26 de mayo de 2017 12:15 PM
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El campo habla . . . . .

Las estimaciones oficiales de producción de la campaña continúan levantando polémica al igual que las paritarias de los empleados aceiteros y los lácteos.

…que, aunque el clima sigue sin dar respiro, igual siguen sorprendiendo algunas versiones oficiales que, lejos de disminuir los rindes de una cosecha que sigue sin poder avanzar, ¡aumentan! Tanto así que ya en maíz (el que permite mayores “dibujos” en las estimaciones, los extraordinarios últimos datos “oficiales” rondan los 48 millones de toneladas, a pesar de que apenas se recolectó poco más del 30% (unas 2,5 millones de has), y se da por perdida apenas 1 millón de hectáreas. Algo similar ocurre con la soja que todavía falta levantar más de 30% (unas 5,5 millones de hectáreas), se sembró menos que en el ciclo anterior y solo se dan por perdidas apenas 460.000 hectáreas (?). Ni siquiera los volúmenes de lluvias coinciden. Así, mientras analistas y algunas Bolsas, ya dan cifras superiores a los 1.000 mm en lo que va del año, en varias localidades del corazón agrícola de la Pampa Húmeda, los datos públicos máximos se ubican en general, 300 y 400 mm por debajo de tales cifras, lo cual ni siquiera sería consistente con la declaración de Emergencia Hídrica que dictaminó la provincia de Buenos Aires, y determinó el alerta de CARBAP por la situación bonaerense y la de La Pampa. Lo mismo ocurre con amplias zonas del sudeste de Córdoba, sur de Santa Fe, y también de Entre Ríos, justamente las zonas de mayor producción granaría del país. “Si estos son los datos con estos niveles de agua, ¿de qué hablarían los funcionarios si el clima hubiera sido normal?, de 150 millones de toneladas?”, sostienen con ironía muchos operadores que siguen “clavados” en no más de 128-130 millones de toneladas como máximo, con no más de 35-38 de maíz, unos 56 millones de soja, y entre 15-16 de trigo, y todavía falta parte del arroz, más del 70% del sorgo, y 30% del algodón, entre otros.

…que, estos fueron algunos de los comentarios que se escucharon en varias reuniones sociales y técnicas de la semana, como la cena de Conciencia el lunes en el Hilton (por la que desfilaron varios funcionarios nacionales como Francisco Cabrera (Producción) que llegó tarde, Jorge Triacca (Trabajo), Rogelio Frigerio (Interior), Guillermo Dietrich (Transporte), el diputado Federico Pinedo (charlando animadamente con Abel Medina), Juan Schiaretti de Córdoba (que, por lo bajo, reconoció que con estas altas tasas de interés es imposible hacer despegar la producción), y hasta la gobernadora, María Eugenia Vidal que no pudo frenar los reclamos de varios productores presentes, ante la suba superior a 30% dictaminada en el Inmobiliario Rural bonaerense, a pesar, de la emergencia por el agua. Mientras, el retraso continúa (igual que años pasado) y se estima que aún sin lluvias en las próximas semanas, la cosecha no se completaría hasta julio al menos. También en el CARI, adonde se dio un importante debate sobre “la tecnología que viene”, y los cambios productivos que se van imponiendo a nivel mundial (¿robots vs mano de obra?), el economista Roberto Cachanosky, Ignacio Peña (hermano del jefe de Gabinete), y el exindustrial devenido en político massista, Ignacio de Mendiguren consideraron que el cambio climático, el endeudamiento y el envejecimiento de la población, constituyen los principales desafíos que se deberán enfrentar. En el caso de Argentina, el reto incluye los altos costos e impuestos que limitan la producción (de hecho, se dijo, a pesar de su tamaño, Chile exporta u$s10.000 millones más que Argentina) .

…que, mientras continúan las discusiones paritarias, trascendió el “enojo” del Gobierno con los empresarios, debido a la “flexibilidad” a la hora de negociar algunos aumentos de salarios muy superiores los esperados, como el pretendido 35,5% de los empleados de las aceiteras, o el 32% que querían imponer los de las usinas, a pesar de la crisis terminal que atraviesan las lácteas y que, en el caso de SanCor, deberá resolverse antes del miércoles. Por supuesto, que los $450 millones comprometidos por el Gobierno, como la suma similar ofrecida también a los fruticultors del Valle, no alcanzan ni para empezar a hablar de una solución estructural que tratará de dilatarse, seguramente hasta noviembre, después de las elecciones.

S.M.

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Fuente: Ambito Financiero

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