19 de abril de 2017 11:25 AM
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El secreto del éxito de la industria porcina española: más cerdos en menos espacio

El censo de cerdos de España batió un récord al situarse en 28,5 millones de cabezas. Ese mismo año, España se convirtió en el principal exportador de porcino de la Unión Europea y tercero del mundo, tras China y EEUU. Los sacrificios y la producción en toneladas también llegaron con 46,5 millones de animales y casi 3,9 millones de toneladas, a máximos históricos en 2015.

Aunque aún no hay datos oficiales de 2016, los que maneja el Ministerio, según el sector, apuntan a un nuevo récord de producción que podría haber superado los cuatro millones de toneladas.

En cuanto a exportaciones, el pasado año España volvía a batir un récord con más de dos millones de toneladas y de 4.500 millones de euros vendidos. “España se ha convertido en uno de los grandes sectores exportadores de la economía española y una de las cuatro grandes potencias mundiales en exportaciones de carne y elaborados del porcino”, decía el director de la Interprofesional del Porcino de Capa Blanca (Interporc), Alberto Herranz, el pasado enero. Desde 2007, las exportaciones se han duplicado.

En esto tiene que ver la irrupción china en el mercado, que en pocos años se ha convertido en el principal comprador del cerdo español, por encima de los históricos mercados receptores que eran Francia, Italia y Portugal. En 2016, casi el 20% de las exportaciones del sector tuvieron como destino China, informa El Independiente.


Desde la Asociación nacional de productores del mercado porcino, Anprogapor, celebran las cifras y defienden que el sector porcino se ha convertido en “un motor fundamental e imprescindible para la agroindustria de España, que aporta ya un 40% del valor de la producción final ganadera de España”, asegura su presidente, Miguel Ángel Herrera.

Pero mientras que algunas cifras se disparan, otras han caído. La principal, el número de granjas. Entre 1999 y 2013, según un estudio publicado por la organización Food&Water Europe, el número de explotaciones se dividió entre tres. No ocurría lo mismo con el número de cerdos, que en estos años no ha parado de aumentar. ¿Cómo? Según este informe, el número de animales por granja se cuadruplicó entre 1999 y 2013, de 122 a 467 cabezas por explotación.

Desde 2014, el número de explotaciones ha experimentado un ligero repunte, centrado en las granjas intensivas -con mayor número de cerdos- que han ido sustituyendo a las tradicionales. Entre 2007 y 2015, el balance ha sido de un 13,7% menos de granjas, según los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama).

Es esta mayor concentración una de las principales denuncias del informe de Food&Water Europe, que asegura que este tipo de explotaciones intensivas mantienen a los cerdos en el interior de naves sobre suelos enrejados (total o parcialmente) y que, al menos en el 87,5% de los casos, los animales no tienen acceso al exterior ni ven nunca la luz natural. Desde Anprogapor, sin embargo, niegan que se dé tal situación: “Estamos muy orgullosos de las instalaciones, que cuentan en todos los casos con luz natural”, asegura Herrera.

Esta concentración de los cerdos y el aumento de la producción se han encontrado con otras circunstancias, a nivel de precios. 2017 ha empezado con un ligero repunte en el género vivo, en torno a 1,19€ el precio por kilo (de clase E). Este repunte está aún lejos del precio medio de 2013, de 1,38€, desde el que el sector ha experimentado una caída continuada. El aumento de la oferta en el mercado comunitario, según el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, ha sido uno de los responsables de la bajada.

También ha caído el precio medio por kilo exportado, de los 2,42 euros de 2014 a los 2,22 de 2016, según los datos de Datacomex y AEAT recogidos por Angrogapor. No en vano, el incremento de las exportaciones ha compensado estas cifras con un aumento del 17,3% del valor total de las exportaciones en los últimos dos años.

 

Concentración geográfica e impacto ambiental

La mitad de la producción española sale de sólo seis provincias, Lérida, Huesca, Zaragoza, Murcia, Barcelona y Segovia, según los datos recogidos por Food&Water Europe. También hay concentración en los mataderos, de los que hay 700 por todo el país y un 20% dedicado exclusivamente al porcino. En cuanto a producción de carne, el 42,2% salió de Cataluña en 2015.

Fruto de esta concentración geográfica es otra de las denuncias del informe de Food&Water Europe, que asegura que la enorme cantidad de purines que generan las granjas no se gestiona hacia plantas depuradoras sino hacia grandes balsas que pueden filtrar su contenido o romperse, llegando a cauces de agua. Este tipo de filtraciones se han producido con frecuencia llegando a arrojar datos como que el 41% de los acuíferos de Cataluña (la región con mayor producción porcina) estaba contaminado por nitratos por encima del límite legal.

Según un estudio elaborado por la Universidad Autónoma de Barcelona, la “implantación repentina de la ganadería intensiva ha significado graves contaminaciones atmosféricas, de suelos y de aguas en las zonas colindantes a las granjas”. En el artículo, que alerta del incremento repentino de las granjas, asegura que la causa de este aumento drástico de la cabaña porcina se debe a “las severas legislaciones implantadas en algunos países europeos y a la ligereza de la legislación española”.

Aunque en Cataluña se produce la mayor producción y número de denuncias en este sentido, también en los últimos años ha habido múltiples casos por toda la geografía. En Murcia, por ejemplo, la Guardia Civil lanzó la operación purín en toda la región para perseguir los vertidos ilegales.

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Fuente: ElSitioPorcino

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