15 de abril de 2017 09:55 AM
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Del campo familiar a la empresa que se diversifica con manejo profesional

Los Berisso transformaron la explotación tradicional en un grupo agroindustrial que complementa su agricultura y ganadería con plantas de acopio y balanceado.

Juan Carlos Berisso, titular de EDP Agro, complementa la producción agrícola y ganadera propia con una planta de acopio de granos, una fábrica de alimento balanceado, una instalación para extrusión de soja, producción de specialities y alquiler de campos de terceros

También se expandió en agricultura en campos alquilados diversificando por zonas y cultivos, incursionó en la exportación de arveja y girasol confitero y se integró al negocio tambero mediante vacas capitalizadas. Además, creó un fideicomiso de inversión agrícola, ganadero y agroindustrial, que permite continuar el crecimiento de la empresa con asociados.

Marcos Berisso, Ignacio Rillo Cabanne, y Tomás y Francisco Berisso
Marcos Berisso, Ignacio Rillo Cabanne, y Tomás y Francisco Berisso. Foto: Santiago Hafford

Berisso se hizo cargo del campo en 1996 y de inmediato aceptó una propuesta de su yerno, que apuntaba tanto al crecimiento en actividades tradicionales como al desarrollo de una fase agroindustrial. Esta estrategia de crecimiento prevaleció sobre la de adquirir más tierra, un objetivo difícil de alcanzar por los altos valores de los campos.

El primer paso fue construir una planta de acopio de granos en Bolívar, para manejar la producción física del campo. “Comenzamos con 4000 toneladas y con sucesivas ampliaciones llegamos a 17.800 toneladas”, indica Rillo Cabanne, gerente general del grupo, que adoptó la denominación de EDP Agro (Estancia Don Pedro).

En agricultura hubo un proceso similar, al pasar de 3000 a 10.000 hectáreas cultivadas, sobre la base de la reinversión de utilidades y el apalancamiento bancario.

La tercera etapa comenzó en 2009 y tuvo como objetivo crecer en actividades nuevas con valor agregado, a partir del ingreso de dos hijos a la firma. Luego de evaluar varios proyectos, se inclinaron por montar una fábrica de alimento balanceado. Simultáneamente, se desarrolló una planta extrusora de soja, que produce aceite, que se vende como sale a productores de biodiésel, y metilado, como aceite agrícola. También se generan expellers, que se aprovechan en la planta de alimento balanceado. Esta genera productos para tambos, feedlots, criaderos de cerdos y de aves de la zona de influencia, y núcleos vitamínicos y minerales, y concentrados con marca “Primia”, que se distribuyen en todo el país. “La decisión de crear una marca, impulsada por otro hijo de Berisso, abrió mercados a los que no imaginábamos llegar cuando cuando iniciamos el proyecto de la fábrica de alimento”, rememora Ignacio. La diferencia económica entre vender vender soja a granel versus la soja procesada es del 18%.

 

Tambo con vacas capitalizadas

EDP Agro también incursionó en la actividad lechera. Compraron vacas que llevaron a empresas de tamberos que habían sufrido descapitalización de vientres; también suministraron el alimento balanceado buscando una combinación para lograr un gana-gana entre las partes. La figura elegida fue la capitalización, por la cual se liquidan litros de leche por mes y por vaca para cada parte.

“Una alianza con tamberos que tienen capacidad de ordeñe y superficie para aumentar el stock de vacas, y EDP Agro, que aporta lo que les falta, permite el crecimiento de ambos y que el campo funcione a full”, afirma Rillo Cabanne.

 

Crecer con capitales externos

“A nivel de empresa de familia, observamos que cada etapa de crecimiento demandaba mucho dinero. Por ejemplo, comprar 1000 vacas exige 15 millones de pesos; hacer 1000 hectáreas de agricultura requiere invertir un millón de dólares”, ejemplifica el gerente general de EDP Agro.

A partir de esa realidad, y luego de un taller sobre estrategia empresaria, se resolvió financiar nuevos negocios con capitales externos. Para ello, convocaron a otro hijo especialista en fideicomisos replicando lo hecho con los tamberos: asociaciones para repartir beneficios para todos y seguir creciendo.

“Actualmente, un inversor puede participar de todos los negocios de la firma -agricultura, ganadería, agroindustria-, lo que equilibra los resultados y los niveles de renta”, explica Rillo Cabanne.

El 22% del capital del fideicomiso -que ya va por el segundo año- es propio, para compartir los riesgos con los inversores. El resto del capital se compone con un 16% de personas vinculadas al agro, un 40% de agentes ligados al negocio de las finanzas y el resto son personas de otras actividades.

Como síntesis de lo actuado, Rillo Cabanne, gerente general de EDP Agro indica que “en la firma estamos contentos porque hacemos lo que nos gusta, con una rentabilidad atractiva y siempre persiguiendo el crecimiento de la empresa familiar, en la cual actualmente trabajan cinco hijos a cargo de distintos sectores”.

 

Diversifican con arveja y girasol confitero

La estrategia de diversificación de EDP Agro contempla la producción de especialidades y la puesta en funcionamiento de un fideicomiso. Para la exportación de arveja, con principal destino Brasil, se organizaron con otros miembros del CREA Herrera Vegas, del que forman parte, y enfrentaron la producción de 1000 hectáreas. Como la arveja enfrenta mercados que se abren y se cierran, cuando el producto no tiene buen precio se usa como fuente de proteína para la alimentación de los novillos.

Además en la firma siembran 200 hectáreas de girasol confitero por año que también comercializan junto con otro miembro CREA. Este mercado también tiene alta volatilidad, aunque en buenos años los calibres más grandes cotizan a 400 dólares por tonelada. EDP Agro tiene en carpeta dos proyectos más: construir un molino de trigo y una planta para producir etanol. Para ello, además del fideicomiso, buscan asociarse con otros productores, tal como se hace en EE.UU, precisamente, con la plantas de etanol.

Esta asociación permitiría, por ejemplo, trabajar con trigos de calidad con volumen. “Si diez agricultores producen 2000 toneladas de trigo cada uno, se puede planificar un molino que procese 20.000 toneladas anuales”, ejemplifica Rillo. Suman el fideicomiso Para Ignacio Rillo Cabanne, gerente General de EDP Agro, el objetivo del fideicomiso de la firma es realizar inversiones de capital a riesgo en actividades agrícolas, ganaderas y agroindustriales.

Esta figura brinda seguridad jurídica al inversor, al separar el patrimonio de fideicomiso de los sujetos que participan del mismo, por lo que queda aislado de acciones que pudieran ejercer eventuales acreedores. Los inversores que participan en el fideicomiso pueden hacer aportes en dinero, en servicios a favor el fideicomiso y/o granos, insumos, hacienda y arrendamiento de campos. “Al invertir en un fideicomiso de gran escala -indica Rillo-se puede acceder a negocios de gran productividad y renta. Además, al ingresar a un proyecto diversificado e integrado entre distintas unidades de negocio, se aprovechan las ventajas de mejores precios de compra y venta, reducción de costos de comercialización.

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Fuente: La Nacion

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