15 de marzo de 2017 12:26 PM
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¿Qué son las sales aniónicas y cuándo deben suministrarse?

Este tipo de sales se suministran a la vaca en el período de preparto para tratar problemas relacionados por la falta de calcio, que surgen por la alteración en el metabolismo de las madres durante la gestación.
Alex Fernando Gutiérrez, zootecnista y asesor en nutrición de ganado de leche, explicó que las sales aniónicas tienen un aporte importante en las reses que están a punto de parir. Si están en ese estado, no pueden recibir las sales tradicionales.
Así como su nombre lo dice, están cargadas de aniones. Lo que hacen es regular el metabolismo en la vaca preparto y evitan que sufran de problemas como hipocalcemia, vaca caída o retención de placenta”, indicó.
En efecto, en las 3 semanas previas al nacimiento del ternero, la glándula mamaria de la madre se recompone y su metabolismo se adecúa para afrontar la gran movilización de calcio que sucederá al momento del parto con la producción de calostro.
Si el metabolismo no se adapta de forma correcta, se puede producir la paresia puerperal o enfermedad de la vaca caída, sobre todo en aquellas destinadas a la alta producción.
De igual forma, en ocasiones se presentan síntomas como descoordinación, inestabilidad al caminar, o se observan animales que permanecen echadas con la cabeza orientada hacia su flanco. Si no se trata a tiempo, el animal podría entrar en coma y morir.
También se puede presentar la hipocalcemia, que es una deficiencia aguda de calcio, que se desarrolla por la desincronización en los mecanismos responsables de mover el de los huesos y de absorberlo por la alta demanda que genera el calostro.
Los aniones que influyen para balancear el calcio son el sodio, el potasio, el cloro y el azufre. Estos son elementos cargados negativamente y deben darse sobre todo antes del parto o cuando se presentan las deficiencias de calcio en las fincas”, sostuvo Gutiérrez.
El experto en nutrición bovina Luis Antonio Cuadros Moreno hizo referencia a la ecuación conocida como balance o diferencia catión-anión, BCAD. Se expresa en miliequivalentes y la cantidad se determina luego de resolver la fórmula: [(Na+ K) -(CI + S)]/100 g de materia seca.
Es un balance entre los positivos que son los cationes y los negativos, que son los aniones. Al resolver la suma debe dar 0 o menos para las vacas que están próximas a tener cría. Después de dar a luz, debe ser un valor de mínimo 100”, señaló.
Para hacer este balance, hay diferentes fuentes de sales aniónicas, que incluyen sulfatos de amonio, calcio y magnesio que no excedan el 0,4 % de base seca. Así como el carbonato de calcio, ácido fosfórico y fosfato monocálcico se usan para suplir las necesidades de calcio.
“Los ganaderos no dan calcio a la vaca antes del parto porque se cae. Pero la vaca necesita este elemento en grandes cantidades porque está formando la osamenta del ternero. Si no se lo dan en la dieta, el organismo del animal remueve el calcio de la médula espinal y de su esqueleto para aportar a la formación de la cría”, aclaró Cuadros Moreno.
Por su parte, Gutiérrez explicó que las sales aniónicas son poco palatables, pues son excesivamente saladas y las vacas podrían no consumirlas. Por eso, recomendó mezclarlas con otro alimento más agradable.
“Generalmente, los productos no son tan comestibles. Entonces hay que enmascararlos, tratando de mezclarlos con concentrado o heno”, sugirió el experto.
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Fuente: Agromeat

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