11 de marzo de 2017 08:12 AM
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Los brotes verdes o las piñas de la calle

Dos fotos, dos países. De un lado, el desmadre en la protesta convocada por la CGT y, por el otro, el optimismo productivista que se respiraba en Expoagro, en su nueva sede permanente de San Nicolás. Los brotes verdes en acción o el show decadente de las piñas en la calle. Dos vías, una que […]

Dos fotos, dos países. De un lado, el desmadre en la protesta convocada por la CGT y, por el otro, el optimismo productivista que se respiraba en Expoagro, en su nueva sede permanente de San Nicolás. Los brotes verdes en acción o el show decadente de las piñas en la calle. Dos vías, una que lleva inevitablemente al caos y la otra que ofrece un futuro. Estos contrastes fueron lo más comentado y analizado por los productores durante los días que duró la muestra. Siempre teñidos de una fuerte preocupación. “La política se puede llevar puesta todas las ilusiones”, razonaban. “Apostar a largo plazo sigue siendo una operación riesgosa en este país”, añadían.

El contraste de situaciones tuvo sus efectos tranqueras adentro y afuera.

Para la ciudadanía, y para los que miran desde afuera, fue una oportunidad perdida. La imagen de la patota violenta empañó y no les dejó ver en toda su dimensión una expresión de vitalidad económica. Al fin y al cabo, Expoagro no deja de ser la frutilla del postre de una cosecha de granos que superará los 120 millones de toneladas y será récord. Esto se tradujo en los números que se movieron tanto en expositores, lanzamientos, operaciones concretadas y por concretar que avalan nuevamente la idea del campo como motor de la economía. Según la gente de Techint, el despacho de chapa para la agroindustria pasó de un promedio de 70.000 toneladas anuales de los últimos años a duplicarse el año pasado. Muchos semilleros y empresas de herbicidas que venían de un fuerte ajuste de personal se animaron ahora a contratar entre un 10 a 20% más de vendedores. Y todo este brote verde regado por un financiamiento pocas veces visto. La guerra de tasas entre las entidades financieras, que llegó hasta el 0% en dólares que ofreció el Banco Provincia, generó una ola de compras en Expoagro.

De este big bang no sólo salen conejos informáticos, sino también a los que facilitan que la generación de energía y biocombustibles sea más accesible para los productores como la mini destilería que se presentó en Expoagro.

Por suerte, los directivos de la cooperativa vienen escuchando a varios interesados en la operación. Que van desde la cooperativa francesa Lactalis, la empresa láctea más grande del mundo, hasta el grupo Vicentín.

La vuelta al ruedo de ua SanCor competitiva y sustentable sería la mejor noticia para la lechería.

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Fuente: La Nacion

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