24 de junio de 2017 11:43 AM
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La oveja ante un nuevo desafío

Uruguay : Los días de gloria que vivió el ovino en el país, que no fueron pocos pero terminaron en la década perdida de 1990, pueden ser un símbolo que empuje al rubro en estos momentos en los que lucha casi por sobrevivir. Es una visión un poco sentimental sobre el negocio, pero es una […]

Uruguay : Los días de gloria que vivió el ovino en el país, que no fueron pocos pero terminaron en la década perdida de 1990, pueden ser un símbolo que empuje al rubro en estos momentos en los que lucha casi por sobrevivir.

Es una visión un poco sentimental sobre el negocio, pero es una de las características de los productores ovejeros, que afincados en la tierra lo defienden como una forma de vivir.

Por ello no debe sorprender un nuevo emprendimiento productivo, esta vez de características inéditas pues se trata de un campo adjudicado por el Instituto Nacional de Colonización (INC) a dos gremiales: la Asociación Rural de Reboledo (ARR) y el Movimiento de la Juventud Agraria (MJA).

Las dos organizaciones que estarán al frente del campo adelantaron a El Observador Agropecuario que esperan la participación de entre 50 y 60 pequeños y medianos productores entre ambas.

Por otra parte, este también será el primer proyecto con el desafío de la comercialización en un predio de Colonización, debido a que el objetivo del campo será producir carne ovina en un sistema de compartimento, con garantías de máxima bioseguridad, lo que permite sortear el escollo de ser un país libre de fiebre aftosa con vacunación.

Como se recordará, la figura del compartimento ovino fue presentada por Uruguay ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) en 2014, fue aprobada por la máxima autoridad mundial y se llevó a la práctica en el campo experimental del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) en Cerro Colorado, donde funciona.

 

 

En este segundo compartimento está previsto alcanzar la meta de poblarlo con unos 3.000 ovinos en promedio (podrían llegar a 4.000 cabezas). Se trata de producir corderos pesados para exportar carne ovina con hueso, que es la más valiosa.

Para consolidar el proyecto se espera que Estados Unidos abra el mercado –ya está operativo para carne ovina desosada–, de manera de valorizar el producto y conseguir un sobreprecio por la calidad que mejore la rentabilidad de los productores.

Pero la iniciativa que apoyan el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) –a través de los Servicios Ganaderos y Desarrollo Rural–, el INC, el SUL y Frigorífico San Jacinto, no termina en el campo adjudicado.

Se buscará transferir a otros productores la experiencia para que se conviertan en proveedores de este segundo compartimento ovino. Se buscará transferir a otros productores la experiencia para que se conviertan en proveedores de este segundo compartimento ovino.

Al mismo tiempo se pondrá en marcha un proyecto de extensión que contará con recursos de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) para capacitar a los productores de ovinos del departamento de Florida.

Se buscará transferir a otros productores la experiencia para que se conviertan en proveedores de este segundo compartimento ovino.

Con este proyecto de la OPP pensado para la mejora de la competitividad ovina y producir con destino al compartimento se cierra un círculo virtuoso.

Seguramente en el camino los actores se fortalecerán para sacarle el máximo jugo a este nuevo desafío para el rubro ovino.

En el caso de la Rural de Reboledo, que tuvimos ocasión de visitar dos años atrás cuando les preocupaba el tema del abigeato en la zona, el entusiasmo es grande, en especial para darle lugar a los más jóvenes, pero capacitándolos para desarrollar el trabajo.

La Juventud Agraria tiene también sus credenciales: hace una década inició este camino en la producción ovina, a través del Fondo Rotatorio, con 60 ovejas donadas y seis muchachos en Tomás Gomensoro. Al cabo del tiempo, lleva 1.100 ovejas entregadas y 1.200 jóvenes beneficiados en todo el país.

Fuente: Observa

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