17 de junio de 2017 10:21 AM
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La producción mundial de pescado se industrializa

La pesca en los mares asciende hoy a 12.500 millones de toneladas, cifra que está nítidamente por encima del máximo nivel sustentable.

El nivel de consumo de pescado en el mundo es el más elevado de la historia: 20 kilos per cápita anuales; y más de 80% del aumento del consumo en los últimos 10 años (crece 10% anual) corresponde a la producción industrial ictícola, no a la captura en los mares; y más de 60% del total de la industria ictícola está situada en China. La producción industrial de pesca provee más de 70% del consumo de la República Popular.

 

La pesca de captura tiende a extinguirse, y está siendo depredada en gran escala en todos los mares del sistema mundial. FAO estima que 32% del total del stock de pesca en el mundo tienden a desaparecer en los próximos 10/20 años, por efecto de la superexplotación. Ese porcentaje era 10% en 1970.

En el Atlántico Sur, con eje en Malvinas, el potencial ictícola está relativamente intacto. Eso ocurre a pesar de que es explotado por centenares de barcos de captura de más de 300 toneladas cada uno, proveniente de España, Noruega, Canadá y China (incluyendo las flotas de Taiwán), entre otros.

 

El crecimiento de la industria ictícola en China es una de las principales causas detrás del aumento extraordinario de las importaciones de granos para la alimentación animal, sobre todo harina de soja, además de los porotos de soja y maíz.

China importó el año pasado 90 millones de toneladas de soja, que serían 122/124 millones en 2022, para trepar a 200 millones en 2025 (USDA).

Para la industria ictícola, la harina de soja es un componente esencial para la alimentación de los peces que se producen en las inmensas piscinas situadas en la región del sureste de la República Popular, alrededor del Puerto de Dalian. Por eso, el corredor fundamental del comercio mundial de harina de soja tiene dos terminales nítidamente identificadas, que son Rosario en la Argentina y Dalian en China.

 

La pesca en los mares asciende hoy a 12.500 millones de toneladas, cifra que está nítidamente por encima del máximo nivel sustentable. El resultado es que mientras más aumenta la captura, más rápidamente tienden a extinguirse los stocks pesqueros en el mundo.

El calentamiento de la atmósfera (cambio climático) tiene un impacto creciente sobre la pesca de captura. La temperatura de los mares ha aumentado ya un promedio de 0,7 grados centígrados en relación a los niveles históricos de los últimos 100 años.

Esto tiene un efecto disruptivo prácticamente inmediato al modificar la ecuación química de los océanos y reducir el número de nutrientes esenciales para la alimentación de los peces y la generación de las algas.

 

Hay más de 300 grandes compañías pesqueras registradas en los mercados bursátiles globales, con un nivel de capitalización que supera los U$S 530.000 millones, y más de 100 son chinas. Las prácticas depredatorias, ajenas a toda regulación, son primordialmente obra de los 60.000 pequeños productores pesqueros, situados sobre todo en Africa y en el sur de Asía.

El futuro de la pesca en el mundo tiene un signo industrial y está situado en China

Fuente: Clarin

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