29 de abril de 2017 10:01 AM
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Analizaron las carnes uruguayas y la situación de las cuotas exportadoras

Roberto Vázquez Platero, Alvaro Ferrés y Gabriel Capurro, analizaron en el marco de la reciente Expo Melilla, organizada por la Asociación Rural del Uruguay (ARU), las carnes uruguayas y la importancia de la alta calidad más allá de las cuotas. Para Vázquez Platero, al momento de sentarse a negociar con los importadores, “siempre va a […]

Roberto Vázquez Platero, Alvaro Ferrés y Gabriel Capurro, analizaron en el marco de la reciente Expo Melilla, organizada por la Asociación Rural del Uruguay (ARU), las carnes uruguayas y la importancia de la alta calidad más allá de las cuotas. Para Vázquez Platero, al momento de sentarse a negociar con los importadores, “siempre va a convenir pelear por reducir aranceles y no por cuotas”.
El expresidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC) y ex- ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca entiende que Uruguay no debería estar absolutamente pendiente de lo que pasará con las cuotas, pues “tienen que ser un complemento y aprovecharlas cuando están”, pero “de ninguna manera tienen que ser el corazón de nuestra estrategia”.
Puso dos ejemplos contrapuestos: uno es el caso de Argentina, cuya cuota Hilton es “el eje de su sector exportador”. Otro es Australia, que usa sus cuotas pero vende mucho más por fuera. Para Vázquez Platero, Uruguay debe seguir un camino similar al australiano, de utilizar sus cuotas pero comercializar mucho más por fuera. “Si la ganadería va a crecer será porque encontremos los caminos donde vender el producto, más allá de las cuotas”, expresó.
Al respecto, manejó dificultades internas y externas. Entre las primeras, dijo que “la economía uruguaya está pagando las consecuencias de las malas decisiones tomadas respecto al gasto y la inversión pública, con la ilusión de que la fiesta seguiría eternamente”. Y quien debe hacer frente a todas estas ineficiencias es la cadena exportadora.
Pero Vázquez Platero también fue cauto en cuanto a las condiciones del mercado internacional. Primero, consideró “trasnochada” la idea de que el mundo no podrá producir más carne y que, en base a ello, el producto valdrá mucho.

NUESTRA CULPA
Álvaro Ferrés, director ejecutivo de la Asociación Uruguaya de Productores de Carne Intensiva (Aupcin), señaló que “parte de la culpa de que baje el precio del novillo es nuestra”, porque la oferta de animales para la cuota ha crecido de forma sostenida, provocado un desequilibrio en el mercado. Dijo que la solución es “hacer menos novillos”, para devolver el equilibrio al mercado y recuperar la rentabilidad.
Lo que deben hacer los feedloteros uruguayos es encontrar alternativas a la cuota 481, que permitan hacer mejores negocios y que vuelvan a equilibrar la oferta y la demanda dentro de la cuota. Con la cotización que actualmente se paga por los novillos cuota, del entorno de U$S 3,40 el kilo carcasa, apenas se empata, por lo que “dejó de ser un negocio”.
Entre las alternativas para los corrales, Ferrés citó en primer lugar a la exportación de terneros en pie. Los márgenes son positivos para la recría de terneros para la exportación en pie. “Hoy se está haciendo porque es una buena alternativa comercial”, expresó.
Consideró otras opciones, como la exportación de carne de feedlot a China. Dijo que “no tiene tantas exigencias en la edad de los animales” y que “es una alternativa a pensar”. Así como China, también hay posibilidades en mercados como los de Brasil o el propio Estados Unidos. Se trata de “alternativas que las habíamos dejado de lado por la cuota, pero que se pueden volver a tener en cuenta”, opinó Ferrés.
El integrante de Aupcin aseguró que la cuota 481 “ha sido un éxito y un ejemplo de integración”, y que es un sistema que puede ser repetido en otros negocios. Una de las grandes ventajas es que se sabía de antemano el precio de venta, por lo que “el riesgo precio desaparecía”.

 
ALTO POTENCIAL
Gabriel Capurro, integrante de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), dijo que Uruguay tiene un alto potencial de crecimiento en la producción y exportación de carnes. “Estamos en 400.000 toneladas anuales, podemos llegar a 500.000”, aseguró, pero hay una serie de limitantes que atentan contra esa posibilidad.
En primer lugar puso las limitantes propias del sector productor y de la idiosincrasia de los productores: “Dicen que somos viejos y conservadores, lo cual en general es cierto”. Pero recordó el dicho de que “el que se quema con leche ve la vaca y llora”, y los productores “nos hemos quemado muchas veces”, agregó.
Al respecto, señaló al cambio en las reglas de juego como uno de los grandes inconvenientes para invertir y crecer. Por ejemplo, aumentos impositivos y crecimiento del peso relativo de impuestos “ciegos”, como el impuesto a la tierra, que no fue lo que en el plano político se dijo que se iba a hacer. “Es difícil intensificarse en un marco de cambio de reglas de juego permanentes, y de criterios”, dijo Capurro, quien recordó que el impuesto a la tierra se cuadruplicó en millones de dólares desde 2005.

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Fuente: El Telegrafo

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