13 de junio de 2016 12:26 PM
Imprimir

En la soja la calidad se mete en la comercialización

Habría cinco millones de toneladas de soja con mala calidad. La sugerencia: desprenderse de ese volumen lo antes posible

No hay dudas que estamos ante la campaña más atípica de toda nuestra historia contemporánea. Y que será recordada por mucho tiempo. Las excesivas lluvias de abril provocaron mucho más que pérdidas de producción y de calidad; el resultado más relevante ha sido el impacto directo en el cambio del patrón de comercialización interno y externo de la Argentina.

Usualmente, la industria aceitera y la exportación compran el mayor porcentaje de sus necesidades anuales durante los cuatro meses que dura la cosecha. En esta oportunidad, y por primera vez en la historia, al menos el primer tercio de la cosecha se ha visto afectado por las excesivas lluvias de abril. Todo un mes sin poder cosechar en un área cercana a las seis millones de hectáreas.

En abril de 2015 la industria proceso 4,246 millones de toneladas, mientras que en abril pasado la molienda fue de 3,560 millones. Una merma más que considerable que, de acuerdo a nuestra estimación, se extenderá hasta la molienda de mayo. En el quinto mes de 2015, la industria proceso 3,587 millones de toneladas, mientras que el mes pasado procesó 2,950 millones. Sin embargo, la molienda acumulada entre enero-mayo fue la más alta de la historia. Esto se explica por la fuerte retención a vender por parte de los productores durante el segundo semestre del 2015, en pleno proceso de elecciones presidenciales.

El estándar, un peligro

Con el cambio de Gobierno, el sector encontró que las promesas de campaña se fueron cumpliendo a medida que la nueva administración iba desembarcando en la gestión. Toda esa soja que estaba retenida, amordazada por un atraso feroz del tipo de cambio y la falta de alternativas de inversión, se volcó al mercado durante el primer trimestre del año.

Este fue el principal motivo que ayudó a que la molienda de soja de los primeros cinco meses del 2016 llegara al récord de 16,83 millones de toneladas; muy por encima del récord anterior de 14,88 millones de toneladas alcanzado durante el mismo periodo del 2011.

Mientras tanto asoma un fantasma que muchos productores ya lo están percibiendo: la mala calidad de los granos de soja. La exportación de soja como grano no tiene ninguna posibilidad de embarcarse por fuera de l estándar “Grado 2 o Mejor”. Se trata de la soja de mejor calidad. Luego tenemos la soja que tiene problemas de calidad y que este año se estima podrá llegar a los cinco millones de toneladas.

Muchos lotes de soja de mala calidad pueden ser recibidos por la industria aplicando los descuentos que se indica en las tablas. Incluso, los descuentos pueden llegar a ser menores a los teóricos para facilitar la situación. Pero en esta campaña hay mucha soja, puede llegar a un millón de toneladas, cuya calidad es tan baja que es imposible de ser recibida por la industria aun siendo gratis.

Este tipo de soja para ser mejorada requiere de contar con un volumen de soja buena o al menos normal, que supere la proporción de 20 a 1. Algo imposible, si consideramos que la mejor soja se la lleva la exportación y que además hay otras cuatro millones de toneladas de calidad regular a mala. Como está el mercado y la situación, el productor debe ser consciente que cuanto más rápido venda su soja con mala calidad será menor la pérdida que si la retiene a la espera de un milagro.

Fuente: Agroeducacion

Publicidad