27 de enero de 2017 05:13 AM
Imprimir

Medidas para aliviar problemas de fertilidad por estrés calórico

Este fenómeno es un desafío grande que deben sortear los ganaderos porque afecta negativamente la fisiología de los bovinos, especialmente su reproductividad.
Es bien sabido que los primeros meses del año en Colombia son calurosos y corresponden a una época seca. A pesar de que en algunas zonas todavía sigue lloviendo, la región Caribe ya siente un verano en total plenitud.
Los rumiantes se resienten con estas altas temperaturas y sus parámetros productivos y reproductivos disminuyen considerablemente.
De manera general, el estrés calórico afecta el metabolismo de los bovinos, las ganancias de peso y la producción de leche en las vacas. En los machos, reduce la calidad y cantidad de semen, al igual que su libido.
En cuanto a las hembras, el aumento de temperatura incide directamente en el útero, con los cuales se bajan los celos y las concepciones. Por eso, en clima cálido, las reses suelen entrar en calor en las noches y no durante el día.
Gustavo Rodríguez, médico veterinario, explicó que una de las medidas más efectivas para contrarrestar los efectos del estrés calórico en bovinos es la reforestación, pues se ha comprobado que la arborización crea un microclima más favorable para los animales.
“Entre más sol haya y menos sombra tengan los animales, tienden a aumentar su temperatura y a consumir menos. Inclusive en nuestro medio se puede ver cómo los bovinos están cambiando sus hábitos de alimentación y comen pasto en la noche, de 6 a 8 de la noche”, indicó.
La protección de los bovinos es fundamental y por eso, si no se tienen árboles, se deben construir estructuras que tengan sombra o techos apropiados para que la radiación sola no impacte directamente en sus lomos. Se recomienda que estos techos se coloquen sobre los comederos para aumentar el consumo de agua y alimento.
También se pueden elaborar estructuras con sistemas de ventilación o rociadores de agua, aunque esto se aconseja sobre todo en las explotaciones ganaderas más grandes.
Asimismo, los ganaderos deben procurar el suministro constante del recurso hídrico, pues los animales consumen más para regular su temperatura interna. Al respecto, Rodríguez insistió en proveer “agua fresca y de buena calidad” para evitar enfermedades.
Hay que limitar el excesivo trabajo muscular, evitando que los animales recorran largas distancias o tengan que hacer esfuerzos para conseguir comida.
El médico veterinario detalló la influencia del estrés calórico en la reproducción, incluso a nivel hormonal, generando cambios en los celos de las hembras.
“Uno observa que las vaca están celando más en las noches que en el día. Como el celo genera cambios hormonales y los hace más activos, para regular la temperatura ellas tienden a entrar en calor en las noches”, explicó.
Ante esta situación, se deben hacer programas de inseminación o monta en épocas menos calurosa. Si se hace selección de semen, se debe pensar en razas que tengan mayor resistencia a las altas temperaturas y hembras que tengan mejor producción de leche.
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone
Fuente: Agromeat

Publicidad