16 de abril de 2017 08:44 AM
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Garrapatas, ahí viene la plaga !!!

La expansión de la garrapata en todo el territorio provincial en los últimos años obligó a tomar acciones a nivel local y nacional. Santa Fe avanza en la capacitación de funcionarios para control y apela a sumar a los productores para sincerar la situación y empezar así a revertir el impacto negativo en la producción.

Las garrapatas son ectoparásitos hematófagos (es decir que se alimentan de sangre) y son vectores de numerosas enfermedades infecciosas entre las que destacan el tifus o la enfermedad de Lyme. Se encuentran a menudo en la hierba alta, donde esperan intentar engancharse a cualquier animal que pase a través del contacto directo. Suelen treparse sobre el huésped, perforan la piel y empiezan a succionar su sangre; luego su cuerpo se hincha hasta tal punto que segrega un pegamento para adherirse al huésped y seguir comiendo al máximo. En bovinos, son causal de enfermedades graves como la babesiosis o la tristeza bovina, cuyo impacto económico (pese a no estar mensurado), implica un golpe directo a la actividad ganadera provincial.

En Santa Fe la situación se agravó en los últimos años por diversos motivos: un relajamiento en los controles y el consiguiente desplazamiento hacia el sur santafesino del parásito (el cambio climático es un hecho en el que coinciden los expertos), que configuran un combo que obliga a replantear la estrategia.

Trabajo en equipo

“Ahora hay garrapata donde antes no había”, le dice Francisco Mayoraz a Campolitoral. El ruralista, integrante de la Comisión de Ganadería de Carsfe y de la Comisión Nacional de garrapata (que comanda Senasa y en el que participan las 4 entidades madre del campo), confirma el corrimiento hacia el sur provincial del bicho.

Para Mayoraz, la situación el centro norte es “grave, y en el centro sur deben estar atentos porque se le puede complicar”. Y coincide que hay preocupación de todos los productores por el impacto económico sobre la ganadería santafesina. “En muchas zonas trae aparejadas enfermedades con grandes pérdidas para la producción. Santa Fe está avanzando fuerte en un Plan Provincial avalado por Senasa, y si bien estamos un poco atrasados, nunca es tarde”, admite.

Y adelanta que el próximo jueves habrá una reunión en Buenos Aires donde se le va a dar la última corrección al Plan Nacional (que rige todos los planes provinciales) para tener un aval del sistema sanitario nacional. “A lo mejor tenemos que corregir algunos puntos de la redacción más que del trabajo, ya que Santa Fe tiene un sistema sanitario con la profesión privada a través de la figura del corresponsable sanitario. Y tenemos otra gran ventaja, que en la zona de erradicación activa las UELs vienen trabajando en materia sanitaria de hace años en la zona”.

Según el productor sancristobalense, si hay una conciencia de parte de los productores junto con los Entes, “podemos trabajar rápido para controlarla en uno o dos años y erradicarla en un período igual, pero esto requiere de la responsabilidad de todas las partes para poder avanzar. Hoy los productores están convencidos de la importancia de la implementación de un plan”, sostuvo. Y finalizó arriesgando que hay un alto porcentaje (mayor al 60 %) de establecimientos infestados en la zona de erradicación. “Esto pasó porque la gente no conocía la garrapata, y porque siempre tenemos pícaros, que hay que controlar”.

Plan Prov Lucha Contra Garrapata.pdf

Retomar los controles

Para Marcelo Bargelini, secretario de Agricultura de Santa Fe, es importante destacar que el Plan está implementándose desde 2014. “Luego de varios años, los actores ligados al control del vector se habían relajado un poco y esto provocó la dispersión de la plaga”, admitió. “Se pensó que estaba controlada, pero no fue así y avanzó rápidamente en la provincia”, reconoce. De hecho, explica que el año pasado se hizo un relevamiento junto con la vacunación de aftosa para ver una foto de la situación real. Eso permitió avanzar a una etapa nueva con controles efectivos sobre los traslados de hacienda “porque no se quiere trasladar hacienda infectada y seguir contaminando”.

Según el funcionario, una de las estrategias ahora implica relevar los bañaderos de hacienda y ponerlos en valor. Además, la implementación de un formulario para despachar a través de un funcionario capacitado, lo mismo que en la recepción de la misma. “Estamos trabajando con las UEL en ver cómo lo vamos implementando, ya que algunas están más avanzadas que otras. Se han hecho capacitaciones para despachantes en conjunto con Senasa, pusimos a disposición las instalaciones de Las Gamas, y tuvimos muy buena respuesta por parte de gran parte de las personas que se van a desempeñar en esa función. La semana pasada tuvimos otra capacitación en Helvecia. Hay buena predisposición porque se sabe que la problemática es grave y que es mucho más lo que se pierde que lo que se tiene que gastar para evitar el problema”. Y reconoció que si bien no hay números oficiales, este problema hace perder kilos de carne y estado sanitario de la hacienda y ve es un complejo que causa un grave problema.

Bargelini cerró apelando a la buena voluntad de los productores. “Que no tengan miedo en reconocer si existe en su establecimiento, porque esa es la primera manera de frenarla y evitar que se propague al vecino. Ese es el mensaje que planteamos junto con Senasa: acá nadie va a salir a clausurar campos, acá se está trabajando entre todos para controlarla”, finalizó.

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Al baño. El Plan Provincial avanza en el relevamiento de los bañaderos, la mayoría de los cuales cayó en desuso, y requiere una puesta en valor para hacer eficiente la estrategia.

En el terreno

El Plan Provincial instala la figura de un Coordinador. A nivel oficial, el cargo fue encomendado a la Méd. Vet. María Eugenia Tonero, quien reconoció que está en marcha dicho relevamiento de los bañaderos para reactivarlos a la brevedad.

Por su parte, Matías Lapissonde se encarga del trabajo en el terreno, y merced a ello reconoce que “hay garrapata en toda la provincia”. En la zonas que antes eran limpias y que luego fueron denominadas como de erradicación activa depende de una mayor o menor presencia. Y en la zona indemne hay muy pocos focos que maneja Senasa, reconoce. Según Lapissonde la provincia se volvió a infestar de garrapata porque los controles se relajaron y fueron ingresando tropas “sucias”. Por eso la provincia dentro del Plan Nacional hace un Plan superador con la idea de volver a limpiar las zonas que estaban indemnes y bajar así las cargas en las zonas “sucias” que ahora son de control o de tratamientos mínimo.

Ahora, el trabajo fuerte queda en manos de las UEL y su control operativo, junto con Senasa y con el Ministerio que lo controlan, dirigen y auditan. Cada Grupo Operativo local lo lleva adelante en cada zona. Y aunque el plazo para la conformación de esos grupos ya venció, algunas UELs todavía no lo presentaron. “El 100 % de los campos de la provincia (cualquiera sea la zona), deben presentar un certificado oficial (que lo emite su corresponsable sanitario), y de esa manera vamos a tener un detalle de la situación real”, sostiene.

El funcionario explica que cuando se hace un despacho de tropas a zonas de erradicación, tienen que ir con un certificado (FIDHA) donde un despachante (veterinario o idóneo) certifica que en esa tropa no se encontró la plaga y que tuvo baño sanitario por precaución. Al llegar al campo de destino se vuelve a revisar, es un doble control”. Y asegura que existe un fuerte compromiso oficial a través de un trabajo conjunto. Y que ante la aparición de garrapata, el productor debe ponerse en contacto con su corresponsable sanitario, con la UEL a la que pertenece “y por sobre todas cosas cuidar su status: si están limpios asegurarse de no infestarse, y si tiene garrapata, no hay ninguna pena ni sanción por admitirlo”.

Sanidad nacional

El Méd. Vet. Javier Aguer, coordinador temático de Sanidad Animal del Centro Regional Santa Fe de Senasa, destacó que el Plan de Santa Fe es el correlato provincial a las Resoluciones 27/99 y 500/13, que configuran un Plan Nacional para combatir la plaga a nivel nacional. “Esta última es la que habilita y capacita a profesionales veterinarios y a idóneos a despachar la hacienda”, explica. Y agregó que es muy importante remarcar el impacto de los residuos, sobre todo a la hora de preservar la cuenca tambera. “Sanear un establecimiento lleva un trabajo de un año como mínimo”, sostiene Aguer. “El parásito está muy adaptado, cambia, y obliga a estar muy atentos”, agrega.

“A nivel local, con cada UEL estamos trabajando en la etapa de identificación, con la confección de la carpetas a través de los Grupos Operativos Locales, presididos por el veterinario local de Senasa, en los que se van a delimitar las pautas de trabajo en cada departamento”. Por otro lado, reconoció estar trabajando en el relevamiento de los bañaderos para ponerlos luego en valor como una herramienta que permita el baño de las tropas de hacienda cada vez que se muevan.

“Bargelini cerró apelando a la buena voluntad de los productores. “Que no tengan miedo en reconocer si existe en su establecimiento, porque esa es la primera manera de frenarla y evitar que se propague al vecino. Ese es el mensaje que planteamos junto con Senasa: acá nadie va a salir a clausurar campos, acá se está trabajando entre todos para controlarla”.

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Fuente: El Litoral

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