26 de abril de 2017 15:04 PM
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El bombeo solar crece en Argentina

El Establecimiento La Criolla, un feedlot ubicado en el partido de Rivadavia, provincia de Buenos Aires, propiedad de Carlos Barrios Barón, fue el escenario para la realización de una jornada demostrativa a campo, donde se presentó ante un nutrido grupo de productores de la zona, la instalación del sistema de bombeo solar  de agua para […]

El Establecimiento La Criolla, un feedlot ubicado en el partido de Rivadavia, provincia de Buenos Aires, propiedad de Carlos Barrios Barón, fue el escenario para la realización de una jornada demostrativa a campo, donde se presentó ante un nutrido grupo de productores de la zona, la instalación del sistema de bombeo solar  de agua para ganadería, Lorentz. Estuvieron presentes el gerente de  EnerOne, Ariel Ludueña, empresa representante del producto quien llevó adelante la operación en La Criolla y los responsables de Tonka Solar, empresa que tiene la representación de Lorentz en la Argentina.

En la oportunidad, Carlos Ranftl, responsable de la red de distribución de Tonka Solar para los productos Lorentz en la Argentina y Katia Lovon, responsable de Lorentz en la sede central en Alemania, para la red de Sudamérica, España y Portugal dialogaron con este medio.

 

Ranftl comentó que “en la Criolla se instalaron dos bombas solares con cuatro paneles cada una. Aquí hay una demanda muy grande de agua, por la  concentración de hacienda muy importante, la demanda estaba siendo abastecida, hasta antes que llegaran las bombas, por 4 molinos que tiran agua a un australiano, con el gran inconveniente, de que los días que no hay viento tienen que poner un motor naftero con una motobomba, para compensar lo que no le dan los molinos. El motor naftero, se rompe continuamente, porque está trabajando en la tierra, en el medio del campo, hay que estar abasteciéndolo de nafta cada media hora o 45 minutos, etc., etc. Desde que se instalan las dos bombas Lorentz, ese mismo día, se apagaron los motores y se guardaron. Aquí, nosotros le recomendamos al dueño del campo que tengan un buen pozo y un buen pocero, para que de esta manera la bomba vaya a sacar la cantidad de agua especificada durante 20 años sin fallar una sola vez, pero tiene que ser agua buena”.

 

Consultado sobre si esto representa en un futuro no muy lejano, un adiós a los molinos, respondió: “Creo que cualquier molino bien instalado tiene 20 años de vida útil, mínimo, y hay 300.000 molinos en Argentina. Esta es una alternativa más eficiente, más adaptada a los tiempos y que hoy en día es hasta más barata hacerla desde cero. Hoy, colocar una torre, poner una máquina, poner una rueda, una varilla, cilindros, entre la mano de obra y los materiales significa mucha más plata que poner un par de paneles, un controlador y una bomba”.

 

Al referirse a la evolución del negocio Ranftl dijo que el ganadero argentino es el principal cliente para estas bombas. “La ganadería siempre paga costos muy grandes por lo errores y esto ha hecho que los ganaderos sean muy cuidadosos, muy conservadores con la innovación.  Hay un largo camino para recorrer, pero estamos seguros que cuando el productor se interiorice de los beneficios de las bombas solares, se acortarán los tiempos. Esta es una inversión que se amortiza muy rápidamente; por lo que hoy cualquier productor ganadero que tenga que reponer un molino, por vejez, por daño,  porque lo agarró un viento, tiene que evaluar muy seriamente la alternativa del bombeo solar en reemplazo del molino. No solamente porque va a tener una performance sensiblemente superior, que no le va a demandar  atención de su personal en el campo, porque se puede automatizar totalmente, sino porque tenemos una especie en extinción que son los molineros, cada vez cuesta más conseguir molineros jóvenes, los molineros tienen entre 50 y 60 años para arriba, están atorados de trabajo, y muchas veces cuando se rompe un molino hay que repararlo en forma urgente porque el costo de tener la hacienda sin agua es muy grande. Entonces, en todo lo que sea reemplazo o nuevo, creo que el productor debería considerarlo muy seriamente, después es una decisión de él, que va a depender de su conservadurismo, pero el precio de la bomba, hoy, es muy competitivo, es más barato que el molino si hay que ponerla de cero. La enorme diferencia es que el mantenimiento de las bombas es cero,  acá no hay varillas que se doblen, no existe la frase que me olvidé de cerrar el molino en un día de viento, o me rebalsó y me hizo un charco toda la vuelta del tanque australiano; se acaba el mantenimiento en todo sentido. Es decir les va a dar una tranquilidad, para ocuparse de lleno de cosas más importantes”.

 

A su turno, la ingeniera Lovon, se refirió al posicionamiento de Lorentz en el  mundo: “Somos líderes globales de bombeo solar, estamos con nuestro productos en más de 143 países, en muchas zonas desérticas como el desierto de Atacama, en la Cordillera de los Andes, en la selva peruana, en África.  Lorentz es el único fabricante de una bombas solar a más de 30 años, con una gran variedad, contando con más de 100 modelos diferentes”, subrayó

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Fuente: TodoAgro

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