11 de mayo de 2017 19:25 PM
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El INTA implementa un plan de saneamiento de batata en Tucumán

Las enfermedades virales en batata se encuentran entre las patologías más importantes del cultivo. Se conocen, al menos, 15 virus bien caracterizados – en forma simple o en complejos- que provocan pérdidas de rendimiento. Entre ellos, el SPVD (Sweetpotato virus disease) es la enfermedad más importante y difícil de manejar a nivel mundial. En Argentina […]

Las enfermedades virales en batata se encuentran entre las patologías más importantes del cultivo. Se conocen, al menos, 15 virus bien caracterizados – en forma simple o en complejos- que provocan pérdidas de rendimiento. Entre ellos, el SPVD (Sweetpotato virus disease) es la enfermedad más importante y difícil de manejar a nivel mundial. En Argentina se reportó un sinergismo similar, denominado “Encrespamiento amarillo”, causado por cinco virus.

Las vías más importantes de diseminación de los patógenos virales de un ciclo a otro son la plantación de guías o plantines infectados y la transmisión de plantas enfermas por agentes vectores como el pulgón del duraznero, M. persicae, y la mosca blanca, B. tabaci. Las infecciones simples, generalmente, no provocan síntomas y causan pérdidas de rendimiento insignificantes. En cambio, las infecciones mixtas pueden disminuir hasta un 90% del rendimiento.

En Tucumán ya se identificaron lotes de productores con diferentes sintomatologías de virus. Por ello, con el propósito de implementar un plan de saneamiento del cultivo, técnicos del INTA Famaillá iniciaron la producción y multiplicación de plantines de alta sanidad, provenientes de cultivo in vitro de meristemas, en el Campo Experimental de Encalilla de Amaicha del Valle. Se trata de una zona considerada de baja degeneración por virus debido a la ausencia o aparición tardía de los vectores y la ausencia de plantaciones masivas de batata.

El esquema utilizado se basa en la instalación de lotes de multiplicación donde se implementan tareas de manejo integrado: Cuarentena, uso de propágulos vegetativos libres de virus y la eliminación (Roguing) de las plantas enfermas.

En una primera etapa se obtendrían unos 20 mil plantines, que serán distribuidos entre productores minifundistas de las diferentes regiones de la provincia. Esto permitiría la confección de sus propios almácigos y el posterior cultivo con material saneado, en pos del aumento de la rentabilidad y sustentabilidad de su producción. De este modo, el productor volvería a abastecerse de plantines sanos del INTA para reciclar el sistema”, indicaron los técnicos de hortalizas pesadas del INTA Famaillá.

 

Mayor información

Ing. Rodrigo Borioni – [email protected]

Ing. Néstor Zamudio – [email protected]

Hortalizas pesadas

INTA EEA Famaillá

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Fuente: Inta

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