26 de enero de 2017 11:29 AM
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Maíz y trigo: una gran cosecha mundial le pone freno a los precios

En el país, todavía no se ha logrado calcular las pérdidas por anegamientos para la cosecha de maíz.

i bien la demanda pisa fuerte, la producción récord de maíz y de trigo a nivel mundial pone un freno al aumento en las cotizaciones.

A nivel local, al maíz todavía le queda un largo camino por recorrer, que si bien sufre los mismos problemas climáticos que la soja, todavía no se han logrado estimar las pérdidas por anegamientos.

Tal el análisis que difundió este miércoles el Departamento de Información Agroeconómica de la Bolsa de Cereales de Córdoba en su informe de mercados agrícolas correspondiente a enero de 2017. En el mismo proyecta un escenario estable en el mercado externo para los tres cultivos principales (soja, maíz y trigo), con algunas posibilidades alcistas a nivel interno.

Las luces amarillas que se encendieron en diciembre para la soja argentina por los excesos hídricos, se transformaron en rojas. En un mes, el Ministerio de Agroindustria de la Nación recortó el área sembrada en 500.000 hectáreas, lo cual agrega un ingrediente alcista al precio de la oleaginosa a nivel local y mundial. Señal de esto fue el precio más alto de los últimos seis meses en el mercado de Chicago.

Respecto del trigo, Argentina cierra una campaña con una producción de 16,5 millones, lo cual dejaría un saldo exportable cercano a las 10 millones de toneladas, mientras que Brasil, más allá de que tuvo una producción récord, aumentará sus importaciones.

 

Soja, con luces rojas

Uno de los datos, publicados por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos en su último Informe de Oferta y Demanda, que tuvo mayor repercusión en los mercados, fue la reducción de los stocks finales en Estados Unidos. Esta caída obedeció, principalmente, a que finalmente la producción fue menor a lo esperado, tras un ajuste en los cálculos iniciales de área sembrada y rendimientos obtenidos a cosecha.

De esta manera, la relación stocks/demanda del país del norte se redujo dos puntos porcentuales respecto de la estimación anterior, impactando en el precio de la oleaginosa que experimentó una suba de 24 dólares en sólo una semana.

Sin embargo, la producción mundial de la oleaginosa para la campaña 2016/17 se ubica en 338 millones de toneladas, lo cual significa un nuevo récord, generando un posible techo a su valor. Respecto al ciclo pasado, representa un incremento de 25 millones de toneladas, por mayores volúmenes esperados para Estados Unidos y Brasil.

 

Fin de la siembra en Brasil

En el país vecino, de acuerdo a datos de la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab) y a la Secretaría de Agricultura y Abastecimiento del Departamento de Economía Rural (Seab-Deral), la siembra fue finalizada a un ritmo veloz en diciembre, y ya han comenzado a cosecharse los primeros lotes en el estado de Mato Grosso, distrito con la mayor importancia productiva.

De esta manera, la producción estimada sería récord y alcanzaría las 104 millones de toneladas. Este mayor volumen obedece a un incremento en el área sembrada y en el rendimiento esperado del cultivo.

La cosecha en Brasil se extiende hasta junio, lo cual representa un gran ingreso del poroto en el mercado mundial, disminuyendo la presión sobre los precios en el mercado internacional. La apreciación del real respecto del dólar estadounidense en los últimos meses podría restarle competitividad a la soja brasilera, ya que se estaría encareciendo frente al resto del mundo.

En Argentina, el avance de siembra alcanza el 96 por ciento del área prevista, cuatro puntos porcentuales por encima respecto al promedio de las últimas cinco campañas. De acuerdo al Ministerio de Agroindustria, por exceso de lluvias en algunas zonas quedaron lotes de segunda sin sembrar, lo cual redujo la estimación de área sembrada de 20,3 millones de hectáreas a 19,8millones de hectáreas (-500.000 hectáreas).

Cosecha argentina

Si bien no hay una estimación oficial de la producción para la próxima campaña, organismos privados nacionales e internacionales estiman un volumen a cosechar que oscila en un rango de 50 a 57 millones de toneladas.

Más allá de los fenómenos climáticos acontecidos, todavía es muy pronto para estimar con certeza cuanto caerá la producción. Si bien este hecho genera un movimiento alcista, se debe observar con particular atención cómo se desarrolla el cultivo en las zonas que no tuvieron problemas de anegamientos, ya que el rendimiento podría llegar a compensar parcialmente las pérdidas en hectáreas.

 

Rally alcista

En el mercado local, la expectativa de una menor cosecha sumada a la demanda de la industria generó un rally alcista en los últimos días donde el precio alcanzó los 4.600 pesos por tonelada, es decir, cerca de 400 pesos más que a principios del mes de enero.

En el Mercado de Chicago, la posición neta de los fondos especulativos volvió a aumentar luego de seis semanas de caer. La posición neta (diferencia entre posición comprada y posición vendida) se incrementó de 126.766 contratos a 167.438 contratos en la última semana, lo cual indica una variación del 32 por ciento. Este cambio en la tendencia indica que este tipo de operadores espera que el precio se mantenga o suba en los próximos meses. Este factor actuó como soporte al avance del precio de la oleaginosa que superó la barrera de los 390 dólares luego de seis meses.

 

Maíz: campaña récord

El maíz se encamina hacia una campaña récord a nivel mundial, no sólo en producción sino también consumo. En la campaña anterior, ambas variables se encontraban prácticamente en el mismo nivel, de 959 millones de toneladas. Sin embargo, la producción aumentaría 10 millones de toneladas más que el consumo, lo cual genera un excedente para el mercado. La relación stocks/consumo, si bien cae en relación a 2015/16, se encuentra en uno de los mayores registros de las últimas 10 campañas.

Es importante observar que el consumo es una variable más inelástica que la producción; es decir, varía menos ante cambios de otras variables. Por lo que, ante un problema productivo podría generar importantes cambios en los precios a futuro. En base a datos del Usda, la producción norteamericana superaría las 380 millones de toneladas, lo cual recompondría los stocks del cereal ubicándolos en el mayor nivel de la historia.

Respecto de Brasil, uno de los jugadores más importantes a nivel global, si bien tendría una producción récord de 86,5 millones de toneladas, presentaría una reducción en las exportaciones y un incremento en las importaciones, reflejando un consumo interno más fuerte.

Las compras de maíz por parte de Brasil al resto del mundo aumentarían en 700.000 toneladas, es decir, un 12,5 por ciento por encima del ciclo pasado. Este hecho repercute positivamente para los productores argentinos por su cercanía al mercado brasilero, ya que se traduce en una mayor demanda, lo cual presenta una oportunidad para colocar el cereal en el mercado vecino.

En nuestro país, según datos del Ministerio de Agroindustria, el avance de siembra de maíz alcanzó el 86 por ciento, similar al de la campaña anterior. Sin embargo, al igual que en el caso de la soja, los excesos hídricos en algunas zonas y la falta de lluvias en otras retrasó la siembra de los maíces tardíos.

Asimismo, el organismo advierte sobre posibles pérdidas productivas por anegamientos severos por lo que la proyección de producción de 40 millones de toneladas será difícil de alcanzar.

 

Demanda exportadora

En el mercado doméstico, el precio del maíz en pesos, experimentó un incremento de 100 pesos en la última semana como consecuencia de los problemas climáticos. Además, el gran dinamismo y las mayores compras del sector exportador, que ya alcanzaron las 19 millones de toneladas en lo que va de la campaña, demuestra la firmeza de la demanda por maíz argentino. Para tomar dimensión de este factor, si consideramos que en Argentina se consumen internamente 16 millones de toneladas de maíz por campaña, en el ciclo 2015/16 ya se comprometieron 35 millones de toneladas de una producción de 39,8 millones de toneladas, cuando aún restan dos meses para el ingreso de la nueva cosecha.

La curva de precios del mercado a término de Buenos Aires comienza a mostrar una caída en las cotizaciones a partir de marzo debido a que comienza la primera cosecha de maíz en Brasil y empiezan a recolectarse los primeros lotes de maíz temprano en nuestro país. Los contratos a julio se ubican en 148 dólares por tonelada, 13 dólares por encima de la cotización que tuvo el cereal en el mismo mes de 2016 en el mercado disponible.

La posición neta de los fondos especulativos en el mercado de Chicago regresó a terreno positivo, es decir, son mayores las posiciones compradoras que las vendedoras, lo cual podría demostrar la expectativas de los inversores por un incremento en el precio del cereal. Sin embargo, todavía es muy incipiente. Este fundamento podría estar motivado por el dinamismo de las exportaciones estadounidenses que se encuentran por encima del promedio de los últimos cinco años.

 

Trigo también récord 

Del mismo modo que el maíz, el trigo nuevamente es récord, tanto en producción como en consumo. Para la campaña 2016/17 se esperan cosechar 753 millones de toneladas, de las cuales 740 millones de toneladas se destinarán al consumo. En este contexto, se espera un repunte del comercio global, liderado por la demanda de distintos países de Asia y de Brasil.

En Argentina, según datos del Ministerio de Agroindustria, la cosecha se encuentra prácticamente finalizada con un volumen recolectado de 16,5 millones de toneladas. Este gran salto en la producción permitiría recomponer los stocks que a comienzos del ciclo se encontraban en sólo 340.000 toneladas.

Sin embargo, las mayores exportaciones, que alcanzarían las 9,5 millones de toneladas, volverían a dejar un escenario con stocks internos relativamente bajos, finalizando la campaña con 640.000 toneladas. Este escenario permite sostener los precios del cereal, que en el último mes registró un incremento de 400 pesos.

 

Para Brasil, la Conab confirmó la producción para la campaña 2016/17 en 6,7 millones de toneladas, lo cual representa un incremento de 1,2 millones de toneladas respecto del ciclo anterior, y con un grado de calidad mayor a lo que se preveía. Sin embargo, las importaciones aumentarían 430.000 toneladas, resultando en una oferta total de 12,65 millones de toneladas, por encima del consumo interno, lo cual ayudaría a recomponer los stocks que se encontraban en el menor nivel de los últimos seis años.

Durante el período comprendido entre agosto y diciembre de 2016, Brasil importó 1,7 millones de toneladas de trigo argentino por un valor de 194 dólares por tonelada y un millón de toneladas de Estados Unidos por el mismo valor. Las mayores importaciones podrían generar una oportunidad para el trigo argentino en esta nueva campaña.

Petróleo y dólar

Luego de un fuerte período de apreciación del dólar estadounidense respecto de las monedas más importantes a nivel global, en los últimos días se debilitó esta tendencia, donde al parecer se mantendría hasta que se despeje la incertidumbre que generan las políticas que podría tomar el nuevo presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

Desde comienzos del año, el petróleo se ubica por encima de los 50 dólares el barril por menores stocks de los esperados en los Estados Unidos y porque el acuerdo entre los países miembros de la Opep y exportadores externos al grupo para recortar la producción ya es prácticamente una realidad. Sin embargo, a los actuales valores, vuelve a ser rentable la explotación de yacimientos no tradicionales en Estados Unidos, limitando el potencial alcista de los precios del crudo.

 

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Fuente: AgroVoz

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