6 de mayo de 2017 08:12 AM
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Olivicultura y ganadería, una integración que rinde en La Rioja

Promas produce aceite de oliva y aceitunas. Ahora, agregó la ganadería integrando ambas actividades. Al orujo, subproducto de la industria olivícola, lo utilizan para alimentar al feedlot.

La ganadería se ha expandido por todo el país en los últimos años. Hoy, el stock vacuno supera las 53 millones de cabezas, según los datos del Senasa. Y una provincia que quiere crecer es La Rioja, que actualmente cuenta con 50.000 cabezas, un porcentaje mínimo. Esto equivale a que un 40% del consumo de carne de los 300.000 habitantes riojanos provenga de su misma provincia.

Ante este contexto, buscan crecer en cantidad de bovinos para que en los próximos años La Rioja pueda autoabastecerse de carne local. Este ambicioso proyecto ya está en marcha. Y un caso representativo es Promas, una empresa típica olivícola que produce principalmente aceite de oliva y aceituna de mesa, pero ahora le sumó a su negocio la ganadería con un feedlot de 600 cabezas.

Olivicultura y ganadería, una integración que rinde en La Rioja

Alejandro Di Giacomo, encargado de la administración, y Gustavo Banchero, a cargo de la olivicultura, en un lote a punto de cosecharse en la finca.

Lo innovador es que Promas integró ambas actividades. ¿Cómo lo hizo? El 50 % de la dieta de los animales está concentrada en el orujo, un subproducto de la industria olivícola, que aporta fibra y proteína. “Cuando se procesa la fruta, se saca el aceite y el agua, por un lado, y el resto, como es el carozo, la pulpa y la cáscara, conforman el orujo”, destacó Alejandro Di Giacomo, administrador de la finca, a Clarín Rural.

Pero vayamos desglosando por parte. Promas está ubicado en el Departamento Capital de La Rioja y produce en una finca de 7.000 hectáreas. De este total, 1.600 son dedicadas a la olivicultura.

Este año prevén que la cosecha sea de 5 millones de kilos (5.000 toneladas). Este porcentaje es menor en relación a años anteriores, cuando habían obtenido 13 millones de kilos. “Tuvimos que hacer una reestructuración de las olivos porque no estaban dando su mejor producción. Se basa fundamentalmente en la poda. Ahora, estamos resignando rinde para que en los próximos años las plantas den expresen su mejor potencial”, explicó Di Giacomo.

Las labores de esta actividad están mecanizadas en la finca tanto la poda como la cosecha. En este último punto, depende del uso de la aceituna. Si la producción es destinada para aceite, la labor se realiza con máquina, pero si la producción es destinada para aceituna de conserva, la cosecha es de forma manual.

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La bodega tiene capacidad para almacenar 2 millones de kilos de aceite de oliva.

En referencia a la industria, que está ubicada en la misma finca, cuenta con 3 líneas de producción y tiene capacidad para procesar por día 300.000 kilos.

Según el administrador de Promas, es una de las fábricas más grandes del país. “La calidad del aceite es excelente porque se cosecha la aceituna y rápidamente llega a la industria para su posterior proceso”, agregó.

La producción de aceite será este año de alrededor de 700.000 kilos (700 toneladas). A su vez, la bodega tiene una capacidad para 2 millones de kilos de aceite lo que le permite a la empresa dar servicio de guarda a terceros. En este sentido, el total de la producción es para exportación, sobre todo para los mercados de Estados Unidos y España.

“La tonelada cuesta entre U$S 3.800 a U$S 4.200.Este año mejoró el precio en relación al año pasado en el cual el negocio no era tan competitivo”, destacó Gustavo Banchero, ingeniero agrónomo y responsable de la producción olivícola de la empresa.

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Este año proyectan producir entre 600 y 700 toneladas de aceite de oliva.

La otra pata fundamental de este negocio es la ganadería. “Esta idea surgió por el mal momento que viene atravesando la olivicultura en los últimos años. Y como el dueño del establecimiento tiene experiencia en ganadería en la provincia de Buenos Aires, nos metimos de lleno en la actividad”, sostuvo Di Giacomo.

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La alimentación se basa en un 50% de orujo y hojas de los olivares, y el resto es maíz y expeller de algodón o soja.

Específicamente instalaron un engorde a corral con capacidad para 1.000 animales pero actualmente cuentan con 600 animales tanto Braford como Brangus. “En el verano tuvimos que disminuir el número de animales porque no teníamos estadísticas sobre cómo se pueden llegar a comportar los bovinos con temperaturas que superan los 40 grados, como suele ocurrir en esta provincia”, explicó.

La particularidad de este feedlot se basa en la alimentación. El 50% es a base de los subproductos de la industria olivícola que tienen instalado: el orujo y las hojas de los olivares (es lo que se desecha durante el lavado de las aceitunas). El resto de la comida se compone de maíz, principalmente, más expeller de algodón o harina de soja. “Se hace una dieta de acostumbramiento en los animales en los primeros 15 días con rollos y fardos y día a día se le va bajando el porcentaje de esta dieta y se le va agregando el orujo”, describió.

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El orujo tiene un doble propósito: sirve para la dieta de los animales y para la caldera.

Los animales ingresan al feedlot con 150 kilos de peso y los comercializan con 320 kilos. Los vacunos están aproximadamente 120 días en el corral y la ganancia de peso es de 1,2 kilos por día.

En paralelo, el orujo también es utilizado para las calderas en reemplazo del gas en la industria que poseen. “No es común este tipo de producción en la zona. Se han llevado muestras para que empiecen a replicarlo en otros establecimientos”, dijo.

Con las expectativas de seguir incrementando la producción de carne, este año ingresaron a la finca animales de cría. Ya cuentan con 284 vacunos que se alimentan con buffet, un pasto natural. “Hacemos rollos con este pasto para el invierno”, reclacó. El objetivo de la compañía es llegar a tener 2.500 vacas permanentes pastoreando para obtener la misma cantida de terneros y poder engordarlos en el propio feedlot, para hacer el ciclo completo de producción. “Solo el 38% es abastecido por feedlot de la provincia. Viendo esta problemática, apostamos a la ganadería y consideramos que la carne le debe llegar al consumidor riojano con un bajo costo”, se esperanzó Di Giacomo

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Fuente: Clarin

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