18 de marzo de 2017 11:00 AM
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Con la guardia alta ante las plagas y enfermedades de esta campaña

Ante este escenario tan inestable climáticamente, muchas zonas del país han tenido grandes excesos de agua durante los meses de diciembre y enero, y otras, como el sudeste de la provincia de Buenos Aires, con algún problema de estrés hídrico. Para el caso de las enfermedades en soja hay condiciones predisponentes en la zona núcleo […]

Ante este escenario tan inestable climáticamente, muchas zonas del país han tenido grandes excesos de agua durante los meses de diciembre y enero, y otras, como el sudeste de la provincia de Buenos Aires, con algún problema de estrés hídrico.

Para el caso de las enfermedades en soja hay condiciones predisponentes en la zona núcleo del país y de manera muy marcada se están viendo niveles elevados de severidad e incidencia de Septoria glycines, “mancha marrón”, y a campo se puede evidenciar su presencia hasta los estratos medios del canopeo del cultivo. Hay que intensificar los monitoreos y llevar a cabo tratamientos lo antes posible para tener un control exitoso y eficiente de esta enfermedad.

En cuanto al complejo de las cercosporas, Kikuchii, “mancha púrpura”, está comenzando su sintomatología en los ciclos de madurez más cortos, con lo cual también sería muy importante incluir dentro de la decisión de aplicación todas las enfermedades de fin de ciclo, que ya sabemos muy bien que infectan en estadios tempranos y sus síntomas se ven en estados avanzados del cultivo.

En las zonas de excesos de agua las enfermedades de tallo y raíz toman más relevancia, así se espera que Fusarium tucumaniae, “síndrome de la muerte súbita”, esté más presente. Si las noches son frescas y los días no tan calurosos, “podredumbre húmeda del tallo” puede aparecer con más fuerza en los lotes. Si los excesos hídricos vienen acompañados de altas temperaturas, Dhiaporte phaseolurum, “cancro del tallo”, pasa a ser más protagonista.

Emiliano Meroi
Emiliano Meroi. Foto: LA NACION

Para el caso de las plagas, particularmente las orugas, se comienza a ver en las trampas de luz el crecimiento poblacional de adultos de manera significativa y de la mano de eso a campo se comenzaron a observar las primeras aplicaciones contra isocas en estados reproductivos. Anticarsia gemmatalis, “oruga de las leguminosas”, y Rachiplusia nu, “isoca medidora”, son las primeras en aparecer en cantidades preocupantes. Se está observando presencia en algunas zonas de Helicoverpa gelotopoeon, “isoca bolillera”, con posibilidades de aumentar su presencia. También, y yendo más al norte el complejo de Spodopteras (cosmioides y frugiperda) están creciendo en sus niveles poblacionales.

En chinches, si bien el año pasado la población de chinches se subestimó, ya que hacia fines de llenado de grano de las sojas de primera y en sojas de segunda su nivel de infestación fue muy alto, este año las apariciones fueron más tempranas. Se comenzaron a ver ataques en las sojas más tempranas y con formación de vainas avanzado (R4), principalmente Piezodorus guildinii, “chinche de la alfalfa”, y Nezara viridura, “chinche verde”.

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Fuente: La Nacion

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