28 de diciembre de 2016 18:10 PM
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Qué hacer con la comida que sobra

Los restos de comida, tan habituales por las fiestas navideñas, deben manipularse, conservarse y recalentarse de manera adecuada para evitar riesgos alimentarios innecesarios.

En las fiestas navideñas, los encuentros alrededor de una mesa con abundante comida son muy habituales. En la mayoría de los casos, los comensales quedarán saciados mucho antes de que se acaben las viandas, lo que significa que se tendrá que gestionar una parte importante de las sobras de alimentos. Antes de comer estos restos, habrá que cuestionarse sobre si se han mantenido fuera de la zona de peligro, si se enfriaron de manera rápida, si se almacenaron de forma segura y si hay alguna manera de saber si son seguros. El artículo enumera algunos consejos para una gestión más segura de las sobras de comida y cómo deben recalentarse.

¿Ha cocinado mucho estas Navidades? Muchas neveras domésticas tienen durante estos días un “aforo” mucho mayor del que acostumbran. Y es que, con la preparación de las comidas navideñas, uno de los aspectos que deberán tenerse en cuenta, y que a menudo no se le da la importancia que merece, es la gestión de las sobras de comida. Es muy importante no bajar la guardia en ningún momento cuando se trata de seguridad alimentaria, ya que lo que garantiza que estos restos sean seguros para el consumo empieza ya en el momento en el que la comida sale del horno y se presenta en la mesa. Lo más aconsejable es preparar la cantidad de comida que se prevé consumir.

Pero esto es muy difícil en ocasiones especiales como las Navidades. Los motivos por los que el riesgo de intoxicación alimentaria aumenta estos días son, por tanto, varios. Neveras sobrecargadas, temperaturas inadecuadas, cocciones insuficientes y cierta relajación de las normas de seguridad alimentaria. Si se evitan estos errores, mucha comida que se tira se podría reutilizar con total seguridad, con la aplicación de unas adecuadas medidas de higiene y de conservación.

 

Consejos para una gestión segura de los restos

Los restos de alimentos que han quedado deberían comerse a los dos o tres días tras su cocción

Una de las preguntas más frecuentes que se hacen los consumidores en lo referente a las sobras de alimentos es cuánto tiempo duran en buen estado. Como norma general, los restos de alimentos que han quedado deberían comerse a los dos o tres días tras su cocción (siempre que se hayan seguido las normas básicas de manipulación y conservación).

La posibilidad de intoxicación alimentaria aumenta cuanto más tiempo se guarda un alimento después de cocinar. La manipulación o el almacenamiento inadecuados de los alimentos cocinados son algunas de las causas más comunes de intoxicación alimentaria en los hogares.

Deben considerarse también otros factores, como el tiempo que han quedado fuera de la nevera, un aspecto crucial si se tiene en cuenta que, a temperatura ambiente, se crea un caldo perfecto para que crezcan las bacterias y se multipliquen con rapidez. Se calcula que, a partir del cuarto día, los microorganismos dañinos pueden llegar a alcanzar niveles de riesgo elevados. Por tanto, si la comida no se ha consumido antes, se deberá rechazar.

Estos son algunos consejos para una gestión más segura de las sobras de comida.

  • Lavarse siempre las manos, antes, durante y después de preparar los alimentos.
  • Evitar mantener los alimentos en la zona de peligro (entre los 5 ºC y los 65 ºC) durante más de dos horas. A estas temperaturas las bacterias patógenas crecen mejor.
  • Cocinar los alimentos de manera uniforme y completa. Debe tenerse especial cuidado con los rellenos, aves, platos con carne picada y piezas enteras y grandes de carne.
  • Refrigerar las sobras tan pronto como sea posible y no dejarlas en la mesa o en la encimera de la cocina mientras se acaba de comer.
  • Las sobras deben almacenarse en envases herméticos en la nevera durante un máximo de tres o cuatro días. Es preferible usar recipientes poco profundos porque así se enfrían más rápido.
  • Es recomendable anotar la fecha en el envase para ayudar a identificar los alimentos y garantizar que no se guardan durante mucho tiempo.
  • Si se calcula que no se aprovechará la comida en un plazo máximo de cuatro días, es mejor congelarla.

Con solo mirar u oler la comida no se puede saber si las bacterias patógenas han empezado a crecer en las sobras. La regla de oro es, en caso de duda, desechar.

 

Cómo recalentar las sobras

Cuando se recalientan las sobras, un aspecto crucial es asegurarse de que se calientan por completo. En el centro del producto deberían alcanzarse los 70 ºC y que el recalentamiento debe ser tan rápido como sea posible. En el caso de recalentar preparaciones líquidas como sopas o caldos, deberán llevarse a ebullición, siempre y cuando no se vea alterada la textura del plato. En el caso de las verduras es recomendable no recalentar si ya se han cocinado con anterioridad, porque aumenta la proporción de nitritos.

Si se usa el microondas, se removerán los alimentos a mitad de la cocción para evitar que queden zonas frías en la que las bacterias patógenas podrían sobrevivir. Algunas, como Staphylococcus aureus, Bacillus cereus o E. coli son termoestables, es decir, no se inactivan cuando los alimentos se calientan de nuevo.

Además, no todos los ingredientes se calientan, lo que obliga a extremar las medidas de cocción en el caso de preparaciones en las que se ha utilizado más de un ingrediente. Una manera para conseguirlo es cubriendo la comida para que se retenga mayor humedad. También es muy importante evitar recalentar los alimentos una y otra vez. Debe tenerse en cuenta que la calidad del alimento disminuye cada vez que se recalienta, por lo que es recomendable recalentar solo la cantidad que se tenga la intención de consumir.

En el caso de que se quiera recalentar un alimento cocinado congelado, este no deberá descongelarse a temperatura ambiente. Es importante recordar que solo puede recongelarse un alimento que haya sido cocinado antes de la recongelación. En el resto de casos no es aconsejable la recongelación de los alimentos.

Agromeat

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Fuente: Consumer

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