21 de junio de 2017 22:59 PM
Imprimir

Por la baja de precios, el maíz perdió un 39% de poder de compra

Según un informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba, fue el producto más afectado; la contracara es el trigo, con una baja del 7 por ciento.

La baja de precios de los granos deterioraron su poder de compra. Las pérdidas promedio, según estimó la Bolsa de Cereales cordobesa, son del 39% para el maíz y 34% para el sorgo. Con una reducción del 7%, el trigo resultó ser el menos perjudicado. Sin la eliminación de retenciones dispuesta por el gobierno, la situación sería todavía peor.

La Bolsa insistió en el impacto de la eliminación y/o baja de retenciones. En 2015, un productor argentino de trigo recibió en promedio el 70% del precio de Chicago. Después de que la administración nacional sacara el impuesto, la diferencia es prácticamente cero. En el caso del maíz ocurrió algo similar. Hoy se paga más por el maíz en la Argentina que en Estados Unidos.

El caso de la soja es diferente. El precio no experimentó demasiados cambios en los últimos años, pagándose en promedio un 30% menos que en el mercado de Chicago.

La baja de los precios golpeó fuerte al maíz y su deterioro en el poder de compra es de alrededor del 39%. Para comprar urea o una bolsa de semilla este mes se necesitan 48% y 42% más de grano que el año anterior, respectivamente. Para transportar una tonelada por 300 kilómetros, la variación interanual marca la necesidad de 56% más de grano.

El trigo, con un deterioro del 7% es el que menos perdió respecto a junio de 2016. Aunque si bien aumentaron las cantidades de cereal necesarias para adquirir fertilizantes o semilla, la ecuación fue parcialmente equilibrada por otros insumos, como el glifosato y el gasoil.

Del trabajo de la Bolsa se desprende que, más allá de la pérdida en el poder adquisitivo de los granos, en la comparación interanual la situación del productor es “sensiblemente más favorable” respecto a años anteriores, por la eliminación de los derechos y los cupos de exportación.

El aumento de la relación insumo-producto obedece, principalmente, al contexto internacional actual de precios deprimidos como consecuencia de las producciones récord y una demanda que no alcanza a presionar para que aumenten de manera significativa, indicaron los analistas de la entidad

Fuente: La Nacion

Publicidad