28 de abril de 2017 11:55 AM
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Mendoza es la región vitivinícola del mundo más amenazada por la naturaleza

La región encabeza un nuevo índice de áreas vitivinícolas más afectadas por las inclemencias de la naturaleza. Aseguran que la provincia reúne toda la gama de riesgos naturales.

Hacer vino es una tarea pesada en la mayor parte del mundo, al tener que lidiar con heladas, granizo, sequía o incendios, pero en ninguno es tan duro como en la provincia de Mendoza, donde se confabulan todos estos fenómenos.

En Mendoza (oeste de Argentina) concurre “toda la gama de peligros naturales”, además de los terremotos, que son frecuentes, según una investigación publicada este miércoles.

La región encabeza un nuevo índice de áreas vitivinícolas más afectadas por las inclemencias de la naturaleza.

“Vemos que Mendoza, en Argentina, que tiene sismos, granizo, inundaciones, toda la gama de riesgos naturales (…) es el número uno”, dijo James Deniell, del Instituto Tecnológico de Karslruhe, en Alemania, que colaboró en el estudio.

En segundo y tercer puesto se sitúan Georgia y Moldavia, respectivamente, “países que obviamente tienen un PIB más bajo pero en los que la contribución del vino al PIB es muy elevada”, declaró.

El noroeste de Eslovenia está en cuarta posición, mientras que el valle de Yaruqui, en Ecuador, y la ciudad de Nagoya, en Japón, comparten la quinta, según el “Global Wine Risk Index”, que evalúa los riesgos en la producción de vino.

Este índice fue confeccionado por un equipo de geofísicos, geocientíficos, meteorólogos y economistas a partir de datos de las pérdidas de la industria vitivinícola a causa de los peligros naturales desde 1900.

El mapa cubre 110.000 bodegas de 131 países que producen unos 26.000 millones de litros cada año, afirmó Daniell.

Se calcula que la industria contribuye directamente con 300.000 millones de dólares (275.000 millones de euros) a la economía mundial cada año.

Pero “es una industria altamente vulnerable”, explicó Daniell. En torno al 10% de la producción de vino anual se pierde a causa de los peligros naturales, con una pérdida estimada en unos 10.000 millones de dólares.

Así, el granizo le costó a los viticultores de Borgoña (Francia) hasta el 50% de sus cosechas en más de cinco años hasta 2016, según el estudio.

En 2010, Chile perdió 125 millones de litros de vino a causa de un terremoto.

Y la semana pasada, Suiza, Austria, Alemania y Hungría sufrieron unas heladas que podrían llegar a afectar al 30% -o incluso el 60% en algunas partes- de los cultivos.

Se espera que esta nueva herramienta ayude a los viticultores a prepararse mejor, aprendiendo de las tendencias pasadas, aunque no hace predicciones.

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Fuente: Uno - Mendoza

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