9 de junio de 2017 11:15 AM
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La agroindustria de regreso al mercado de capitales

Las empresas vuelven a financiarse con el lanzamiento de obligaciones negociables y fideicomisos. Muy buena aceptación de los inversores.

El sector agroindustrial argentino no se caracteriza precisamente por tener fuerte presencia en el mercado de capitales, pocas empresas cotizan en Bolsa y desde hace algunos años el lanzamiento de Obligaciones Negociables y Fideicomisos dejó de ser moneda corriente, pero ahora todo indica que la tendencia va camino a revertirse.

Recientemente Liag, firma que siembra en campos propios y en asociación con productores, lanzó al mercado ON por u$s15 millones, emitidas en tres clases. Dos de éstas – las II y III- son en dólares y a 30 y 58 meses respectivamente, de esta manera la compañía logró fondearse a cinco años y en moneda norteamericana, algo que no sucedía desde hace rato en el mercado.

“El sector agropecuario volvió a ser atractivo para los inversores, presenta un futuro de crecimiento de la mano de una mejor rentabilidad y así quedó evidenciado en el resultado de esta colocación que tuvo una sobredemanda del 96,5% respecto al monto ampliado de u$s15 millones”, detalló a Ámbito Financiero Miguel Arrigoni CEO del Grupo First que actuó de asesor financiero de esta emisión.

Liag, firma que opera en la Argentina pero es de capitales australianos se dedica a la producción de granos (soja, maíz, trigo) y a la siembra e industrialización de algodón, una de sus mayores fortalezas son las 60.000 hectáreas propias que maneja, más otras miles en asociación con terceros y su alta aplicación de tecnología con la instalación de equipos de riego para potenciar los rindes productivos. La última ON que había lanzado al mercado data de dos atrás y según explican en el prospecto de emisión el dinero recaudado será utilizado en capital de trabajo. De esta manera la empresa consiguió la liquidez necesaria para seguir creciendo en hectáreas producidas y rendimiento.

“Nuestra compañía también está asesorando a otras empresas del sector que van desde la fabricación de maquinaria agrícola que está experimentando una fuerte recuperación en las ventas, pasando por empresas de insumos para el agro, hasta agroexportadoras y dedicadas a la logísticas que tienen planeado fondearse en la Bolsa en el corto y mediano plazo. No hay duda que el mercado de capitales presenta un sinfín de beneficios para las compañías que operan en él, quizás en el corto plazo no se notan pero a la larga las ventajas son muchísimas porque una empresa que es de información pública consigue financiación y tiene a la mano diversas herramientas financieras muy importantes”, explicó Arrigoni.

Otro caso reciente de una empresa que lanzó ON es el de MSU, dedicada a la siembra en Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil, maneja en total alrededor de 256.000 hectáreas y comercializa anualmente cerca de 500.000 toneladas, que en noviembre del año pasado emitió un programa por hasta u$s50 millones, esta es su segunda incursión en el mercado luego de la emisión de 2013. Aquí hay una particularidad, MSU anunció hace unos meses un ambicioso proyecto de inversión pero que no tiene que ver estrictamente con el sector agropecuario: instalará tres centrales eléctricas en las localidades bonaerenses de General Rojo y Tandil y la cordobesa Villa María, el desembolso total estimado es de u$s450 millones, por lo que a las claras la firma tiene una necesidad concreta de financiamiento para no descuidar su negocio agropecuario.

Otra herramienta financiera que años atrás estuvo en auge pero que fue perdiendo fuerza son los Fideicomisos Financieros (FF), puntualmente aquellos destinados a securitizar sus cuentas por cobrar (conformados por facturas emitidas a las distribuidoras de insumos que a su vez vendían a plazos adecuados a la campaña a los productores) y aquellos en los que las agroexportadoras buscaban asegurarse la originación de los granos. Es así que las principales semilleras, distribuidoras de insumos, productoras de agroquímicos y fertilizantes y las agroexportadores recurrieron a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y con la reactivación del sector también se vendría la de esta herramienta financiera.

“Las necesidades de cada empresa son distintas así es que no hay una receta, algunas necesitan fondearse a largo y mediano plazo mientras que otras encuentran en la securitización de cuentas una solución comercial. También estamos organizando FF y lo más probable que con la mayor venta de insumos para el agro las empresas vuelvan a operar con más fuerza en este segmento”, se esperanza el CEO del Grupo First.

Por supuesto que todavía queda mucho camino por recorrer y son muy pocas las empresas del sector que cotizan sus acciones en la Bolsa pero, según detallan los especialistas, en la medida que se estabilice la economía y se presenten nuevas oportunidades comerciales, se sumarían nuevas empresas al panel de operaciones porque esta es la tendencia en el mundo. En el mientras tanto los inversores del sector financiero vuelven a contar con la posibilidad de apostar a la renta del sector que hoy presenta más dinamismo en la economía nacional.

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