31 de enero de 2017 02:35 AM
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Carla Peterson: diplomática imprudente

La actriz participó en la asunción de Donald Trump y, luego, publicó imágenes de las marchas opositoras. Qué dicen las reglas protocolares sobre su comportamiento.

De un lado, el nuevo presidente de Estados Unidos asumía su cargo; del otro, miles de mujeres se manifestaban contra él. En el medio, Carla Peterson. La actriz y esposa del embajador Martín Lousteau aprovechó las redes sociales para retratar las dos escenas y se disparó la polémica. Aunque para algunos sólo se trató de un relato fotográfico sobre cómo se vivió este momento histórico en las calles estadounidenses, para otros –incluso para algunos de sus propios seguidores– fue una imprudencia. Ella, como esposa de un embajador, no es aconsejable que asuma públicamente posiciones políticas.

El día que Barack Obama le entregó el poder a Trump, desde muy temprano Peterson comenzó a fotografiar y publicar en su cuenta de Instagram los detalles del acto. Vestida con un tapado de diseñadores de Iruya y bajo la lluvia, la actriz fue una espectadora privilegiada. Sin embargo, inmediatamente publicó otras imágenes: las de las marchas que se produjeron contra el nuevo presidente. En una se puede ver a dos mujeres sosteniendo carteles que decían: “El odio no es grande” y “Ya no voy a aceptar las cosas que no puedo cambiar. Voy a cambiar las cosas que no puedo aceptar”, una frase de la filósofa marxista-feminista Angela Davis.

Hasta sus propios seguidores se mostraron sorprendidos y marcaron que hay una contradicción en su discurso. Con Dios y con el diablo no, le advirtieron.

¿Sutileza? Según explica Karina Vilella, experta en protocolo, “la esposa de un embajador es embajadora”. Entre otras funciones, debe asistir a actos y cumplir el rol de anfitriona en determinados eventos oficiales. Por eso, es fundamental que se asesore y que cuide su discurso público según las reglas diplomáticas.

Sin embargo, pocos días antes de la asunción, la actriz retuiteó un video con el último discurso que dio Martin Luther King antes de ser asesinado. Nada inocente si se tiene en cuenta que la figura de este líder histórico estadounidense se convirtió en el emblema de los antitrumpistas.

“En Argentina hay muchas mujeres que vienen de otras profesiones y tienen relaciones con políticos, Como Isabel Macedo. Carla es actriz. Es súper regia y natural, pero todas ellas deberían tomar seriamente el rol que les toca vivir y tomar recaudos con lo que muestran en público. Los errores tienen consecuencias”, subrayó Vilella.

Según circuló, la Cancillería argentina ya decidió que Lousteau abandone la embajada. Uno de los motivos, además de que el funcionario quiere ser jefe de Gobierno porteño, es que su salida funcione como un “fusible” del Gobierno que, en pleno, empezando por Mauricio Macri y por la canciller Susana Malcorra, apoyó a Hillary Clinton. Quizás porque ya tiene un pie en la Argentina, la actriz se relajó con las reglas y no tiene prurito de cometer alguna imprudencia

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Fuente: Perfil

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