11 de marzo de 2017 17:08 PM
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Templanza y garra rural

El temporal que se abatió el jueves por la madrugada sobre el predio de Expoagro, en el kilómero 225 de la ruta 9, con 120 milímetros de lluvia y ráfagas de viento que destrozaron stands y piezas valiosas en exposición, fue una prueba de las adversidades contra las cuales hombres y empresas se enfrentan a […]

El temporal que se abatió el jueves por la madrugada sobre el predio de Expoagro, en el kilómero 225 de la ruta 9, con 120 milímetros de lluvia y ráfagas de viento que destrozaron stands y piezas valiosas en exposición, fue una prueba de las adversidades contra las cuales hombres y empresas se enfrentan a diario en las actividades a cielo abierto propias del campo. Horas después, la confianza se había restablecido, y con esfuerzo, entusiasmo y conocimiento sobre lo que debía hacerse, la muestra -la mayor de América latina en su especialidad comenzó a restaurarse para la jornada siguiente.

No podía haberse buscado un símil más exacto de las contingencias para las cuales los protagonistas de las actividades agropecuarias se hallan preparados. Resistieron así por años a la embestida sin sosiegos a la que los sometió uno de los más perversos regímenes políticos de los que haya memoria en el campo: el del kirchnerismo. Hasta la simultaneidad con las deplorables imágenes de los incidentes del martes, con personajes salidos vaya a saberse de qué infiernos de barras bravas, obraron como un vivo recordatorio de que a pesar de las muchas razones de críticas que existen con referencia al gobierno en ejercicio, si algo no querría el campo sería un retroceso a los tiempos de pesadilla y relatos falsos de casi tres lustros.

Aquí, las autoridades nacionales y los visitantes extranjeros tomaron nota inequívoca del estado de ánimo de los productores, de los fabricantes de maquinaria agrícola y de la constelación de servicios tecnológicos, comerciales y financieros que se asocian a diario al sector de mayor productividad, y por lo tanto, de generación de riqueza de la Argentina. Las lluvias caudalosas que perjudicaron una de las cuatro jornadas previstas para la muestra dejaron, como contrapartida, en la zona núcleo prácticamente cerrado el ciclo 2016/17 en lo que respecta al estado de los cultivos.

El Gobierno contribuyó, por su parte, con las medidas adoptadas en las primeras semanas de su gestión sobre paridad cambiaria y retenciones y, sobre todo, con el estímulo moral de reconocerle al campo la significación de su papel para el conjunto social.

Quedan problemas estructurales pendientes de resolución, como los altos costos, entre otros de naturaleza fiscal, que perturban las actividades del agro y la ganadería. Pero es por igual de justo reconocimiento la magnitud del crédito que el Banco Nacion ha puesto a disposición de productores y fabricantes de maquinaria agrícola, cuya creatividad e innovaciones son orgullo de la industria nacional, entre otros motivos, por su amplio reconocimiento mundial. En esta muestra esa institución lanzó una nueva línea crediticia a diez años para pequeñas y medianas empresas. Y, otro tanto, ha hecho el Banco de la Provincia de Buenos Aires, con una línea en dólares a 3 años y tasa 0 de interés.

La naturaleza, que otorga y quita en el devenir de sus inagotables fenómenos, redondeó, al fin, una valiosa metáfora sobre el predio de Expoagro respecto de las condiciones habituales en que debe desenvolverse el campo y de la templanza y la garra que en toda circunstancia cabe esperar de sus actores.

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Fuente: La Nacion

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