21 de mayo de 2017 03:55 AM
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Bifes sonrientes a la China

Tras la gira presidencial por China, crecen las expectativas de lograr avances en la expansión del mercado oriental para la producción cárnica. Distintas circunstancias confluyen para esperar buenos resultados de las negociaciones en curso, y también las inversiones de ese orígen en nuestro país.

Acompañando la visita del presidente Mauricio Macri y en la feria Sial, los exportadores redoblaron la apuesta para avanzar en el mercado chino, y más allá de la habilitación para la carne enfriada plantearon la ampliación de los protocolos para carne con hueso, menudencias y termoprocesados en un mercado que “no tiene techo y podría contribuir a compensar los problemas de competitividad”, como afirman los principales dirigentes del sector.

Entre ellos se cuentan Mario Ravettino (Vicepresidente del IPCVA, presidente del Consorcio ABC), Alberto Gorleri (Fiar, Consejero del IPCVA), Gustavo Kahl (JBS Swift) y Carlos Riusech (Gorina), que acompañaron la comitiva del Presidente Macri, en su gira por China, analizaron en Pekin la realidad del mercado, los posibles anuncios oficiales y las perspectivas para poder seguir creciendo ante una demanda que parece intensiva.

En una cena ofrecida en la embajada argentina bautizada smiling beef por el embajador Diego Guelar, los empresarios comentaron las buenas nuevas que se prevén para la carne argentina, como la habilitación para carne enfriada y la agilización del sistema para la habilitación de plantas argentinas, aunque sostuvieron con vehemencia que se debe redoblar la apuesta. Los exportadores aseguran que la Argentina debe avanzar rápidamente en la ampliación de los protocolos para carne con hueso, menudencias y termoprocesados. Y, pese a saber que los chinos trabajan a largo plazo, solicitaron a los funcionarios que se comience a hablar del tema en las reuniones bilaterales.

Sin techo

De todas formas, entre lomos a la parrilla en la embajada -provistos por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva)-, Riusech comentó que el negocio en China no para de crecer y parece no tener techo. “La producción argentina no tiene forma de crecer al ritmo de la demanda china”, afirmó.

En el mismo sentido, Kahl comentó que, por ejemplo, las grandes importadoras como Cofco compran carne vacuna para todos segmentos: industria, supermercados, fast foods y circuito Horeca (hoteles y restaurantes). “Me dijeron hoy que solamente Pizza Hut, que tiene un menú de carne además de las pizzas, posee más de siete mil locales en China”, aseguró con asombro.

“En el mercado chino todo crece al ritmo de las tasas chinas y es así que pasó de ser un destino que hace quince años no estaba en el radar de los exportadores a convertirse en el más importante en volumen para la carne vacuna argentina”, remarca Mario Ravettino. “Y no compran solamente garrón y brazuelo” (cortes muy apreciados por los consumidores locales), agrega Gorleri, “sino también cuarto delantero y, cada vez más, los cortes de la rueda”.

Volviendo al anuncio de la apertura para la carne enfriada, los empresarios sostuvieron que si bien es bueno estar habilitados para exportar todos los productos a todos los mercados, la carne enfriada “es un negocio pequeño en China” y está mayormente abastecido por Australia, “que está mucho más cerca y además ingresa su carne con arancel cero”.

Al respecto, consultados por el creciente boom de la compra de carne por internet, agregaron que se trata de algo a largo plazo y que seguramente va a ser negocio para algún importador local que la compre y la fraccione en China.

En la velada en Pekin, los exportadores se mostraron entusiasmados aunque cautos: “Necesitamos tener todas las opciones en todos los mercados”, remarcó Riusech, “mientras tanto, aguardamos ansiosamente el anunciado incremento del 1,8% del reintegro a las exportaciones para poder mejorar la competitividad en un momento muy crítico para la industria, con un dólar atrasado y altos costos internos”.

Inversiones

Es oportuno recordar que además de la gira presidencial y la nueva incursión ferial, el camino de la carne nacional rumbo a Oriente, cuenta también con variables de inversión en nuestro país.

En febrero de 2016, Michelle Jin, una empresaria china vinculada con el negocio de la carne, estuvo en la Argentina, donde visitó un frigorífico y un campo ganadero, entre otras actividades. Jin llegó como directora ejecutiva de Westwell, una subsidiaria de Xiamen Sumpo Group, gigante vinculado con el rubro de la electrónica y los alimentos que mueve 5.000 millones de dólares. La empresa de Jin ya compra carne en Australia para el mercado chino y vino a sondear la posibilidad de sumar otra fuente de abastecimiento. El año pasado, se llevó un primer cargamento de carne argentina para China, en un vuelo con 3,2 toneladas de carne rumbo a Shanghai. Si bien es una pequeña cantidad, esta primera compra a modo de test apunta a ser el inicio para más ventas teniendo en cuenta el fuerte interés de China por el producto local que se refleja en las estadísticas. Según datos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), el año pasado la Argentina exportó al país asiático 54.067 toneladas, un 30 por ciento más que en 2015, y fue el principal comprador para las exportaciones de este rubro.

Westwell tiene un negocio de carne con el cual desde Australia abastece de este producto a China para restaurantes, hoteles y supermercados. Ahora puso la mira en la Argentina. La carne que se exporta la proveyó Frigorífico Rioplatense, mientras que la firma Parallel, representante en el país de la empresa china, concretó el negocio. Se trata de una compañía nacional dedicada al comercio exterior, comercializadora y distribuidora aquí de los productos de la línea Philips Avent y los recipientes térmicos marca Stanley. Cuenta, además, con una unidad dedicada a la producción agropecuaria.

“El envío que realizamos tiene como objetivo testear el producto en el mercado de restaurantes, hoteles y supermercados. Las perspectivas de compra son de 40 contenedores al año y más. La firma china dice que no hay suficiente producción para abastecer la demanda creciente de carne de calidad”, afirma Facundo Mendizábal, titular de la empresa.

La remesa que se envió tiene calidad de carne de novillo de raza británica con más de 100 días de terminación a grano. “Según la aceptación de los clientes, pasaremos a enviar containers completos”, indica Mendizábal. Michelle Jin, conoce a Mendizábal por haber compartido estudios en la Harvard Business School. “El proyecto es avanzar para integrar verticalmente de producción a exportación. Las firmas chinas trabajan así con el mercado australiano”, señala el empresario

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Fuente: La Prensa

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