23 de octubre de 2016 10:37 AM
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¿Qué implican las operaciones de Bioceres y Adecoagro?

Con la adquisición de Rizobacter y la licitación por Cresta Roja se abre un extraordinario panorama.

Dos noticias jalonaron el mundo de los bionegocios en la Argentina en la última semana.

 

La primera: Bioceres SA adquirió una participación mayoritaria de Rizobacter. La segunda, Adecoagro licitó junto con Granja Tres Arroyos y el grupo Lartirigoyen para quedarse con Cresta Roja. Son operaciones en las que lo que aflora es apenas la punta de un iceberg de extraordinarias dimensiones.

 

Rizobacter es una marca emblemática en el campo argentino. Establecida hace (cincuenta) años en Pergamino, se la reconoce por su liderazgo en inoculantes y otros insumos biológicos o químicos de alta tecnología para el tratamiento de semillas, productos de protección de cultivos y fertilizantes especiales.

 

Hace tres meses inauguró la planta elaboradora de Microstar, un granulado de alta solubilidad que desarrolló la francesa Desangosse, socia en el emprendimiento. Rizobacter comercializa sus productos en más de 30 países, en varios (Estados Unidos, Sudáfrica, etc) con oficinas propias. Obtuvo en el ejercicio 2015-16 una facturación de 91,5 millones de dólares, el 20% en exportaciones.

 

Bioceres tiene su sede en Rosario y fue creada hace trece años por un grupo de productores y expertos liderados por Victor Trucco, fundador de Aapresid. El objetivo fue el desarrollo de múltiples plataformas que incluyeron la biotecnología de semillas y la agroindustrial, en este caso dedicada a la producción de enzimas industriales y tecnologías de fermentación. Bioceres se convirtió el año pasado en la primera empresa a nivel mundial en recibir aprobación regulatoria para su evento HB4 de tolerancia a sequía en soja.

 

Su CEO es Federico Trucco, quien se lució la semana anterior con un enfoque sobre el mundo fascinante de los bionegocios en el Coloquio de IDEA en Mar del Plata. Hace un mes, Bioceres comenzó la producción industrial de “Quimosina”, una enzima de la coagulación de la leche en la industria quesera.

 

La novedad es que la quimosina, que hasta ahora se obtenía fermentando cultivos bacterianos, ahora se obtiene de una semilla de cártamo (una oleaginosa parecida al cardo) modificada genéticamente.

 

La planta es un “joint venture” con la empresa cordobesa Porta Hnos, con más de un siglo de experiencia en la industria de fermentación. Producen alcohol a partir de cereales, para destino farmacéutico y alimenticio. Su conocido fernet “1882” remite al año de su nacimiento.

 

La otra noticia no es menos relevante. Licitaron dos postulantes: el grupo que tomó la empresa a principio de año, formado por Ovoprot, una empresa local dedicada a la elaboración de huevo líquido en Pilar, junto al grupo agropecuario Lacau. El otro oferente está integrado por Adecoagro, Granja Tres Arroyos y Grupo Lartirigoyen. Adecoagro es una de las mayores agropecuarias del mundo. Cotiza en Wall Street y combina la producción de granos, leche, caña de azúcar, etanol sobre más de 300.000 hectáreas en Argentina, Brasil y Uruguay. Granja Tres Arroyos explica el 30% de la producción de pollos en la Argentina.

 

Joaquín de Grazia, su presidente, es una de las voces fuertes de la Fundación Producir Conservando. En los últimos años puso fuerte foco en la exportación, abriendo nuevos mercados para una de las industrias de mayor perspectiva en la idea de agregar valor a los granos.

 

Lartirigoyen es una organización de producción y servicios con mucha tradición en el oeste de la provincia de Buenos Aires y La Pampa. Está fuertemente apalancado en la compañía internacional Glencore, una de las más grandes del mundo en procesamiento y trading de productos agrícolas. El consorcio anticipó que tiene la mirada puesta en constituirse en un gran player global de la carne aviar

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Fuente: Clarin

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