28 de abril de 2017 13:00 PM
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De Japón a Colombia: El recorrido del Wagyu para llegar a nuestra tierra

La raza japonesa, que ostenta el título de producir la mejor carne del mundo, para llegar hasta nuestras tierras colombianas, en un recorrido que tardó varias décadas y miles de kilómetros.
El nombre de la raza proviene de los kanji o alfabeto japonés 和 (wa) que significa “armonía” pero históricamente ha estado muy ligado a Japón y 牛 (ushi o gyū), que quiere decir vaca, vacuno o ternera. Entonces, Wagyu se traduce simplemente como “vaca japonesa”.
Existen 4 tipos principales de ganado Wagyu: Japonesa negra, Japonesa marrón (o roja), Japonesa moteada y Japonesa Shorthorn o de cuernos cortos.
De acuerdo con las investigaciones, esta raza proviene de antiguas razas Bos Taurus de Europa que se domesticaron en el norte de Asia y adquirieron otro tipo de características. Luego se cree que llegó a la isla japonesa entre los años 500 a.C. y 300 d.C.
Los campesinos la utilizaron para trabajos de drenaje y carga durante 2.000 años por su gran tamaño, así como en minería y transporte. Los líderes budistas del país asiático prohibían el consumo de carne, especialmente de animales de 4 patas.
Por esta razón, las crías de Wagyu nunca se utilizaron para producción de leche o de carne, sino que se aprovechó su conformación física y su valor para los trabajos más duros. Solamente hasta 1868, la restauración Meiji levantó la prohibición de consumo de carne, que en el país asiático era casi nulo.
Este Gobierno tomó la decisión de mejorar la producción de leche y carne introduciendo razas europeas como Shorthorn y Devon, que fueron cruzados con razas nativas. Los ejemplares japoneses puros siguieron siendo destinados a labores del campo.
En 1910, los japoneses se percataron que si bien la producción de leche había aumentado, la calidad de la carne desmejoró, por lo cual optaron por prohibir los cruces y conservar la raza Wagyu pura. Hacia 1919, se estableció la política de “Ganado japonés mejorado”, para seleccionar y registrar los ejemplares.
De esta forma, se reconocieron formalmente 3 tipos de Wagyu y solo hasta 1957, se añadió el Shorthorn. Por su parte, el Gobierno permitió que cada prefectura de Japón determinara las cualidades de sus propios subtipos, como la línea Akaushi o la Tajima que se utiliza para producir la famosa y apetecida carne Kobe.
Aunque el Gobierno impidió las exportaciones de animales o de genética Wagyu con la política de “Ganado mejorado”, algunos ejemplares fueron exportados antes o posteriormente, lo que permitió que otros países se dedicaran a la cría de esta singular raza.
Viaje a Estados Unidos
El país más interesado en obtener esta raza fue Estados Unidos. Los registros dan cuenta de varias importaciones de ejemplares Wagyu al país norteamericano.
La primera ocurrió en 1975, cuando el señor Morris Whitney logró la importación de 4 toros a la Universidad de Colorado en Estados Unidos, 2 de la línea Tottori negros y 2 de la Kumamoto rojos.
Pasaron 18 años para que un grupo de personas compuesto por expertos en bovinos de Estados Unidos, Japón y Corea, conocido como el grupo Mannett, volvieran a importar 2 machos y 3 hembras Tajima en 1993.
Un año después, en 1994, uno de los criadores más prominentes de Japón, Shogo Takeda, construyó un centro en Estados Unidos para albergar ganado Wagyu. Allí introdujo 35 hembras negras, algunas preñadas, y otras 8 terneras, así como embriones y semen.
En 1996, el señor Takeda exportó otras 45 hembras y 6 toros y luego vendió todo su ganado en Estados Unidos al Gary Yamamoto. En total, fueron 183 ejemplares de la raza los que entraron a este país, hasta que el Gobierno japonés declaró al Wagyu como un tesoro nacional y prohibió la salida de animales vivos o material genético.
Con más de 60 criaderos y racheros actualmente en operación en los Estados Unidos, la cantidad de Wagyu doméstico ha ido incrementando continuamente desde entonces.
El grupo más grande de Wagyu puros de la línea Akaushi fuera de Japón está en la ganadería HeartBrand, ubicada en Harwood, Texas.
Llegada a Colombia
Javier Betancourt Rodríguez, miembro del Departamento Técnico de la Asociación Colombiana de Ganado Wagyu, contó que la raza llegó hace alrededor de 8 años a Colombia, en un esfuerzo realizado entre Asowagyu Colombia y la Universidad San Martín de Ibagué.
En aquella ocasión, se importó material genético del Wagyu negro para mejorar la genética y la calidad de los ganados nacionales, tanto de Estados Unidos como de Australia y Uruguay. El objetivo era cruzar la raza japonesa con bovinos Brahman así como Holstein, Jersey y Normando.
Los primeros trabajos se hicieron en los departamentos de Antioquia, Huila y Tolima. En 2014, Alejandro Velezmoro, presidente de Asowagyu Colombia, reveló que había 15 productores trabajando en 6 mil hectáreas.
A lo largo de 3 años, la asociación ha crecido de forma exponencial, al lograr alianzas con el Ministerio de Agricultura y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD. Con estos organismos desarrollaron un programa con productores que abandonaron los cultivos ilícitos en Putumayo y Caquetá.
En agosto de 2016, luego de 14 años sin importar ejemplares desde Estados Unidos, ingresaron a Colombia 9 ejemplares Wagyú marrones. Estos pretenden fortalecer el material genético que ya dispone la asociación y así contribuir a difundir más la raza en todo el país.
Actualmente, hay 1.374 productores en todo el territorio nacional que trabajan de la mano de Asowagyu para producir ganados con altísima calidad de carne. De igual manera, hay 550 ejemplares con genética Wagyu que están registrados y trazados.
Estamos tratando de hacer país y de mirar cómo llegamos a competir cuando se abran los mercados hacia Europa o Estados Unidos”, declaró Velezmoro
Fuente: Contexto Ganadero

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