9 de mayo de 2017 11:14 AM
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En campos alquilados los costos de indiferencia a duras penas se cubren

Con 92% de avance de cosecha de la región núcleo el promedio se ha quedado anclado en los 38 quintales. Las ilusiones de tener una supercosecha quedaron desbaratadas. Si bien hay zonas en las que el efecto de los excesos sobre los rindes no fue tan importante, hay áreas del sur de Santa Fe y […]

Con 92% de avance de cosecha de la región núcleo el promedio se ha quedado anclado en los 38 quintales. Las ilusiones de tener una supercosecha quedaron desbaratadas. Si bien hay zonas en las que el efecto de los excesos sobre los rindes no fue tan importante, hay áreas del sur de Santa Fe y norte de Buenos Aires que sufrieron caídas contundentes.

La campaña cierra con tormenta de telón de fondo. Menores precios y rindes, y mucha superficie perdida —unas 600 mil ha— están afectando directamente el balance comercial. En campos alquilados los costos de indiferencia a duras penas se cubren. Los que han arrendado sin discriminar superficie perdida por excesos son los que han quedado más vulnerables. Se viene una etapa de grandes negociaciones, en las que no parece que se vayan a convalidar los parámetros ni los valores de arrendamientos de la campaña que se termina.

 

La soja de primera cerca del final  

Quedan pendientes los lotes con problemas de piso y/o de caminos que siguen afectados tras casi 12 días sin lluvias. El norte de Buenos Aires es la zona que sigue más rezagada. De todas maneras, en estos 7 días hubo un ritmo de trilla arrasador. La campaña llega al final con otra semana de rindes promediando los 38 qq/ha. Algunos comentan que esto fue determinado por el estrés térmico en pleno llenado y también por el efecto de las lluvias, que para algunas zonas marcó fuertes caídas.

Por ejemplo en San Gregorio, sur de Santa Fe, los rindes cayeron hasta los 30 qq/ha. Esto está incidiendo de lleno en los campos que son trabajados en arrendamiento, situación en la que está más del 60% de la región. En esta campaña marcada por grandes pérdidas de áreas y bajos precios, el factor que necesariamente tenía que hacer la diferencia era el rinde, y este ha terminado cediendo quintales que eran fundamentales para hacer la diferencia en campos arrendados.

 

Soja de segunda

Resta por delante algo menos del 30%. En muchas áreas se habla de la buena sorpresa que muestran los resultados de cosecha. Numerosos cuadros, que no aparentaban tener tan buenas condiciones, mostraron luego rendimientos apenas más bajos que los de primera.Pero también está la otra cara de esta moneda, la tanda de los sembrados en enero. Los cuadros están muy retrasados y las perspectivas no pasan de 10 a 15 qq/ha. El conjunto de estas situaciones forma un promedio de 30 qq/ha. (Fuente: GEA)

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Fuente: Agromeat

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