12 de octubre de 2016 05:49 AM
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Salud intestinal en la cerda y su repercusión en los resultados de la camada: 1

El factor crítico del periodo de lactancia está determinado por la calidad y cantidad de leche producida por la marrana y que además, ésta sea consumida correctamente por los lechones. (Primera parte de una serie de tres artículos).

Artículo de MVZ Raúl Cortés, gerente técnico y comercial Nutriad. Ponencia presentada en AMVECAJ, México,  2016. Publicada con autorización del autor.

 

El periodo de lactación es crítico en las granjas dedicadas a la producción intensiva de carne de cerdo, porque de él depende conseguir un crecimiento suficiente para aprovechar al máximo el potencial genético de los cerdos.

 

En los últimos 10 años el tamaño de las camadas al parto ha aumentado notablemente, sin embargo las tasas de supervivencia de los lechones durante la lactación no se han incrementado al mismo nivel. El aumento del número de lechones, implica menor peso promedio de cada uno, menor acceso a calostro y uso de tetas de menos productividad, lo que determina finalmente menor peso al destete y por lo tanto, menor peso final.

 

Numerosos ajustes se pueden hacer a nivel de las maternidades y la capacidad genética para lactar de las hembras, de manera que estos factores puedan disminuirse.

 

El factor crítico de este periodo (lactancia) está determinado por la calidad y cantidad de leche producida por la marrana y que además, ésta sea consumida correctamente por los lechones. Al momento del parto, una leche de características especiales (calostro) debe ser consumida para que el lechón reciba un adecuado aporte de inmunoglobulinas que le permitirán a su vez, reducir los problemas clínicos por la exposición al medio ambiente.

 

Después de unas horas del parto, la composición de la leche variará a un producto con menor contenido de nutrientes y será entonces la cantidad producida por la hembra, la que determine no sólo el crecimiento de los lechones, sino también su viabilidad.

 

El intestino de los lechones debe obtener suficientes nutrientes para impulsar el crecimiento del intestino (vía aumento de las mitosis) y la maduración de los enterocitos para los procesos digestivos en las microvellosidades que permitan la digestión completa de la leche. De no lograrse esta serie de procesos, el lechón se comenzará a retrasar en su crecimiento y en algunos casos incluso morir por la desnutrición o por su falta de actividad (puede ser aplastado por la madre).

 

Cantidad de leche producida

La cantidad de leche producida por las hembras, va en progresión continua desde el parto y alcanza su mayor potencial aproximadamente a los 21 días. En dicha fecha, la habilidad lechera de una hembra por lo tanto puede estimarse indirectamente, por la ganancia de peso de su camada total. Aproximadamente 4 a 4.5 litros de leche serán equivalente a una ganancia de 1 kg en la camada.

Por esta razón, el consumo de alimento de la hembra (que implica la aceptación de la dieta y los adecuados tiempos de alimentación) es determinante en la producción de leche y con esto el éxito de la crianza a largo plazo de los lechones.

Las cerdas que no han tenido problemas al parto (clínicos o de otros tipos) y que han consumido correctamente la cantidad suficiente de alimento, no sólo darán camadas con más peso, sino también saldrán de la lactancia con mejores pesos corporales lo que apoyará un regreso más rápido a la función reproductiva y la posibilidad por tanto de incrementar el número de lechones destetados por hembra al año.

 

Factores que afectan el consumo de alimento

El consumo de alimento es un factor que está determinado por varios aspectos, tanto internos del animal como relativos a las instalaciones y medio ambiente. Las instalaciones es un factor que debería estar suficientemente controlado en las instalaciones modernas, no así el medio ambiente.

Especialmente las altas temperaturas (o la sensación térmica) reduce en forma no lineal el consumo de alimento de la cerda. Esto es, que en temperaturas próximas a 25°C las cerdas pueden ingerir alimento en forma normal y proporcional a la producción de leche, sin embargo a mayores temperaturas el consumo disminuye aceleradamente y puede llegar a ser menos de la mitad esperada, lo que obviamente repercute en la producción de leche y los demás factores ya mencionados.

Proporcionar a la marrana las condiciones de temperatura adecuadas durante la lactancia es un asunto primordial si se quieren mantener altas tasas de crecimiento en los lechones y mayor número de lechones destetados por año. Las dietas ofrecidas a las marranas, también pueden ser rechazadas por su forma física (o no consumidas suficientemente), la presencia de micotoxinas o de otros productos que causen un olor o sabor desagradable para la hembra. Afortunadamente estos factores pueden ser evidenciados muy pronto, y por lo tanto realizarse los cambios que sean necesarios para corregir el consumo de manera pronta.

Las hembras también pueden sufrir de falta de apetito, lo que es más bien complejo de definir y corregir dado que hay un consumo limítrofe y una producción de leche que no es la óptima, situaciones que se verán reflejadas al destete. Habiendo corregido los otros factores ya mencionados (temperatura, medio ambiente y calidad de la dieta), serán los factores propios de la hembra los que limiten su consumo de alimento.

La enfermedad inflamatoria idiopática del intestino (timpanismo, hinchazón, etc.) es una condición que se presenta comúnmente en las cerdas. Su principal signo es la constipación que ocurre entre 24-48 horas postparto. Generalmente está producida por un mal manejo del aumento del consumo del alimento, pero dicha situación causa un cambio muy importante en los procesos de interacción de la microflora y la mucosa del intestino. Este desajuste es mucho más evidente en el intestino grueso.

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Fuente: El Sitio Porcino

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