7 de junio de 2016 03:41 AM
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Nueva norma internacional para reducir los residuos alimentarios

En un informe financiado por la Unión Europea y publicado por un grupo de instituciones especializadas, como la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el proyecto Fusiones, se propone un estándar universal para medir los residuos de alimentos

Esta nueva norma voluntaria presenta un esquema diseñado para medir y reducir la enorme cantidad de alimentos que se desperdicia cada año y que, según el grupo de especialistas, tiene un costo mundial de USD 940 mil millones por año. Además, busca ayudar a combatir la inseguridad alimentaria y el cambio climático.

El informe acota: “La cantidad de alimentos que se pierden se traduce en aproximadamente una cuarta parte de toda el agua utilizada por la agricultura, requiere el equivalente de un área del tamaño de China de tierras cultivables y es responsable de alrededor del 8% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero”.

Según los editores, la norma ofrece flexibilidad y puede ser utilizada en todo el mundo y por diferentes instituciones. Una empresa que quiera usar la norma para mejorar la seguridad alimentaria, la puede adaptar para medir sólo los residuos comestibles, por ejemplo. Otra empresa que quiera reducir las emisiones de gases de efecto invernadero puede usar la norma para medir tanto el desperdicio de alimentos comestibles como de los no comestibles.

Los creadores de esta norma dicen que su proyecto es el primero en establecer definiciones internacionales y requisitos de medición para los residuos o desperdicios de alimentos.

El vicepresidente para la sostenibilidad del medio ambiente de Nestlé, Pascal Greverath, señaló haber usado las recomendaciones de la norma para medir las pérdidas de leche fresca de 100.000 agricultores en su cadena de valor en Pakistán, logrando un 1,4% de mermas sobre un promedio nacional de 15%.

Asimismo, es importante destacar lo que ocurre en los países de bajos ingresos, donde los alimentos se descomponen en las primeras etapas de la cadena de valor, lo que hace que el problema sea aún mayor.

Por otra parte, cabe señalar la importancia que distintas entidades le están dando a este estándar de medición como, por ejemplo, la FAO que a través de Robert van Otterdijk, funcionario agroindustrial, indicó que su agencia la introduciría en su trabajo en el mundo en desarrollo y buscaría la forma de implementarla para obtener mejores resultados. Además, el Consumer Goods Forum, entidad que representa a más de 400 minoristas de los más grandes del mundo y fabricantes de 70 países, han adoptado una resolución solicitando a sus miembros reducir el desperdicio de alimentos en sus etapas de producción en un 50% al 2025, usando la nueva norma.

En Chile, actualmente solo existe una corporación privada, denominada Red de Alimentos, que se dedica a reunir los excesos de alimentos que no se venden y que son aptos para el consumo humano en un banco de alimentos. El objetivo de esta institución es combatir el hambre, mejorar la nutrición de los más vulnerables y evitar el desperdicio.

Esta nueva norma permitirá a todos los entes chilenos involucrados en la pérdida de alimentos y desperdicios alimentarios, medir y luego aplicar los procedimientos en ella indicados para disminuirlos en forma gradual.

Para ver el documento completo haga clic aquí.

Fuente: Agrimundo y World Resources Institute

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