25 de junio de 2016 23:57 PM
Imprimir

El logro de lombricompuesto de calidad

En septiembre de 2015, por iniciativa de la Subsecretaría de Producción, y con el asesoramiento de la ingeniera agrónoma Carla Bigliardi, de Tres Arroyos, comenzó a ponerse en práctica la lombricultura en la Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos. En mayo de este año se obtuvo la primera cosecha de humus o lombricompuesto, y […]

En septiembre de 2015, por iniciativa de la Subsecretaría de Producción, y con el asesoramiento de la ingeniera agrónoma Carla Bigliardi, de Tres Arroyos, comenzó a ponerse en práctica la lombricultura en la Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos.

En mayo de este año se obtuvo la primera cosecha de humus o lombricompuesto, y en un repaso de la experiencia de estos meses de trabajo, se recuerda que para iniciar esta tarea, la ingeniera Bigliardi tuvo una reunión con los operarios y el capataz de la planta, en la que explicó las tareas a realizar y la necesidad de continuar trabajando en equipo pero con un nuevo objetivo, que era el de asegurar una buena calidad en la separación de la materia o residuos orgánicos que servirían de alimento para las lombrices.

Luego se comenzó con el armado de las pilas de compostaje, usando como materia prima los residuos orgánicos domiciliarios de la población que llegan a la planta de tratamiento, además de hojas y ramas chipeadas provenientes de la poda del arbolado urbano.

Con esos materiales, primero se armó una pila de 2 metros de ancho por 8 metros de largo, en capas, intercalando los residuos orgánicos con el chipeado, regándola y cubriéndola con paja para mantener la humedad. Se volteó y regó durante 3 meses, controlando la temperatura durante el proceso de compostaje.

Luego de 3 meses, se introdujeron las lombrices rojas californianas, comenzando así el proceso de vermicompostaje, durante el cual se fue aireando con horquilla y manteniendo la humedad de las pila. Dicha etapa duró 3 meses.

Para darle una continuidad al proceso se armó otra pila de compostaje en diciembre, escalonando la producción de lombricompuesto.

Luego de transcurridos 3 meses de haber colocado las lombrices se procedió a cosechar las mismas para pasarlas a la segunda pila de compostaje. Para ello se utilizó bosta de caballo en bolsas de arpillera distribuidas por las pilas, se dejaron 15 días y se levantaron.

Las pilas fueron trasladadas al Vivero Municipal, donde se cosechó el humus o lombricompuesto. Este producto final está siendo utilizado en la huerta y en plantines de dicho espacio.

Con la primera cosecha de humus se hizo un ensayo, aplicando este producto en algunos plantines, y comparando su crecimiento respecto a otras plantas que no habían recibido este abono natural. También se realizaron análisis de laboratorio y se constató que el porcentaje de materia orgánica fue correcto, y que la relación carbono-nitrógeno fue buena, y está dentro de los parámetros aceptados por SENASA.

Actualmente, el compostaje se realiza en la planta de tratamiento y la etapa de vermicompostaje en el Vivero Municipal.

La pila de materia orgánica que hoy se encuentra en compostaje es de 10 metros por 2 y  por 1 metro, es decir, más ancha y más alta que la realizada en la primera experiencia.

Esta práctica constituyó un importante avance en lo que respecta al manejo de los residuos en San Cayetano, ya que a través de la lombricultura comenzaron a reciclarse los residuos orgánicos, que hasta el momento eran compostados naturalmente, y se obtuvo humus de buena calidad.

Fuente:

Publicidad