos para cubrir los costos operativos.

 

El frigorífico de los productores de Allen, que fue adquirido con fondos del Estado Nacional hace casi 5 años, no llega en la actualidad a completar el 20% de su capacidad de almacenamiento de fruta. La merma que hubo en la cosecha de frutas de pepita debido a contingencias climáticas y el aumento en los costos de la energía, complican seriamente el funcionamiento de este emprendimiento.

 

El edificio destinado a conservar la fruta en frío para su posterior venta a los mercados interno y externo está ubicado a la vera de la Ruta 65, en el acceso Oeste a Allen, y fue adquirido luego de que en el 2010 el Concejo Deliberante autorizara al ex intendente de la localidad, Graciano Bracalente, a negociar la compra de la planta de frío.

 

A fines del 2011 Bracalente lo dejó inaugurado y aunque en ese momento hubo corte de cinta y aplausos las instalaciones estaban fuera de servicio. Recién a comienzos del 2013, más precisamente en marzo de ese año, el frigorífico se pudo poner verdaderamente en marcha porque se gestionaron fondos para reparar la maquinaria y hacer distintas tareas de mantenimiento que se necesitaban para que quedara operativo.

 

Cuando el frío fue habilitado, unos 30 productores se sumaron a la iniciativa y guardaron su fruta en las cámaras convencionales. El proyecto arrancó con la expectativa de colmar con peras y manzanas el lugar pero en la actualidad sólo hay guardados 1.000 cajones bins, lo que representa apenas un 17% de la capacidad total de la planta, estimada en alrededor de 6.000 cajones bins.

 

“La merma en la cosecha de fruta hizo que en los frigoríficos haya menor entrada y nosotros no quedamos excluidos de esa realidad”, señaló Sebastián Hernández, presidente de la Cámara de Allen, institución que administra la planta.

 

La otra complicación que atraviesa el frigorífico de los productores tiene que ver con el aumento de los costos de la energía eléctrica. “De pagar una factura de 30.000 pesos ahora pagamos facturas de más de 60.000 pesos y los productores que guardaron la fruta van a tener que asumir este aumento desmedido”, dijo Hernández.

Entre la energía y el pago de los sueldos del personal que trabaja en el frigorífico el funcionamiento de la planta demanda más de 100.000 pesos mensuales. “Es un año difícil por la merma, los productores no tuvieron fruta. El año pasado superamos el 60% de la capacidad del almacenamiento del frío”, agregó el dirigente.

 

Por el momento la Cámara de Productores está sosteniendo los gastos del frío con fondos que quedaron del año pasado, pero hacia el futuro hay incertidumbre. “Hay que ver hasta cuándo se va a guardar la fruta que hoy tenemos en el frío y después analizar si llegamos a fin de año. La mayoría de los frigoríficos están en la misma situación, el momento es complicado y a todos les cuesta pagar la factura de electricidad”, concluyó.

 

 

“Nos duele porque el frigorífico siempre trató de bajar los costos a productores. Esperemos que haya alguna alternativa que nos permita seguir ayudando”.
Sebastián Hernández, productor y encargado.
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