8 de junio de 2016 23:17 PM
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El arroz en Uruguay esta saliendo del pozo

Al fuerte ajuste negativo en los precios del último trimestre del año pasado y del primero del actual se sumaron los problemas climáticos para el arroz. Las señales externas mejoran pensando en el segundo semestre.

Pasado y presente conviven simultáneamente con fuerte intensidad en el mercado del arroz. Los productores buscan salidas a los problemas generados no solamente por el exceso de lluvias sino por el duro ajuste de precios del último tramo de la zafra anterior. A su vez, hay señales al menos alentadoras pensando en la comercialización de la campaña que trabajosamente se pudo terminar de cosechar en las últimas semanas.

La Asociación de Cultivadores de Arroz está desde hace semanas en conversaciones para analizar un nuevo fondo sectorial que asegure liquidez al sector cuando todavía no llegó a un acuerdo por el precio definitivo de la zafra anterior, la2014/2015. Este precio usualmente se fija al cierre de febrero cuando ya se ha comercializado total o casi totalmente la producción. En la última zafra se atrasó la comercialización a lo que se sumó un severo recorte en los precios de exportación para tratar de liquidar los altos stocks en un mercado con muy escasa demanda. Es así que –se maneja- el precio definitivo del ciclo 2014/2015 podía ser inferior al provisorio. Las negociaciones siguen mientras, por otro andarivel, se apunta a un nuevo fondo arrocero.

En la necesidad de financiamiento adicional no solamente juega el menor precio de exportación de la campaña 2014/2015 sino la caída en rendimiento de la zafra 2015/2016 debido al exceso de lluvias que se dio al momento de la siembra y de la cosecha. Hay estimaciones privadas sobre un nivel de rendimiento 10 bolsas por debajo del ciclo previo –que fue récord- aunque dentro del promedio de los últimos cinco años.

Mientras se trata de encontrar salidas al impacto negativo de precios y del clima, las señales para la comercialización de la zafra 2015/2016 lucen más prometedoras. Los precios de exportación en los principales países productores de Asia se han afirmado debido a la menor producción generada por las sequías asociadas al episodio de El Niño. Los valores FOB en Tailandia han llegado a máximos en casi dos años. Además de elevar la base de precios internacionales, este incremento en los precios de Tailandia tiene un efecto positivo sobre Uruguay a través de un mercado clave: Perú.

En ese país el derecho específico de importación de arroz se fija en función del valor de exportación del cereal en Tailandia más otros costos asociados como el flete desde ese origen. Al subir el precio tailandés se ha achicado el derecho específico que cobra Perú para el ingreso de arroz. En la segunda semana de junio bajó de US$ 103 a US$ 70 por tonelada cuando un año atrás se llegó a acercar a los US4 200 por tonelada.

A esto se suma el encarecimiento del precio del arroz en Brasil debido a una producción 2015/2016 que fue alrededor de 15% inferior a la zafra anterior. Esto eleva los precios de exportación de Brasil por el arroz procesado que durante buena parte de 2015 fue un duro competidor en mercados tradicionalmente atendidos por Uruguay. Además, aumenta el volumen necesario de importaciones lo que podría absorber oferta de otros competidores regionales como Paraguay y Argentina. Uruguay también ha sacado provecho de este incremento de precios en el mercado norteño. Entre el 1 de marzo y el 31 de mayo Brasil fue el principal destino de exportación del arroz uruguayo quintuplicando el volumen importado respecto a igual período del año pasado.

En los primeros días de junio se informó de un negocio de 30.000 toneladas con Cuba. Fue una operación que surgió de la visita de una delegación oficial de la isla a Uruguay que, en principio, estaba más enfocada en otros productos como los lácteos. Asimismo, tras casi dos meses de estar fuera del mercado, Iraq lanzó una nueva licitación para comprar arroz. Se espera en junio, en tanto, que haya novedades sobre posibles negocios con el mercado iraní.

No se puede hablar de un cambio radical de tendencia pero sí de una bienvenida mejora

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