10 de febrero de 2017 13:03 PM
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“No hay otra actividad en la economía que tribute como el campo”

Así lo aseguró el investigador del Ieral, Juan Manuel Garzón. "De todos modos, debe advertirse que la presión tributaria sigue aún muy alta", aseguró.

Un informe que publicó el investigador del Ieral (Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y la Latinoamericana) de la Fundación Mediterránea, Juan Manuel Garzón, en la revista mensual de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) señala que “no hay otra actividad productiva en la economía” que tribute a los niveles a los que lo hace el campo, al tiempo que estimó un aporte de 100 mil millones de dólares del agro entre 2003 y 2016 vía retenciones.

El estudio del economista especializado en temas agroindustriales titulado “Sigue pesada la mochila tributaria sobre el campo”, comienza recordando que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, con el acompañamiento de los gobiernos provinciales, llevó la presión tributaria sobre la actividad agrícola a niveles récord, según publica Agrovoz.

Tomando como parámetro un campo ubicado en la zona de Marcos Juárez, en la campaña 2014/15 el 84 por ciento de la ganancia iba a parar a las arcas estatales, ya sean nacionales o provinciales y destaca el informe que “cuanto más lejos del puerto, la cifra era más alta aún”.

El cálculo se basa fundamentalmente en los derechos de exportación, que representan más de la mitad de la transferencia de recursos; pero también lo que se abona por otros impuestos como Ganancias, Inmobiliario Rural, Ingresos Brutos, Cheque y de Sellos.

Con el cambio de gobierno y las nuevas medidas adoptadas, la presión tributaria disminuyó no sólo por la eliminación de las retenciones a todos los cultivos menos la soja, sino también por la creación de la Ley Pyme que incluye algunos beneficios tributarios.

Según Garzón, “de todos modos, debe advertirse que la presión tributaria sigue aún muy alta”, debido a que el principal producto del agro, que es la soja, aún abona un 30 por ciento de retenciones.

Por eso, el mismo campo de la zona núcleo antes mencionado, ahora soporta una carga tributaria legal del orden del 60 por ciento sobre su ganancia.

“Es decir, la presión tributaria bajó 24 puntos porcentuales en este caso particular, pero los impuestos siguen altos. No hay otra actividad productiva en la economía que tribute a estos niveles”, resumió el investigador.

Otro aspecto interesante del informe es que muestra cómo las principales provincias productoras de granos son las que menos se benefician en este contexto.

Según estima el Ieral, de cada 100 pesos de presión tributaria legal, aproximadamente 10 quedan en la provincia productora, 60 van al gobierno nacional (Tesoro y Anses) y 30 al resto de las provincias.

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Fuente: Agromeat

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