10 de junio de 2017 10:48 AM
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La exportación espera un incentivo para que aparezca el novillo pesado

El Gobierno quiere estimular la incorporación de más kilos de carne por animal. El mecanismo se presentaría a la Mesa de Carnes en 60 días.

En la reciente reunión que mantuvo con los representantes de la Mesa de Ganados y Carnes, el presidente Macri bajó una línea clara: Argentina debe exportar más volumen de carne vacuna. La pretensión oficial se fundamenta en el estímulo que genera para la actividad económica el aporte de divisas y un potencial incremento en la mano de obra.

En pos de ese objetivo, el Gobierno ha venido dando algunas señales concretas: eliminó las retenciones del 15 por ciento a los embarques al exterior, suprimió los ROE, volvió a restaurar luego de 11 años los reintegros a la exportación y actualizó el tipo de cambio para hacer las ventas externas más competitivas.

El acompañamiento al sector se vio respaldado el mes pasado, cuando el Presidente visitó en China el stand del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), donde un grupo de 22 frigoríficos exportadores participaban en Shangái de la Sial 2017.

 

 

Para traccionar

Si bien desde la industria exportadora se reconoce el esfuerzo oficial, también se señala que por ahora esa batería de medidas no alcanza para hacer que los embarques sean rentables para los frigoríficos. Uno de los déficits actuales de por qué la exportación no termina de traccionar es la falta de novillos pesados.

“En el último encuentro con el Presidente se analizó la posibilidad de otorgar un incentivo económico al productor para que vuelva a producir novillos pesados. La idea es que dentro de 60 días, cuando nos volvamos a reunir, haya una propuesta oficial concreta”, adelantó Daniel Urcía, presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales de la República Argentina (Fifra) y director ejecutivo de la Asociación de Frigoríficos e Industriales de la Carne de Córdoba (Afic).

 

 

Córdoba Ganadera

Urcía será uno de los disertantes durante la Segunda Jornada Córdoba Ganadera, que se desarrollará el próximo miércoles 14 de este mes en el centro de convenciones de Dinosaurio Mall. La convocatoria cuenta con la organización de La Voz y de Agroverdad y con los apoyos institucionales del Ministerio de Agricultura de Córdoba, la Sociedad Rural de Jesús María y la Bolsa de Cereales de Córdoba.

A modo de adelanto para la jornada -que hará foco sobre todos los eslabones de la cadena de carnes-, Agrovoz dialogó con exportadores cordobeses para conocer cuál es la realidad del negocio y su perspectiva.

“Más allá de todas las medidas que adoptó el Gobierno para mejorar la exportación, y que se valoran, hoy tenemos una matriz de costos que es excesiva en relación con nuestros competidores de la región”, observó Mariano Grimaldi, titular de los frigoríficos Logros y Vare, ubicados en Río Segundo, los únicos habilitados en la provincia para exportar a la Unión Europea y a China, los mercados de mayor volumen y exigencia sanitaria.

Ricardo Schiavoni, director del frigorífico Forres Beltrán, ubicado en Santiago del Estero y perteneciente al grupo cordobés Beltrán, le puso números a estas asimetrías. “Tenemos la hacienda 20 por ciento más cara en dólares respecto de Brasil, Uruguay y Paraguay y la mano de obra argentina triplica los costos de estos países”, comparó. A la vez, identificó a la presión impositiva y a los costos portuarios como otros aspectos que condicionan la rentabilidad de la exportación.

La buena coyuntura de precios que exhibe el novillo liviano alimentó su producción, aunque los industriales aseguran que los márgenes domésticos tienen su límite. Un aumento en la oferta haría que los precios desciendan. “Históricamente, el kilo vivo de novillo siempre valió menos de un dólar y hoy está en dos dólares. Pero al productor ganadero también le subieron los costos. No significa que la rentabilidad de la hacienda creció el doble, porque los gastos también subieron en algunos casos en igual proporción”, aclaró Schiavoni.

 

 

La clave, más kilos

Si bien el consumo interno de carne se ha estabilizado y el precio de los cortes en la góndola no se mueve desde hace meses, el mercado doméstico tracciona por estos días mejor que la exportación. “El negocio de la exportación, por sí solo, no es rentable. Hay que integrarlo con el mercado interno, que hoy ofrece mejores precios”, precisó Grimaldi.

La incursión dentro de la cuota europea 481, que contiene a los novillos engordados a corral, aparece hoy como el nicho de exportación más rentable para la planta Forres-Beltrán. “Se está vendiendo a un valor de 9.000 dólares la tonelada, con la diferencia de que se envía casi todo el animal. Solo queda el garrón, brazuelo y el asado”, comentó Schiavoni.

Para que la exportación comience a ser rentable por sus propios medios, según Grimaldi, tiene que crecer la producción de novillos pesados. Una mayor oferta de la categoría hará que el precio se acomode a los valores rentables para los frigoríficos y no signifique trabajar a pérdida. “Hay que darle más kilos a los novillos y generar excedente de carne para el comercio exterior”, puntualizó el empresario.

Desde la industria coinciden en que, bajo las actuales condiciones, el crecimiento en la producción de novillos pesados será lento y que los tiempos requieren de una aceleración en el proceso.

Para Schiavoni, esa mayor cantidad de novillos con más kilos tiene que venir de la mano de un beneficio impositivo para el ganadero. A su juicio, la señal la tiene que dar el Gobierno, para que el productor tome la determinación de hacerlo en el campo.

Con un estímulo, que puede ser fiscal y atado por ejemplo al pago del Impuesto a las Ganancias, la población de novillos pesados tendería a crecer. “Hoy en la faena están faltando tres millones de novillos”, precisó Urcía.

El crecimiento del stock vacuno también requiere de una mayor optimización de las tecnologías de proceso que utiliza la producción. Con un destete del 62 por ciento a nivel nacional, la producción de terneros ronda entre 14 y 15 millones de cabezas. Poder llevar, con un manejo más eficiente, el porcentaje de marcación al 72 por ciento significaría un millón más de terneros; todos potenciales novillos de exportación.

Fuente: Agromeat

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