15 de mayo de 2017 03:51 AM
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Macri y Peña, involucrados en negocios con la soja

Registros oficiales vinculan a estos políticos con beneficios millonarios por el Plan Belgrano. Quintana, Lopetegui y Braun, nombres que se repiten. El caso de la Cuota Hilton y la crisis en la empresa Sancor

Otra vez un negocio millonario pone en el ojo de la tormenta al Presidente Mauricio Macri, a su mano derecha y jefe de Gabinete, Marcos Peña, y al empresario Nicolás Caputo, del círculo más íntimo del primer mandatario.

En incontables oportunidades, Macri negó relaciones comerciales con Caputo. Pese a eso, registros oficiales han confirmado que una de las últimas transacciones que compartieron fue en junio de 2015, apenas unos meses antes de que se concretaran los comicios nacionales y la finalmente elección de Macri como Presidente de todos los argentinos. Fue durante la campaña que el entonces candidato Macri lanzó el Plan Belgrano, una medida que destina subsidios a las provincias del norte argentino, con el objetivo de desarrollar el área agroindustrial y mejorar parte del deterioro económico y social que sufre una de las regiones más olvidadas del país. En los papeles, el plan resulta interesante y alentador para los habitantes norteños. Sin embargo, hoy no existen políticas, gestión, presupuesto, inversiones ni obras que hayan salido de este plan; incluso, ni siquiera existió la reunión de los diez gobernadores (Chaco, Santiago del Estero, Salta, Jujuy, Formosa, Tucumán, Corrientes, Misiones, Catamarca y La Rioja), interlocutores del plan.

Si bien fue pensado para solucionar los problemas de acceso que tiene toda la población del norte del país, solo benefició al Presidente y a sus funcionarios. Según el propio Boletín Oficial, por el Plan Belgrano, a cargo del Ministerio de Agroindustria y de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y cuyo titular es José Cano, excandidato a gobernador de Tucumán, se iban a destinar en concepto de subsidios mil millones de pesos a aquellas provincias comprendidas en el norte y consideradas agroindustriales que produjesen soja: un estimativo de 1.500 pesos por tonelada. Hasta ahí, todo marcha bien. El negocio, sin embargo, se deja entrever ya que, según informó el programa ADN Periodismo Federal, que se emite por C5N, Macri, Caputo y Peña son dueños de alrededor de 42.000 hectáreas de plantaciones de soja en Salta, en la zona de frontera con Bolivia. Macri, quien se ha cansado de criticar los planes sociales, es quien recibe millones en concepto de subsidios gracias al Estado que él mismo administra.

Peor aun: documentos oficiales señalan que estos políticos están autorizados a tomar agua de un río cercano para sus cultivos, algo insólito en un contexto donde los pueblos originarios fueron despojados de sus tierras por el propio Macri y además, hasta no tenían agua potable para beber. Se trata de 42.000 hectáreas en las que Caputo, Macri y Peña no solo tienen la gratuidad del riego, sino que también gozan de millonarios subsidios por la soja,que venden en el mercado internacional a precios más altos que cualquier productor.

 

Los amigos, primero

La Cuota Hilton, que distribuye entre los distintos frigoríficos del país el cupo de exportación de carne bovina sin hueso de alta calidad que la Unión Europea demanda anualmente, favoreció  de manera millonaria a la firma Sociedad Anónima Importadora y Exportadora de La Patagonia, más conocida como La Anónima.

El dueño y principal accionista es nada más ni nada menos que Federico Braun. El empresario, además de ser tío del secretario de Comercio Miguel Braun, también es familiar del jefe de Gabinete, Marcos Peña, y tiene como principales socios a los dos vicejefes de Gabinete, Gustavo Lopetegui y Mario Quintana. Todo queda en la mesa chica del Gobierno nacional.

Durante estos 17 meses del gobierno de Cambiemos, La Anónima fue la única empresa que subió su cuota exportadora de las toneladas Hilton que se van rumbo a la Unión Europea, mientras que el resto de las compañías del sector o bajaron su participación en dicho mercado o tuvieron un leve crecimiento. La disposición del Ministerio de Producción que benefició a la familia Braun se firmó el 18 de enero de este año por el secretario ejecutivo de la Unidad de Coordinación y Evaluación de Subsidios al Consumo Interno (Ucesi), Gustavo Fernández. Así, La Anónima obtuvo 2.200 toneladas, 333 más que la cuota 2015/2016, lo que implicó un nuevo récord de exportación para la firma: un incremento del 17,9% lo que implica una acumulación que alcanza el 37,5% en los últimos dos años.

Además de los negocios en el Viejo Continente, sin dudas el más rentable dentro del rubro, en el último tiempo el sector cárnico ha operado con el mercado chino, donde también aparece la empresa de estos políticos. Lo que llama la atención es que las firmas venden el kilo de carne a 63 pesos, en promedio, mientras que en la Argentina los precios de muchos de los cortes son muy superiores.

 

La crisis en Sancor y el nexo con Lopetegui

Hace algunos meses que la cooperativa Sancor se encuentra bajo la amenaza de caer en bancarrota y, pese al compromiso del Gobierno nacional, que otorgó un auxilio de 450 millones de pesos, la situación sigue siendo de alto riesgo.

Desde el sector lechero, referentes denuncian la intención del Ejecutivo nacional de flexibilizar el convenio colectivo de los lecheros y precarizar a los trabajadores para así beneficiar a una empresa privada del riñón presidencial llamada Pampa Cheesee, propiedad de Gustavo Lopetegui y Mario Quintana, ambos vicejefes de Gabinete, y del secretario de Comercio, Miguel Braun. Estos nombres se repiten en los negociados del Gobierno nacional. Lo curioso e irónico es que el propio Lopetegui es quien se sienta en la mesa de negociación entre el Go­bierno y Sancor. Sin embargo, es acusado por autoridades santafesinas de ser quien demoró y puso trabas al acuerdo con nación. Hasta fines de 2016, estos funcionarios se sentaban en el directorio de Pampa Cheese, pero con los cambios asumieron los hijos de Braun, la mujer de Lopetegui y Sebastián Caputo, hermano de Nicolás y suscriptor de firmas offshore panameñas.

Desde el Gobierno, y pese a la ayuda económica enviada a Sancor, se espera que a la empresa le vaya mal para quedarse con ella a través de Pampa Cheesee, que exporta el 95% de su producción a precios increíbles y millonarios, impactando directamente en el deterioro del mercado interno y en la suba de los precios.

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Fuente: Diario Hoy

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