25 de junio de 2016 11:44 AM
Imprimir

“Hoy, en el mercado de trigo se exige cada vez más calidad”

El asesor de la Federación de Acopiadores Leandro Pierbattisti advierte que el cereal argentino perdió terreno en materia de contenido de proteínas

1 -¿De qué se habla hoy en Argentina cuando se menciona la calidad del trigo?

Antiguamente, al trigo cámara (estándar) argentino siempre se lo ha comparado con el ‘hard red winter’ americano, y hoy por hoy esa analogía no se puede hacer. En el mercado local hay un descuento o una prima entre un trigo cámara y un trigo de base 10,5 de humedad, con 12 por ciento de proteínas. Esa exigencia mínima es histórica porque tiene que ver con lo que exige Brasil. Pero hoy, para poder tener un trigo con 12 por ciento de proteína localmente es necesario “primarlo” porque escasea.

 

 

2- ¿El trigo argentino tiene un déficit de proteína?

La Argentina perdió terreno desde el punto de vista de la proteína. Pero hay destinos que no se contentan solamente con la proteína. Entre el 80 y 90 por ciento de la proteína tiene lo que se llama el gluten. Muchos compradores quieren saber qué porcentaje tiene de gluten esa proteína, y qué calidad tiene el gluten. La proteína es lo más fácil de medir, pero también se habla del W, que es la fuerza del gluten, su capacidad de ser tenaz o de ser extensible. Cuando hacés una pizza queres que la masa se estire pero que no se rompa.

 

 

3- ¿Cuál es el criterio de calidad que el mundo prioriza?

Hay años en que se exige un criterio y años en los que se exige otro. Entonces el productor se vuelve loco. La naturaleza cambia y hay años en que falta un parámetro u otro, y siempre se exige la calidad respecto al factor limitante.

 

 

4 -¿Cómo es el estándar actual en el mercado internacional?

Hoy en el trigo se exige cada vez más calidad por el ingreso de los países bálticos al mercado mundial. El mínimo exigido es más alto y Argentina hoy no está en un mercado de primas sino en un mercado de descuentos. Si no se mejora la calidad será difícil acceder a las primas. A nivel internacional te dicen que ese trigo de 12 por ciento de proteína es estándar, que no te lo van a primar porque Rusia tiene el mismo trigo y te lo ofrece 5 dólares más barato. La dicotomía que hay que resolver es que consideramos de calidad a un trigo que en el mundo, según lo que conocen del trigo argentino, es un trigo común.

 

 

5- ¿Hacia dónde deberían apuntar los productores argentinos?

La idea sería tener una cierta homogeneidad respecto a la calidad. Brasil es tan exigente como los mercados de Medio Oriente. La idea es privilegiar a Brasil por una cuestión de relación de proximidad y porque en Brasil tenemos la posibilidad de discriminar precio. A Brasil otro origen que no sea Argentina no le cierra, cuando tienen que salir a comprar trigo a Estados Unidos se enfrentan a un problema cultural, a fletes más caros, a impuestos aduaneros del Mercosur (10% del precio FOB)… A los brasileros les interesa el trigo argentino para corregir las incorrecciones de su propio trigo y de esa manera proteger a sus productores. En Sudamérica puede estar nuestra gran posibilidad. Es un mercado de 14 millones de toneladas que tenemos en la palma de la mano. En África Austral, África del Este y Medio Oriente tenemos que competir por calidad, no por precio.

 

 

6- ¿Qué obstáculos existen para que se defina un objetivo común en la cadena?

Me da la impresión de que en Argentina hay muy buen feeling entre la gente, entre los sectores, se discute mucho, pero no me da la impresión de que se debata. Es muy difícil en Argentina encontrar un consenso, hay una confusión entre el consenso y el interés individual

Fuente: Clarin

Publicidad