3 de junio de 2016 12:50 PM
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EL CAMPO HABLA . . . . . .

… que lluvia y el avance de la ola de frío caracterizaron la semana, que tuvo como resultado el mantenimiento de la tensión en los mercados (por más atraso en la cosecha y complicaciones para sacar la hacienda) lo que reafirmó las cotizaciones, incluso, las internacionales (lástima que, en buena parte, por las pérdidas en […]

… que lluvia y el avance de la ola de frío caracterizaron la semana, que tuvo como resultado el mantenimiento de la tensión en los mercados (por más atraso en la cosecha y complicaciones para sacar la hacienda) lo que reafirmó las cotizaciones, incluso, las internacionales (lástima que, en buena parte, por las pérdidas en la Argentina). Fuera del campo, en el resto el ambiente estuvo dominado por las propuestas oficiales para los jubilados y el blanqueo/moratoria de capitales, y recalentado por la multiplicación de protestas que hicieron casi imposible circular por Buenos Aires. Y, aunque no hubo muchos encuentros oficiales, o grandes jornadas, igual se multiplicaron almuerzos, cenas (alguna de festejo adelantado por el Día del Periodista el próximo lunes 6), o en Terrazas de la Rural el miércoles pasado) y hasta el lanzamiento de un nuevo canal para el campo por internet, que atrajo al “tout” de funcionarios, industriales, analistas, y dirigentes, en un copioso cóctel en una casona de Vicente López. Mucha información de todos esos encuentros, aunque pocas novedades, ya que muchos de los temas son los mismos que vienen de arrastre desde hace meses (o años).

 

 

… que el Día Mundial de la Leche no trajo ninguna clase de festejo local debido al nuevo estancamiento en el conflicto lechero, ahora con el condimento de la mala situación de algunas de las principales usinas, fue uno de los temas sobre el tapete. Todos mirando con (sana) envidia el esquema australiano que, ante la caída global de las cotizaciones de la leche en polvo (hoy algo recuperadas en alrededor de u$s 2.200 la tonelada), acudieron con u$s 500 millones en auxilio de sus productores. Acá la situación es bien distinta ya que lo poco que se aportó (a pesar de algunos dichos oficiales en el sentido que “se inyectó una gran cantidad de plata”), siempre fue llegando con demasiado retraso, y ya licuado por la inflación previa. Hasta ahora lo único concreto que hay es la fuerte caída de la producción de leche, que ya no se va a revertir, y que seguramente también tendrá otras consecuencias en primavera, cuando habitualmente se espera más volumen, y la igualmente fuerte suba en los precios de los lácteos, ahora sobre todo los quesos, que continúan su escalada, mientras todos esperan que en algún momento la Secretaría de Comercio, a cargo de Miguel Braun se digne dar a conocer la evolución oficial de los valores en cada uno de los eslabones de la cadena, otro de los temas que sigue pendiente. Por otro lado, también hay movimientos alrededor de las usinas, alguna de las cuales podría recibir ayuda oficial, tal como ocurrió con la avícola Cresta Roja, para evitar algún conflicto social con los trabajadores.

 

 

… que parte de la debacle de algunas empresas proviene del impulso que se les dio en años pasados a los negocios con Venezuela que, en general, nunca se cumplieron. Y el de la láctea no es el único. Por estos días trascendió la toma de una tradicional fábrica de tractores, por parte de sus concesionarios que se hacen cargo del personal y proveedores para seguir adelante, a la que Venezuela le estaría adeudando más de 100 unidades… Pero ese es sólo un caso en el sector de la maquinaria agrícola que arrancó el año con gran expectativa de revertir la baja de las últimas campañas. Y así fue, al menos el primer trimestre en el que se llegó a registrar un aumento en las ventas de 10%-15%. Sin embargo, duró poco y ahora el mercado de tractores volvió a bajar, mientras que el de cosechadoras nunca llegó a reaccionar. Algo mejor se plantea el tema de la lana, donde en Australia -mercado rector del producto- se llegó a los precios máximos desde principios de 2015, situación que se debería trasladar a la plaza local, a pesar de las complicaciones para exportar que manifiestan los empresarios a causa, dicen, del nuevo atraso en el que incurrió el dólar, sin grandes chances de cambiar en el corto plazo debido a los ingresos de la cosecha que está terminando y que, aunque no serán de la magnitud que se esperaba (todos los días se corrigen los volúmenes de maíz y soja a la baja), igual por unas semanas ponen presión bajista en el mercado del dólar.

 

 

… que, a pesar de los trascendidos (muchos interesados), que se dejan correr, la realidad muestra que el conflicto por las semillas todavía no tiene punto final definitivo. Para colmo, los supuestos “avances” pusieron las cosas casi en el mismo lugar donde estaban antes de que los funcionarios comenzaran a intervenir, cuando un gran porcentaje de privados había acordado un sistema -el BolsaTech- que es, prácticamente, lo mismo que ahora propone el sector oficial que, al no tener capacidad propia para hacer los análisis y controles, estará obligado a hacer acuerdos con los sectores para llevarlo adelante. Entre tanto, ya transcurrieron 6 meses más… Y este no es el único motivo de malestar sectorial. Más vale, la tensión extra que se está registrando en la cadena de pagos, que comienza a mostrar algunos cortes, está poniendo en alerta a mercados y bancos que temen se repitan hechos que desde hace años no se registraban y cuyo efecto dominó puede golpear adicionalmente a empresas jaqueadas por las subas de salarios y tarifas

Fuente: Ambito Financiero

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