22 de mayo de 2017 13:02 PM
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Aplicando más fertilizantes también se nutre la renta

Aplicando mejores estrategias de fertilización, además de lograr mayores rendimientos y calidad en los cultivos, se mejora el margen de ganancia para los productores. Así se desprende de los datos que presentó el asesor de la Asociación Civil Fertilizar, Andrés Grasso, en su disertación durante el Simposio Fertilidad 2017, que se realizó miércoles y jueves […]

Aplicando mejores estrategias de fertilización, además de lograr mayores rendimientos y calidad en los cultivos, se mejora el margen de ganancia para los productores. Así se desprende de los datos que presentó el asesor de la Asociación Civil Fertilizar, Andrés Grasso, en su disertación durante el Simposio Fertilidad 2017, que se realizó miércoles y jueves en Rosario, y que fuera organizado por Fertilizar y el Instituto Internacional de Nutrición de las Plantas (Ipni, por sus siglas en inglés).

“Haciendo números, ¿por qué fertilizar?”, fue el título que eligió Grasso para demostrar que es un mejor negocio aplicar más fertilizantes.

“Si aumentamos el uso de fertilizantes, ¿se paga o no?”, se preguntó Grasso. Y analizó algunos ensayos realizados en diferentes campos de la Región Pampeana, en los que se comparó el resultado por hectárea logrado por el manejo que actualmente están haciendo los productores, en general sólo con nitrógeno y fósforo; con los que se lograron con un manejo intensificado, que incrementa las dosis de estos nutrientes y le agrega azufre.

El cálculo de margen bruto se hizo descontando lo que cuesta la aplicación de estos fertilizantes; es decir, la ganancia neta que queda después de pagarlos.

Casos

En uno de los ejemplos, un campo con rotación trigo/soja obtuvo 43 dólares por hectárea con el manejo actual, y 117 dólares con una opción intensificada. Es decir, a pesar de que se gastó más en insumos, no sólo que ese costo se cubrió, si no que el mayor rendimiento y calidad logrados permitieron que cada hectárea arrojara 74 dólares más.

Otro testigo fue un campo sembrado con cebada, que con mayor fertilización pasó de 82 a 180 dólares por hectárea, con el agregado de que en la primera opción el productor no logró alcanzar la calidad cervecera comprometida por contrato, y en la segunda sí, lo que redunda en un precio superior.

Grasso también mostró ensayos realizados durante cinco campañas: un campo sojero que entre 2010 y 2015 acumuló una ganancia apenas superior a los 100 dólares por hectárea con un manejo “promedio”, logró más de 500 dólares cuando ese manejo intensificó las dosis y sumó azufre.

Diagnósticos

“Entonces, a partir de estos datos, ¿qué hacemos? ¿Salimos y fertilizamos?”, fue otra pregunta que se hizo el asesor de Fertilizar, pero dijo que hay que tener cuidado con las estrategias para que realmente sean productivas y rentables.

En ese sentido, recomendó “un diagnóstico profundo, antes de definir las dosis, y aplicaciones ajustadas a eso”.

“Tenemos mucho para ganar manejando las estrategias de nutrición. Y tener en cuenta siempre que lo que ahorramos en fertilizante, siempre lo va a pagar otro, en este caso, el suelo”, concluyó Grasso.

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Fuente: Agrovoz

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