5 de marzo de 2017 03:36 AM
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Soja y maíz en período crítico: atención a las enfermedades

Situación fitosanitaria en la región centro norte de Córdoba. Informe del Laboratorio de Fitopatología de la FCA-UCC.

Cómo se preveía, las condiciones ambientales fueron conducentes en el centro norte de Córdoba para el desarrollo de enfermedades, a pesar de que no se veían síntomas, tanto en soja como en maíz.

Por ello, en el transcurso de estos últimos días se comenzaron a registrar varias enfermedades en ambos cultivos.

La mayoría de los lotes se encuentran cercanos al periodo crítico de definición de rendimiento; es por esto que se transita el momento oportuno para extremar los monitoreos y cuidar los cultivos.

A continuación, el informe sobre la situación fitosanitaria en la región centro norte de Córdoba elaborado por los técnicos del Laboratorio de Fitopatología de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba.

Mildiu. Es la enfermedad que más se registra en toda la región. Se destaca por su sintomatología de clorosis amarillenta en el lado superior de las hojas, y la presencia de “felpilla” (fructificación del patógeno) en el lado inferior.

Su presencia puede utilizarse como indicadora de condiciones ambientales predisponentes para el desarrollo de la roya de la soja.

Mancha marrón. En algunos lotes ya se encuentra subiendo al estrato medio. Se ven hojas amarillentas con manchas oscuras que pasan de las hojas más cercanas al suelo a las del tercio medio. De continuar las precipitaciones y registrar avance de la enfermedad, es recomendable intervenir químicamente para detener su desarrollo.

Tizón de hoja. Luego de una semana sin nubosidad, se comenzó a registrar, principalmente en lotes con sojas de fechas de siembras noviembre y diciembre. Puede no observarse el cambio de coloración a tonalidades violáceas, ya que la baja cantidad de horas de luz no hizo expresar síntomas. Esto es debido a que las toxinas de este hongo (cercosporinas) son fotoactivas.

Mancha ojo de rana (MOR). Se registra su presencia, principalmente en el tercio superior, en muchas localidades y fue avanzando en los últimos 10 días de manera considerable en variedades susceptibles. Se debe seguir de cerca la evolución en cada lote.

Roya de la soja (RAS). Primeras detecciones: el día 17 de febrero se realizó la primera detección en Reconquista, provincia de Santa Fe, por la ingeniera agrónoma Margarita Sillón.

Los síntomas: en estas primeras detecciones son casi imperceptibles. La forma de detectarla es bajo lupa estereoscópica y con personal entrenado. En estas primeras instancias su detección a campo es de muy difícil realización.

Recomendación: seguir la evolución de zonas donde se detecte la enfermedad y se deberán tomar decisiones teniendo en cuenta el estado fenológico del cultivo, el tiempo de llenado remanente y la operatividad de cada empresa.

Roya común. La presión de roya común esta campaña es mayor que años anteriores; se visualizan bandas en las hojas y severidades moderadas a altas. Son importantes los daños que se observan tanto en las hojas que rodean la espiga como así también en el tercio superior.

Tizón común. Se registró en estos últimos días un importante desarrollo de síntomas de Exserohilum turcicum en híbridos susceptibles, en materiales con tolerancia se comienzan a observar síntomas. En materiales sembrados tardíamente se recomienda seguir de cerca su evolución.

Bacteriosis. Se registran en diversos lotes, con distribución heterogénea. Se observan principalmente en el tercio superior.

Cercosporiosis. Se comenzaron a registrar algunos lotes con lesiones en hojas por Cercospora zeae maydis; estas lesiones son típicas, de forma rectangular y bordes netos, con coloraciones grisáceas claras. Al igual que en el caso de tizón, en lotes sembrados tardíamente seguir de cerca su evolución.

Conclusiones

Las condiciones climáticas son muy buenas para el desarrollo de las enfermedades en soja y maíz. En este momento los cultivos están en etapas de definición de rendimiento, por lo que es recomendable aumentar la frecuencia de los monitoreos y preparar la logística para la toma de decisiones en el manejo de las enfermedades. Es conveniente recordar que muchos de los patógenos sobreviven en el rastrojo y en las semillas, por lo que la calidad de los mismos influenciará sobre la presencia temprana de enfermedades en la próxima campaña.

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Situación Fitosanitaria Centro Norte de Córdoba

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Fuente: La Voz

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