1 de mayo de 2017 22:41 PM
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Retraso en la liquidación de divisas del agro

Los exportadores agroindustriales permanecían demorados en la liquidación de divisas ante el retraso de la recolección de soja campaña 2016-2017, en especial por las contingencias climáticas y a este panorama se le suma la resistencia del productor a deshacerse de su materia prima. De acuerdo con el reporte semanal de la Cámara de la Industria […]

Los exportadores agroindustriales permanecían demorados en la liquidación de divisas ante el retraso de la recolección de soja campaña 2016-2017, en especial por las contingencias climáticas y a este panorama se le suma la resistencia del productor a deshacerse de su materia prima.

De acuerdo con el reporte semanal de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), entidades que representan un tercio de las exportaciones argentinas, ingresaron 412 millones de dólares de la agroexportación en la última semana contra 681 millones del mismo período del año pasado.

Asimismo, el monto liquidado desde comienzos de año 2017 hasta el 21 de abril asciende a 6.044.893.267 dólares mientras que en 2016 al 22 de abril la suma llegó a 7.517.144.871 dólares.

“No liquidan divisas porque no se levanta la cosecha y los productores no están vendiendo al ritmo que deberían hacerlo”, confirmó a NA el director de Agritrend S.A y consultor, Gustavo López.

Explicó que, al no haber tanta mercadería, la liquidación de divisas se retrasa porque el proceso es que “se compra con la plata que traen de afuera”, pero “la gente tiene miedo de vender porque no sabe cuándo exactamente va a cosechar”.

Para López “se exportó bastante trigo, pero la soja hasta que no le fijen precio son divisas que no van a entrar, hay muchos productores que esperan que de pronto haya una mejora cambiaria”, posibilidad que algunos remontan para después de las elecciones.

El único mercado que demanda soja es China “hasta julio” y así en “agosto se iría liquidando de a poco”, expresó.

Lo concreto que ante una lluvia de dólares, producto del blanqueo, entre otros factores, hay opiniones que en voz baja especulan que al Gobierno quizá le convenga el retraso de las liquidaciones agroexportadoras porque no ingresa tanta moneda norteamericana.

“Además está la incertidumbre de vender para el productor, lo que se ve en que no está cerrado el precio”, acotó López quien en su análisis manifestó que “el total comprado en este ciclo de la oleaginosa alcanza las 16 millones de toneladas, en tanto que a precio hecho sólo se han realizado 5.3 millones de toneladas, es decir 33% del total adquirido”.

El resto es mercadería con precio a fijar, mientras la campaña de soja podría llegar a superar los 56,6 millones de toneladas, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

Es decir que todavía hay mucha tela para cortar, al tiempo que han entrado divisas por cereales con mejor ritmo, en un negocio de liquidación que está vinculado con la compra de granos que luego serán exportados con o sin industrialización posterior como subproductos.

Por su parte, el ingreso de divisas de la agroindustria es anterior al hecho específico de la exportación propiamente dicha que puede ser de 30 días antes en el caso de los granos y de 90 días previo al embarque de harinas y aceites.

El ciclo comercial de granos, la existencia de stocks internacionales, catástrofes climáticas, las oscilaciones de los precios mundiales, problemas de transporte de los granos y productos, normas fijadas por el Estado, son algunos de los tópicos que influyen en la liquidación de divisas.

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Fuente: NA, por Matilde Fierro

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