12 de junio de 2017 01:57 AM
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Casanello le dijo no a un pedido del “Momo” Venegas

Gerónimo Venegas es desde hace un tiempo el sindicalista más cercano al macrismo. Es el jefe del gremio de los ruralistas de Uatre, pero también el líder de Fe, partido político aliado de Cambiemos. Su cercanía al poder lo empujó la semana pasada a presentarse de manera espontánea en los tribunales de Comodoro Py y […]

Gerónimo Venegas es desde hace un tiempo el sindicalista más cercano al macrismo. Es el jefe del gremio de los ruralistas de Uatre, pero también el líder de Fe, partido político aliado de Cambiemos. Su cercanía al poder lo empujó la semana pasada a presentarse de manera espontánea en los tribunales de Comodoro Py y pedir en el juzgado de Sebastián Casanello su sobreseimiento en la causa de la “mafia de los medicamentos”, que investiga a dirigentes gremiales por la supuesta adulteración de troqueles y tratamientos médicos. Sin embargo, no tuvo suerte: Casanello rechazó su pedido porque aún le faltan algunas medidas. La obra social de Uatre sigue estando bajo sospecha, como tantas otras.

 


Senado: mano dura con los dictámenes “truchos”

Para muchos correligionarios, la noche del último sábado fue un volver a vivir. Reunidos en Córdoba, los integrantes de la agrupación universitaria Franja Morada celebraron los cincuenta años de creación del grupo, estandarte de la gestión presidencial de Raúl Alfonsín. Tan contentos estaban algunos radicales que hasta retomaron un cantito olvidado: “Alerta que camina, el changuicacerismo por América latina”. Luis “Changui” Cáceres, histórico dirigente de la UCR Santa Fe, agradeció el reconocimiento. Entre los “cantantes” estaban dos históricos como Federico Storani y Marcelo Stubrin.

 


Senado: mano dura con los dictámenes “truchos”

El Senado se encuentra revolucionado por la drástica decisión de sus autoridades de desplazar de su cargo a un secretario de comisión por las irregularidades cometidas en la firma de un dictamen. El pecado que llevó a tamaño castigo fue la presentación del despacho sin que se hubiera celebrado siquiera una reunión de una de las comisiones intervinientes. Lo paradójico es que el funcionario sancionado se limitó a convalidar el documento de la polémica. Las firmas fueron juntadas, en pleno recinto, por la senadora Magdalena Odarda (CC-Río Negro), en abierta violación del reglamento de la Cámara

Fuente: La Nacion

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