26 de abril de 2017 23:53 PM
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Los gremios se retiran de la negociación y podría caer SanCor

. Atilra y Camioneros no fueron a la reunión, furiosos con el Gobierno. La firma podría entrar en convocatoria.

La negociación por la cooperativa lechera SanCor se complicó todavía más luego de que los gremios, furiosos por las amenazas del Gobierno, pegaron el faltazo a la reunión de este martes por la noche con las autoridades de los ministerios de Agroindustria y Producción, y los directivos de las cámaras lácteas.

Con ese panorama, la cooperativa podría entrar en convocatoria de acreedores en breve y aumenta seriamente la posibilidad de un conflicto laboral de gran escala, que en algunas áreas del Gobierno temen que explote en plena campaña electoral.

Según supo LPO, los representantes de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra) y de Camioneros directamente no fueron a la reunión convocada por Ricardo Buryaile. Además del ministro, los esperaban Ignacio Werner, asesor del Ministerio de Producción, y los todos los directivos de las cámaras lácteas.

Pero los dirigentes gremiales decidieron retirarse de la negociación, hartos de las amenazas del gobierno. Como reveló este portal, en la Casa Rosada analizan llevar a la justicia al líder de Atilra, Héctor Ponce, por negarse a aceptar el plan del Gobierno para reducir el “aporte extraordinario” de $3.500 por trabajador que las empresas deben pagar al gremio. “Lo quieren preso”, confirmó a LPO una fuente al tanto de las negociaciones.

La tensión ya era evidente cuando, tras la reunión de la semana pasada, Camioneros llamó a un paro nacional de su división de distribución de lácteos “contra los despidos y suspensiones” en SanCor. Anoche, el gremio que conduce Pablo Moyano anunció que la medida será por tiempo indeterminado y denunció que la firma está “preparando un vaciamiento”.

El gremio de los Moyano tiene alrededor de 700 afiliados en SanCor y amenaza con un conflicto a gran escala en todo el transporte, algo que ya hizo cuando tuvo problemas en otras ramas. Además, le suma el conflicto en OCA, donde -según reveló La Nación- la Casa Rosada habría decidido soltarle la mano y se precipitaría la quiebra. En esa firma, Camioneros tiene a unos 7.000 afiliados.


Gustavo Lopetegui

Destino similar podría esperarle a SanCor, que arrastra un pasivo multimillonario. La posibilidad de que la firma vaya a una convocatoria de acreedores podría concretarse en días si es que las negociaciones naufragan, como todo indica tras el portazo de los gremios.

Esa opción era la elegida por Gustavo Lopetegui, uno de los funcionarios que está al frente de las negociaciones y además con peso decisivo en la Cámara empresaria de las lecheras chicas. El ex CEO de LAN nunca aprobó los aumentos salariales del orden del 40% convalidados por la cooperativa y menos que menos con el aporte extraordinario de $3.500. “Que quiebre”, fue una de las respuestas terminantes que dio el vicejefe de Gabinete.

Pero otros miembros del Gabinete no quieren saber nada con esa opción y le advirtieron a Macri sobre los riesgos de disparar un conflicto con miles de despidos en Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires en pleno año electoral.

Ese sector cree que el conflicto terminará impactando en toda la campaña electoral. “Si Sancor cae son diez Cresta Roja”, ilustraban anoche en Agricultura, donde la preocupación era extrema.

La opción -empujada por Mario Quintana, más racional que Lopetegui- que manejan en el gobierno para evitar la convocatoria de acreedores es un acuerdo entre todas las partes para aceptar una reestructuración y convertir a SanCor en una sociedad anónima. El plan implica que la firma venda sus unidades de negocios para capitalizarse y afrontar sus obligaciones, mientras que los acreedores aceptarían no cobrar sus deudas en esos 6 meses y el gremio resignaría el aporte extraordinario.

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Fuente: LPO

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