10 de marzo de 2017 12:01 PM
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Todo lo imprescindible para el almacenamiento en silo bolsa

Es un método económico y eficiente para conservar los granos, pero hay que tener una serie de precauciones.

La perspectiva de alcanzar una cosecha récord en la campaña 2016/2017, con estimaciones oficiales que ya hablan de 130 millones de toneladas, obliga a acopiadores y productores a optimizar la capacidad de almacenaje de silos fijos o del tipo bolsa. La perspectiva de venta de estos últimos prevén una expansión del 20 por ciento.

Argentina tiene una capacidad de almacenaje estimada en 109,5 millones de toneladas, según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), esto generaría un déficit cercano a los 20,5 millones de toneladas.

El silo bolsa (Atmósfera modificada), es una tecnología de bajo costo pero tiene aspectos que no se deben descuidar y evitar así el fracaso en la preservación de los granos.

El suplemento Agronegocios entrevistó a un especialista del INTA y a dos representantes de empresas privadas para conocer algunas recomendaciones que posibilitarán un buen cuidado de los granos.

Ricardo Bartosik, es profesional de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Balcarce y en ese sentido comentó que “la base del éxito del almacenamiento en silo bolsa está en la elección y preparación del terreno, en una correcta práctica de llenado y, fundamentalmente, en lograr un cierre hermético. Es poco lo que se puede hacer si, cuando se confeccionaron las bolsas, no se realizó el trabajo correctamente”, explicó.

Según el profesional una vez embolsado el grano se debe controlar que se mantenga la integridad física de la bolsa. A su vez, se puede monitorear las condiciones de almacenamiento mediante la toma de muestras con un calador o mediante la medición de la concentración de Dióxido de carbono (CO2).Asimismo el investigador explicó que además de la humedad de embolsado, el cuidado de la bolsa es el factor más importante a tener en cuenta para lograr el éxito en esta tecnología, y puntualizó que, si bien el costo del monitoreo es variable, rondaría los 50 centavos de dólar por tonelada.

Según Bartosik es un precio económicamente conveniente, para tener la posibilidad de detectar problemas antes que resulten en una pérdida económica, teniendo en cuenta el valor de la mercadería almacenada y concluyó “el productor debe considerar, dentro de los costos, el seguimiento y monitoreo de las bolsas durante el período de almacenamiento”.

El principio básico de esta tecnología de almacenamiento, el silobolsa, es el de guardar los granos secos en un sistema hermético, para favorecer la creación de una atmósfera modificada con bajo oxígeno y enriquecida en anhídrido carbónico. Las atmósferas modificadas limitan el desarrollo de los insectos y hongos, los mayores causantes del deterioro de calidad de los granos.

En la Argentina, entre el 35 y el 40 por ciento de la cosecha de granos se almacena en silo bolsa, una tecnología que comenzó a tomar impulso en la década de los años 90 y se fue generalizando con el avance de la siembra directa, la incorporación de materiales con más tolerancia a los herbicidas y las enfermedades que posibilitó mejorar los rindes en los principales cultivos que se practican en el país.

Como regla general, la humedad con la cual se deben almacenar los granos no debe sobrepasar la humedad base para la comercialización. Cuanto menor es la humedad del grano, mejor será la conservación y mayor el tiempo disponible para guardarlos. Cuando el grano es para simiente, las condiciones son aún más estrictas.

“Evaluaciones realizadas por el INTA demostraron que existe un deterioro en la calidad de los granos cuando se almacenan con alto contenido de humedad”, enfatiza Bartosik, y apuntó que “se debe tener en cuenta que es una tecnología simple, pero requiere de cuidado para proteger y mantener la integridad de la bolsa. El control debe ser permanente para tapar inmediatamente las roturas”.

Guillermo Ladies es uno los técnicos de Plastar, también dejó algunas recomendaciones para los productores y entre ellas sugirió guardar los granos en los silos bolsa “en condiciones de cámara, sin cuerpos extraños y en el caso que viera la aparición de insectos que vienen del campo, tendría que aplicar pastillas de phostoxin, para evitar daños”, recomendó,

Para prevenir la presencia de roedores, el técnico recomendó limpiar bien el lugar en el que se ubicará el silo bolsa, preferentemente en zonas elevadas del lote y con buenos drenajes para evitar la formación de charcos de agua y aplicar un herbicida para sacar las malezas.

“De este modo nos quedará un terreno limpio, sin riesgo que la bolsa se rompa. Los roedores no podrán esconderse entre la maleza, evitar los charcos de agua, porque los peludos pueden acercarse a tomarla y cuando huelen vida en descomposición los dañan”.

Respecto de las perspectivas del negocio, Ladies aseguró que habrá una expansión en las ventas porque este año se espera más volumen de maíz, que entra dos y tres veces en la bolsa, el productor lo guarda, lo vende al feedlot o a un invernador o a otro productor.

“Vemos que el campo comenzó a despegar, producir más, este año la producción y la cosecha va a crecer y el negocio también. Es muy bueno que haya más maíz porque sirve para la rotación, para la industria alimenticia porque se pueden sacar muchos más subproductos que de la soja, habrá más trabajo para la gente y se desarrollará más la industria alimenticia”, destacó el profesional.

Por su parte, Alberto Mendiondo, de la firma Ipesa Silo, comentó que el silo bolsa tiene dos objetivos: 1) en el corto plazo, sirve para la logística de la cosecha, almacenar los granos, solucionar temas puntuales de transporte, que seguramente se verán este año por los volúmenes esperados y esa estructura no será suficiente. En este caso si los granos tienen un alto grado de humedad o están sucios, menor será el tiempo de duración en almacenaje 2) Se utiliza también para almacenaje a largo plazo por dos o más años. El límite está dado por la vida útil de la bolsa. Para el largo plazo, el grano debe mantener el porcentaje de humedad de recibo.

En cuanto a los recaudos que se deben tener en cuenta, recomendó limpiar muy bien el terreno destinado a la ubicación de los silos y agregó: “Si uno elige el terreno adecuado y los prepara correctamente tengo asegurada la solución del 99 por ciento de cualquier problema que presente. Si la bolsa se coloca en un terreno bajo y mal preparado, se puede anegar y si bien la bolsa es hermética, podemos tener problemas en el futuro porque se puede perforar la parte de abajo. Revisar los silos cada diez o quince días para comprobar la existencia o no de averías en los plásticos”, propuso.

Aunque el problema de los roedores en el campo no es muy importante, si en las cercanías de las plantas de silos, donde hay material desparramado por el piso. En el campo el problema más grave lo presentan los peludos y para contrarrestar su acción “lo que se puede utilizar es creolina diluida al 10% en agua o en gasoil y aplicarlo con una mochila para pulverizar el perímetro que rodea la bolsa. Inclusive, aplicarlo sobre el plástico de la bolsa, pero luego de una lluvia intensa hay que repetir el procedimiento”, recomendó por último el técnico.

Fuente: Ambito Financiero

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