31 de marzo de 2017 18:10 PM
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Cerró la planta quesera de Magnasco en la provincia de Santa Fe y se agrava la crisis láctea

La empresa Magnasco, fábrica de quesos, cerró su planta de la localidad de Santa Isabel. Se despidió a 26 trabajadores.

Desde el lunes pasado la planta está cerrada y los trabajadores recibieron formalmente la notificación. Según informaron, las indemnizaciones a cobrar por los empleados están aseguradas.

La fábrica se dedicaba a la elaboración de quesos y otros derivados de la leche. Ya había estado a punto de cerrar en el año 2015, pero el gobierno había intercedido con apoyo al sector. Ahora su cierre afecta directamente a las comunidades de Santa Isabel y María Teresa, cuyos habitantes (4.500 en cada una) dependen casi exclusivamente de la actividad rural.

Este cierre, producto de la crisis láctea que está viviendo nuestro país, se suma a otros casos recientemente conocidos como la planta de La Serenísima en la localidad de Rufino, las plantas de SanCor en Córdoba y Santa Fe, y la fábrica de quesos Chateubriand en Carmen.

Voces preocupadas
La intendenta de María Teresa, María Cristina Gómez, se mostró preocupada: “es muy triste lo que está sucediendo”, y agregó: “Esta gente no se podrá reinsertar fácilmente al mercado laboral con el consabido deterioro en el tejido social de cualquier comunidad chica. Esta situación es compleja. Lo que vemos es que el país se está cayendo a pedazos como consecuencia de las políticas nacionales. Esta fábrica no es la excepción”.

Por su parte, la Federación Agraria Argentina reclamó al gobierno medidas para apoyar al sector, entre ellas: un fondo rotatorio para los tamberos, un Instituto de Promoción Láctea que controle los precios recibidos por los productores, una nueva ley de contratos agrarios y una reforma impositiva. “La sociedad en su conjunto está pagando toda la distorsión de la cadena láctea derivada de la concentración económica”, afirmaron.

Según un estudio publicado en la revista Desarrollo Industrial y Agropecuario, la caída de la producción lechera durante el año 2016 es la mayor desde el año 1983. En el estudio, el ex secretario de coordinación del Ministerio de Agricultura nacional, Javier Rodríguez, señala que en 2016 hubo una fuerte pérdida de rentabilidad de los tambos, producto de “una suba de los precios de los insumos que se utilizan para la alimentación del ganado, y no se ha tomado medida para contrarrestar este efecto”.

En el mismo trabajo, se señala que la realidad redunda en la preocupante cifra en la reducción de tambos. Mientras que entre 2008 y 2015 esta reducción fue del 0,2% -“una tasa 60 veces menor que durante 1998-2000”- “en el periodo de octubre 2015 a octubre 2016 fue del 4,7%”, o del “6,7%”, según los datos que se tomen, lo que equivale a 20 veces más que en el período 2008 – 2015. Esto es un total de 777 tambos cerrados entre octubre de 2015 y octubre de 2016.

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Fuente: El Enfiteuta

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