2 de junio de 2017 10:39 AM
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En Misiones descubren nuevas especies de abejas

Hasta el presente eran desconocidas para la ciencia. Su característica más llamativa es que usan aceites florales que sólo obtienen al visitar determinadas plantas tropicales.

Investigadores de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (Fauba) encontraron y describieron dos especies nuevas de abejas, dentro del grupo conocido vulgarmente como “aceiteras”.

Se llaman Monoeca pulchella y Monoeca armata, y su género, Monoeca, tampoco estaba documentado en el país. Si bien polinizan flores, como la típica abeja melífera, se diferencian claramente porque colectan aceite de ciertos vegetales.

Las investigaciones fueron realizadas por Juan Pablo Torretta, profesor adjunto de la cátedra de Botánica General de la Fauba, en colaboración con otros profesionales como Arturo Roig Alsina, del Museo Argentino de Ciencias Naturales, y Sandra Aliscioni, docente de la Fauba. Según informó el portal Sabe la Tierra, la descripción de las nuevas especies fue publicada en la revista científica Journal of Melittology.

 

“Además de polen, las abejas aceiteras reciben aceite como recompensa por visitar y polinizar las flores de varias familias de plantas. Estas abejas están distribuidas por todo el trópico, pero fundamentalmente viven en el Neotrópico; es decir, en la región tropical de América. En la Argentina hay una tribu muy difundida llamada Tapinotaspidini, que incluye una gran variedad de abejas y al cual pertenecen las dos especies”.

Torreta agregó que “en general, las abejas aceiteras varían mucho tanto en formas como en tamaños, pero no son rarezas. A pesar de que pueden tener distintos colores y medir desde 6 milímetros hasta 4 centímetros, cuando uno las ve se da cuenta de que son abejas. Una particularidad es que poseen una o varias patas modificadas para almacenar el aceite. En el caso puntual de M. pulchella y M. armata, tienen los cepillos colectores de aceites en la parte interna de las cuatro patas delanteras, en la misma posición que las especies de otra tribu aceitera importante: Centridini”.

Juan Pablo señaló que esta clase de abejas usan el aceite, que es muy energético, para alimentar a sus crías y construir los nidos. En lugar de miel, para darle de comer a las larvas elaboran una mezcla de aceite y polen.

Asimismo, fabrican los nidos con una masa de aceite y arena o tierra, a diferencia de la abeja de miel, que fabrica los típicos panales de cera. Por otra parte, al poseer hábitos solitarios, las aceiteras hacen nidos pequeños, de pocas celdas. “Algunas utilizan cavidades preexistentes; otras ubican sus nidos en el suelo. Al estar hechos con aceite, los nidos son impermeables al agua. Hay casos documentados de larvas que sobrevivieron inundaciones de hasta siete años y emergieron naturalmente cuando el agua se retiró”.

Las abejas aceiteras hacen nidos pequeños en el suelo. Dado que el barro con el que los construyen contiene aceite, resultan impermeables al agua.

Las fuentes de aceite

Torretta aclaró que sólo ciertos grupos de plantas (familias) producen el aceite que cosechan estas abejas. “El aceite como recompensa fue un hallazgo reciente. Hace sólo 50 años se vio que existía el vínculo entre ciertas plantas y estas abejas. Quien lo descubrió y describió fue Stefan Vogel, un biólogo alemán que visitó la Fauba y trabajó en nuestro jardín botánico”.

NAP

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Fuente: Agromeat

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