30 de enero de 2017 11:24 AM
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Silos de mala calidad pueden provocar aflatoxicosis en bovinos

Las aflatoxinas son una clase de micotoxinas que pueden aparecer en forrajes o alimentos, por hongos que crecen en ambientes húmedos, y pueden causar graves complicaciones en el ganado.
Estas micotoxinas provienen de los hongos Aspergillus flavus y Aspergillus parasiticus, siendo el flavus el primero que se identificó como productor de las toxinas. Cuando se exponen a radiaciones ultravioleta, producen una intensa fluorescencia azul.
Los hongos que producen las toxinas se desarrollan principalmente en granos como el maíz, en condiciones de alta temperatura y humedad ambiental propias de climas tropicales o subtropicales.
También se pueden encontrar en silos mal almacenados, que hayan sido tratados con aditivos de forma incorrecta, afectando el proceso y provocando la aparición de los hongos.
En el ganado bovino, las aflatoxinas afectan principalmente el hígado. La aflatoxina B1 (AFB1), que es su tipo más tóxica, es absorbida por el tracto digestivo y metabolizada en el hígado, donde se convierte en AFM1, generando daño hepático.
Cuando un animal se intoxica con estas toxinas, lo que se conoce como aflatoxicosis, los primeros signos clínicos son disminución de consumo de alimento, pérdida de peso y baja productividad, afectando también la calidad de la leche.
En las vacas se altera la eficiencia reproductiva, causando trastornos que pueden derivar en abortos o nacimiento de terneros débiles y de poco peso.
Los animales jóvenes son más susceptibles que los adultos, en los cuales no solo se presenta reducción de ganancia de peso sino también problemas de coagulación.
Santiago Junca León, médico veterinario y administrador de la hacienda Colón, explicó que los hongos Aspergillus que producen las aflatoxinas pueden causar problemas tanto en bovinos como en humanos.
Además, las aflotoxinas tienen un efecto cancerígeno, que si bien no se ha observado en bovinos, sí puede ser un factor de incidencia para los seres humanos.
El experto sugirió que en el país debería prestar mayor atención a este tipo de padecimientos que pueden llegar a ser problemas de salud pública.
En algunas zonas hay falencias en la producción de silos, por la falta de exigencias técnicas para los fabricantes, entre esas, tratar de evitar el crecimiento de hongos y mohos que causan enfermedades”, explicó.
La aflatoxicosis no tiene un tratamiento curativo. Los animales se pueden atender con protectores hepáticos y probióticos, así como también se recomienda el suministro de dietas bajas en grasas y ricas en proteínas, pues las aflatoxinas incrementan requerimientos de proteína en la dieta.
Claro está que el ganadero debe enfocar sus esfuerzos en evitar la proliferación de hongos. Según el médico veterinario, existen unas sustancias conocidas como atrapantes de micotoxinas que disminuyen su toxicidad y mejoran la función animal. Sin embargo, señaló que sus resultados no han sido bien probados y faltan más estudios para garantizar su efectividad.
De otro lado, se aconseja adquirir materias primas con niveles de humedad por debajo de 12.5 % en granos, almacenar los granos en condiciones de actividad de agua por debajo de 0.65 y temperatura de 20°C, fumigar e impedir el desarrollo de insectos y roedores, y realizar muestreos constantes para verificar la presencia de hongos si existe la sospecha.
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Fuente: Agromeat

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