17 de junio de 2017 17:09 PM
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“Los problemas no se solucionan devaluando”

El presidente de Federación Agraria advierte que desaparecerán productores por las políticas del Gobierno

En septiembre de 2014 Omar Príncipe ganó las elecciones y se convirtió en presidente de Federación Agraria (FAA) tras un acuerdo con Eduardo Buzzi, quien, visiblemente desgastado tras 14 años de conducción y con intenciones de dar un salto a la política partidaria, decidió apoyar a un hombre de su confianza. Pero a Buzzi la jugada le salió mal. Ni bien asumió, Príncipe se mostró independiente recomponiendo incluso canales de diálogo con el kirchnerismo. A Buzzi le costó digerir el mal trago y jamás perdonó a quien fuera su secretario gremial. A partir de esa división interna, Príncipe empezó a darle su propio sello a la entidad federada acercando a distintos actores que habían sido críticos del modo de conducción personalista de Buzzi y al mismo tiempo poniendo a la Mesa de Enlace muy lejos en el orden de prioridades.

A los 53 años, Príncipe vive en su chacra de 15 hectáreas en la localidad santafesina de Villa Eloisa donde produce cerdos, ganado vacuno y algo de maíz para consumo animal. También alquila unas 70 hectáreas en campos de la zona y asegura que “me la rebusco como cualquier laburante”. La gestión en FAA lo lleva a viajar por casi todo el país, aunque la mayor parte de su tiempo lo reparte entre Rosario y Buenos Aires. El dirigente afirma que “el kirchnerismo fue nefasto porque bastardearon argumentos progresistas” y que “la política de libre mercado del gobierno de Macri lleva a la concentración productiva”.

Siempre cálido, con mate y facturas en mano, llega puntual a la entrevista con LPO en la sede porteña que Federación Agraria tiene sobre la calle Piedras. De inmediato, su novia, Luciana Soumoulou, relata un accidente doméstico que Príncipe tuvo en el campo. “Estaba taladrando una pared cuando de pronto se dobló la mecha, acercó la cara y se cortó a la altura de la nariz. Frené el sangrado y después le puse una crema”. Rápido de reflejos, Príncipe retruca: “Tengo ganas de casarme”.

-¿Cómo ve la situación del campo?

Hay muchos productores que están en emergencia o desastre hídrico que la están pasando muy mal. Tenemos cinco provincias de la Pampa Húmeda o seis millones de hectáreas que están inundadas. Nuestra preocupación está en los productores que han perdido la totalidad de su producción. No hay que mirarlo solamente desde el punto de vista del impacto económico porque también hay daño social y ambiental.

-¿Cree que es suficiente la ayuda del Estado a los productores inundados?

El cambio climático vino para quedarse, tenemos seis millones de hectáreas inundadas. Hay que multiplicar el fondo de emergencia por cinco, pero no vemos a ningún diputado que lo plantee.

Faltó por parte del Estado una respuesta más inmediata y contundente. Venimos pidiendo que se amplíe el Fondo de Emergencia Agropecuaria porque el cambio climático vino para quedarse. No podemos mentirles a los productores. Ante esta situación, que no se va a solucionar en un año, tenemos que tener un fondo acorde para dar respuestas. Este fondo no se actualiza desde 2009 y está congelado en $ 500 millones. Habría que multiplicarlo por cinco y a lo mejor es poco. Lo que está claro es que lo que hay ahora es insuficiente. No vimos ningún diputado que presente un proyecto para aumentar este fondo.

-¿El cambio climático pone en riesgo la seguridad alimentaria?

No, pero debemos saber manejar la producción sobre la base de estos cambios que existen. Llevamos años de no tener obras de infraestructura. Hoy llueven 300 milímetros en tres días y a la semana siguiente vuelven a caer otros 150 milímetros. Lógicamente no hay desagüe que aguante. Hace falta articulación entre las provincias coordinadas por Nación para llevar a cabo un ordenamiento territorial serio. El agua no se va a sacar de un día para otro después de 25 años de un modelo de monocultivo.

-¿Por qué cree que no se le encuentra una salida a la crisis del sector lácteo?

El Gobierno nacional consideró que con algunas medidas que tomó se solucionaban los problemas y después entró en piloto automático. Se confió en el aumento de precios internacionales y no contemplaron que la quita de retenciones al maíz fue un golpe importante para los tamberos. El gobierno cree en el libre mercado como un método para poner equilibrio cuando en realidad el mercado pone equilibrio siempre concentrando. El año pasado se vendieron 450 tambos. No podemos mirar para otro lado pensando que todo lo que se hizo en un año y medio está bien.

-¿Qué medidas se debieran tomar para solucionar los problemas de la lechería?

Hay que sostener a los tamberos. Desde la década del 90 venimos reclamando una Ley acorde a las necesidades del sector buscando mayor producción y haciendo sustentables a los productores. Pasaron 27 años y seguimos discutiendo esto. Durante el kirchnerismo el rol del Estado fue intervenir para favorecer a sus amigos. Y ahora pasamos a un libre mercado que va a producir una concentración brutal. Sólo van a quedar los grandes productores. Ver la noticia de que vamos a importar manteca nos golpea porque es un símbolo de la crisis. Si hablamos del supermercado del mundo y de la soberanía alimentaria, esto va en contra. Estamos perdiendo una oportunidad de plantear políticas a largo plazo.

El gobierno de Macri cree que el mercado es el método para equilibrar y el mercado siempre equilibra concentrando, el año pasado desaparecieron 450 tambos y terminamos importando manteca.

-¿De quién es la mayor responsabilidad de esta crisis?

No voy a responsabilizar a este gobierno por lo que no se hizo en los últimos 20 años. Pero sí los hago cargo de no encontrarle una vuelta a esto juntando a toda la cadena. Esto no se hizo porque creen que el comercio no es parte de la cadena cuando ellos son los que hacen que el consumidor pague la leche y la manteca un 30 por ciento más de lo que correspondería.

-¿Cuánto debiera cobrar actualmente el tambero para tener rentabilidad?

Por lo menos un 25% más de lo que le paga la industria. Estamos hablando de $ 6,50 por litro.

Economías regionales y atraso cambiario

-¿Cuáles son las producciones más complicadas?

Solo hace falta ver las protestas que hubo en Capital de productores de peras y manzanas, de verduras y de yerba. En estos sectores hay situaciones complicadas que nos preocupan. Las producciones que están lejos de los puertos siguen teniendo los mismos problemas estructurales que antes del 2015 cuando tenían retenciones.

-El año pasado se quejaron por el aumento de las importaciones de cerdos. ¿Cómo está hoy ese sector?

En cerdos no hay una política de estímulos al productor. Se está viviendo un nivel de concentración parecido al de la lechería. En 2016 han desaparecido muchos productores. Ahora la importación aumentó en carne fresca y los pequeños chancheros se deshicieron de la mitad de su rodeo.

-¿De qué manera impacta el atraso cambiario a las economías regionales?

Hablar de atraso cambiario siempre favorece a los grupos que ganan cuando se devalúa. Los problemas no se solucionan devaluando porque está demostrado que si no se hace con un plan serio, a los seis meses la inflación licua todo. Siempre los que salen ganando con las devaluaciones son los que tenían los dólares; los pequeños y medianos productores no somos los beneficiarios. Hay que trabajar sobre los costos y sobre una reforma impositiva.

-¿Piensa que hay un proceso de concentración en el sector?

El 80% de la producción de granos la hacen el 20% de los productores. Este proceso se está acentuando con el libre mercado. Nosotros planteamos políticas diferenciadas. Estados Unidos protege a los pequeños productores. No pedimos copiar modelos, pero hay que tener un horizonte. La matriz productiva sigue siendo la misma: hay cada vez menos productores que hacen más producción de alimentos.

-¿Es negocio producir soja hoy en la Argentina?

En 2016 el impacto de la baja de retenciones fue bueno y acomodó variables. Pero hoy se borraron los márgenes de rentabilidad. Un productor de 50 hectáreas propias y 100 alquiladas, cuando saca costos, le quedan 15 mil pesos mensuales limpios para vivir.

Los problemas no se solucionan devaluando porque si no se hace con un plan serio, a los seis meses la inflación licúa todo. Siempre ganan los que tienen dólares, hay que trabajar sobre los costos y sobre una reforma impositiva.

-¿Cree que hay que eliminar las retenciones a los pequeños productores de soja?

Sí, absolutamente. Los pequeños productores no tendrían que tener retenciones. Hace algunos años habíamos hablado de establecer un límite de cobro en productores de hasta mil toneladas por año. Hoy habría que evaluarlo. También hay que aumentar los mínimos no imponibles del Impuesto a las Ganancias porque un pequeño productor está pagando 35 por ciento como un gran contribuyente. Es importante además que haya líneas de financiamiento accesibles.

-¿Cómo ve la política ganadera del gobierno?

Hoy hay margen de rentabilidad, pero nos hace falta un Plan Nacional Ganadero que incluya a los pequeños productores. También hay que lograr créditos a 10 años con 2 años como mínimo de gracia y una tasa de interés de un dígito para incentivar a los productores. Está bien que el Gobierno busque mercados porque hay que apuntar a vender carne al mundo que está interesado.

La Mesa de Enlace

-¿Cómo evalúa la gestión de Buryaile en Agroindustria?

Lo respeto a Buryaile porque ha sabido construir un ámbito de diálogo importante en el Ministerio. En lo que estamos y no de acuerdo, lo planteamos. Destaco su gestión.

Macri tiene una mirada muy direccionada a la llegada de los fondos de inversión que nos puede traer peligros a los pequeños productores. En toda la etapa del kirchnerismo criticamos que no había políticas para nosotros. Desaparecieron 60 mil productores en la era K. Y ahora en un año y medio se orientó todo para tener un boom productivo. Producimos más, pero lo vamos a hacer con menos productores. No tiene una mirada para sostenernos.

-¿Por qué Federación Agraria no tiene representantes en el gobierno?

En el Ministerio (de Agroindustria) hay dirigentes de la Sociedad Rural, de CRA, de AAPRESID y de AACREA. Pero no hay lugar para Federación Agraria. Para nosotros igual no es necesario tener representación. El gremio no tiene que estar en busca de tener incidencia en el Ministerio. Hay casos de dirigentes gremiales a los que se los ha devorado la corporación política. Yo quiero tener incidencia en las políticas.

-¿Cree que sería un error que el Ministerio vuelva a tener rango de Secretaría?

Sí, claramente. Somos la producción más importante que tiene el país, no sólo por los números económicos, sino también por el equilibrio social. Dejar este sector sin un Ministerio sería un error.

-¿Tiene pensado ir por un nuevo mandato en Federación Agraria?

Sí, me voy a presentar en septiembre. Sería mi cuarto mandato. Por suerte Federación Agraria es grande y siempre hay gente que quiere ocupar espacios de conducción. La política no me seduce. Terminaré mi mandato como presidente y no voy a ir a un puesto político. Tengo muchas ganas de seguir mi trabajo de chacarero.

-¿Le molestó que lo vinculen con el kirchnerismo en 2015?

Si hay algo que no sería nunca es kirchnerista. Nunca lo fui. Fueron nefastos. Como dirigente gremial tengo la obligación de sentarme a dialogar con el Estado. Es lo mismo que me tilden de macrista porque en algún momento me junte con Macri a negociar la Ley de Arrendamientos. El kirchnerismo fue muy malo porque bastardearon argumentos progresistas. Yo creo en un Estado que intervenga para poner equilibrio. Pero lo que hacía (Guillermo) Moreno era una farsa porque negociaba para sus amigos. Eso no era Estado, eso era amiguismo.

-¿Cómo sigue la Mesa de Enlace?

Bien, gracias (se ríe). Sigue ahí. Cada tanto nos reunimos. Tenemos distintas miradas. Hay dirigentes que tienen miedo de criticar las políticas de Macri. En Semillas se habló de la necesidad de una Ley. Ahora nadie habla. No sabemos qué pasa. Queremos debatir una propuesta que planteamos y el Gobierno mira para otro lado. Hay intereses que son funcionales a las empresas. Federación Agraria tiene una posición y el resto de las entidades no la comparten. Para mí este año ya está jugado. En unos días cierran las listas y es lo único de lo que se va a hablar en la Cámara de Diputados

 

Fuente: LPO

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